Artículos

Imprimir

1969-1971: Crisis y redención en la Inmaculada, nace la primera Tuna de Colegio Mayor

Valoración del Usuario:  / 2
MaloBueno 

 

Rafael Asencio González, "Chencho"

Tuna de Medicina de Córdoba


1969 nos muestra como primer circunstancia significativa la presencia de una nueva tuna sevillana, la Tuna de la Escuela Normal de Magisterio “Nebrija” que, con motivo de la festividad de Santo Tomás de Aquino, dedicó diversas composiciones a su madrina, nombrada en ese acto, la señorita Margarita Utrera Gómez [1] (hija del gobernador civil) en el marco de los celebrados por el motivo anteriormente expuesto en el Círculo Cultural de Alumnos de la Escuela de Magisterio.

Ya en marzo, la Tuna Universitaria, actuó en uno de los restaurantes del Parque de María Luisa, en la cena ofrecida a la Misión Oficial de Kansas City, presidida por su Alcalde Mr. Davis; y en junio estuvo presente en el homenaje dado con motivo de su jubilación en el Ayuntamiento de Sevilla como médico director del Equipo Quirúrgico, al doctor don Antonio Leal Castaño. A mediados de octubre asistió a la velada popular de la barriada de Santa Teresa, donde actuó.

Una Tuna de Colegio Mayor, aparece por vez primera en las páginas de noviembre, se trata de la del Colegio Mayor “Fernando el Santo” [2], que actuó en el acto celebrado en su colegio con motivo de la despedida del gobernador civil señor Utrera Molina.

Una noticia hace referencia a la actuación de las tunas sevillanas en la “II Gala Infantil de Navidad” organizada en el Casino de la Exposición por la Asociación Española Contra el Cáncer, el 20 de diciembre. 

Por demás se recogen tres en los que se cita la existencia de una tuna universitaria sin especificar cual sea: la actuación el día de la Virgen del Perpetuo Socorro en los actos organizados en Constantina para clausurar la Escuela Hogar; la presencia en el Festival “Vivir Alegres” celebrado en el Álvarez Quintero y organizado por los Hermanos de San Juan de Dios; y en la actuación durante la comida ofrecida por la hermandad de San Gonzalo a los Ancianos del Asilo de San José, tras el tradicional besamanos a la Virgen de la Salud de finales de octubre.

Pero sin duda, el hecho de mayor trascendencia entre los de 1969, acontece con relación a la Inmaculada sevillana. El día 9 de diciembre se registra esta noticia:

“Un grupo de jóvenes de uno y otro sexo acudieron la pasada madrugada ante el monumento que a la Inmaculada Concepción se alza en la sevillana Plaza del Triunfo y, encaramándose sobre los pedestales de la estatua, barrieron totalmente las ofrendas florales que grupos de fieles habían depositado en ella.

 

Algunos de los jóvenes incluso llegaron a escalar hacia las partes más altas del monumento, colocando en ellas matojos y residuos de flores.

 

Al correr la noticia por la ciudad, numerosas personas han acudido a los pies de la Virgen para volver a cubrir el monumento con nuevas ofrendas florales, en reproche al vandálico acto cometido por el grupo de jóvenes incontrolados”.

 Lo cierto es que los jardineros afectos al Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento tuvieron que reconstruir los jardines que rodean al monumento de la Inmaculada en la Plaza del Triunfo, pues los destrozos eran importantes.

El asunto tiene relación con las tunas universitarias porque en la edición del martes 9 de diciembre se insertaba una carta firmada por Pedro Collado de la Torre y titulada “Un delito de salvajismo”, que rezaba lo siguiente:

“Quien lea estas letras no crea, que soy un viejo o persona de edad, que no sepa estar a la altura de las circunstancias, de los tiempos que vivimos, pues con veinticinco años a la espalda, sin ser persona madura ni mucho menos, creo que he pasado la vergüenza más grande que cualquier persona de los que se dicen ser sevillanos de pura cepa y de la Tierra d e María Santísima.

 

Como se venía notando desde hace varios años, cuando con pantalón corto comencé a asistir a la salve ante el monumento a la Inmaculada, a las doce de la noche, el ambiente estaba cambiando mucho, pues después de la salve, las tunas y mucha gente acudían ante el monumento a "gozar" de un rato de juerga, pero lo que ha sucedido este año no tiene perdón.

 

Una vez terminada la salve, las gradas del monumento fueron invadidas por tunas y acompañantes, que no sólo hicieron de ellas como si fuera un escenario, sino que las flores que unas manos inocentes, con los ahorros que tenían (porque había sido el día antes la ofrenda de los colegios de Sevilla) esas criaturas, fueron completamente borradas y pisoteadas. Quién no se sentía contento de tener en su solapa una flor de la Inmaculada, ¿verdad? Se nos debía caer la cara de vergüenza, que no sólo no somos capaces (y sin compararnos con ninguna otra ciudad de España) de cubrir el monumento que la ciudad de María Santísima le dedicó a la Inmaculada, sino que nos llevamos todo lo poco de amor que tenía a sus plantas.

 

Que Dios me perdone si en algún momento, debido al malestar que siento ahora mismo, he ofendido a alguna persona. Si esas mismas tunas, que todas no fueron las que se llevaron las flores, estiman oportuno demostrar su "marianismo", el día 14 o 21, a las doce de la mañana, a ver s i conseguimos que el monumento sea altar de flores”.

Lo cierto que ésta fue la única declaración que culpó a las tunas. En el artículo “Lo dicho dicho queda. Testimonios sobre las incidencias registradas en la plaza del Triunfo” de Benigno González, publicado el 11, ninguna de las personas entrevistadas hacía mención a la implicación de los tunos (ni el arquitecto municipal, ni el Sargento de la Policía Urbana agregado a Parques y Jardines, ni el Jefe de Parques y Jardines, ni tampoco el ordenanza de la Diputación Provincial), razón por la cual el articulista concluía de esta manera:

“Se ha hablado de algunas tunas por algún informante. Los tunos, cuando aquel desdichado grupito de muchachos y muchachas envidó a 'órdago a la grande', no estaban ya en la plaza del Triunfo. Nos han informado que andaban, con su alegría contagiosa, sus coplas y sus rondas a pie de balcón, por otros barrios”.

La respuesta de las tunas no se hizo esperar y, en la edición del sábado 13, se incluía esta carta firmada por Baltasar Quintero Almendro, jefe de la Tuna de Magisterio de Sevilla: 

CARTA A PEDRO COLLADO

 

 

De acuerdo estoy con Quintaval; de acuerdo estoy con Benigno González; pero no contigo. Este año, como otros, la Salve fue entonada con la mayor devoción; el silencio que se produjo al sonar las doce campanadas fue impresionante, las voces sonaron al unísono y los corazones se llevaron musicalmente en busca de la mirada celestial.

 

Todo iba bien hasta aquí, pero ahora, según tú, llegaron las 'tunas'. Creo adivinar que conoces de sobra los colores de las becasestudiantiles. ¿Por qué no dices cómo eran?

 

Durante todo el mes de noviembre ensayamos, arreglamos letras, preparamos canciones, con la ilusión puesta en la Virgen, en esos momentos de la madrugada del día 8.Vivimos intensamente la festividad de la Inmaculada. Es un mes entero amasando ilusiones. ¿Te das cuenta?…

 

¿De qué tipo? No sé, no podría explicártelo; son esos 'duendes' de Sevilla que hacen inexplicables ciertas cosas de aquí a ojos extraños, pero que, sin embargo, nosotros comprendemos y entendemos. Es ese 'algo', que nos hace vivir intensamente la pasión de Cristo, Es ese 'algo' que ante un Crucificado nos eriza el cabello, haciendo al mismo tiempo que suenen palmas por sevillanas.

 

¿Qué quieres decir exactamente con eso del día 14 ó 21 a las doce de la mañana? ¿Qué hay que hacer? Nosotros, y me permito el lujo de hablar ahora en nombre de todas las 'tunas', estamos dispuestos a hacer lo que se pida. Pero, ¿no ves en esto una postura farisaica? No te das cuenta que dices 'estiman oportuno demostrar su marianismo'. ¿A quién tenemos que demostrárselo? ¿A ti? No, Pedro; no. Sólo Dios sabe qué hay en el fondo del corazón humano. Sólo Él puede juzgarnos a cada uno de nosotros; es a Él a quien corresponde decir si nuestro proceder fue correcto o no el día 8en la Plaza del Triunfo...

 

Nada más. Espero no haberte ofendido ni disgustado. Recibe un fuerte apretón de manos.

 

El Diario ABC cerraba la polémica con estas palabras escritas inmediatamente después de la carta de Baltasar Quintero:

“Con la síntesis de estas comunicaciones, repetimos, hacemos punto y aparte en tan poco agradable tema como el comentado a través de diversas misivas y puntos de vista. El fervor de la Sevilla mariana perdura y perdurará. Se renueva a diario con la oración. En cuanto a los hechos, sólo pueden imputarse a un grupo levísimo que en nada representa ni a la juventud hispalense ni a las 'tunas' ni a los estudiantes”.

1970 nos trae como primera nueva destacable lo que parece ser reorganización de la Tuna de Peritos Industriales que, el 18 de enero, participó en los actos preparados para festejar a San Antón por la Sociedad Protectora de Animales y Plantas y la Liga Internacional de Protección al Caballo, tocando en la cabalgata tras la oportuna tradicional bendición de las bestias. Posteriormente, a mediados de septiembre, se ofreció para amenizar la velada de elección de “Miss Sevilla 1970”, retransmitida por Radio Sevilla, que tuvo lugar en la Piscina Municipal de Alcalá de Guadaira.

Las tunas sevillanas estuvieron en junio presentes en “La Caravana del Amor”, que salió de Madrid con motivo de bendecirse e inaugurarse la “Ciudad de San Juan de Dios” en Sevilla. También se informa de la participación de una tuna, aunque no especifica cual, en la reunión de los hoteleros italianos de Montecatini (Associazione Provinciale Albergatori de Montecatini) celebrada en el Hotel Inglaterra en diciembre.

Derecho actuó a comienzos de septiembre en la fiesta benéfica organizada en los jardines de la hacienda “El Molino” de Valenciana de la Concepción. Posteriormente amenizó la gala de elección de “Miss Publicidad 1970”, la señorita Mariló Carranza Machuca, que fue nombrada al mismo tiempo madrina de la tuna.

Hay en este año dos referencias a la participación de las tunas en la inmaculada, la primera del 8 de diciembre que dice: “Por otra parte, la gente joven también, en gran número, ofrecieron constantes homenajes a la Virgen y los cantos marianos fueron escuchados en determinados momentos sobre la algarabía. Las tunas, que también se hicieron presentes, interpretaron sus alegres repertorios, como también lo harían algunos coros de campanilleros”; en la segunda del 13 se declara esto: “Después, la salve, mejor que otros años, por el auxilio de unos altavoces. Y la recomendación que se nos hizo de que dejásemos aquel paraje en paz. Y después el final, con concentración de tunas, alborotos, coches con altavoces dirigiendo y alegre festival que se organiza confusamente con motivo religioso definido y singular”. Sin lugar a dudas la referencia más destacada a la Inmaculada de este año se halla en el ABC del 7 de diciembre de 1971 que veremos en su momento, pero ésta tampoco tiene desperdicio: “Ante el monumento a la Inmaculada, cuyo pie estaba cubierto de ramos de flores, dio guardia una escuadra de la Policía Armada durante el tiempo que la gente permaneció en la plaza”. Se trataba de evitar los sucesos del anterior año.

Concluyo este año con una referencia extravagante publicada el 27 de diciembre: “Me imagino que el Niño Dios se escapará este año de donde haya Reyes Magos que canten por la televisión a tres voces, o Papás Noeles disfrazados con algodón, o falsas tunas universitarias cantando villancicos en los buenos restoranes y, disimuladamente, pidiendo limosnas”. Lo cierto es que la edición del 21 de abril ya publicaba un chiste relativo al parche y, que en otras ocasiones la sección “Marginales” había incluido a la tuna:

-    16 de abril de 1963: “Las tunas universitarias han decidido introducir en sus respectivos repertorios una pieza musical que hará furor. Se llama Clavelitos”.

-    3 de junio de 1964: “Como era el abanderado de la tuna universitaria, resulta que tenía el ombligo más bajo que los demás”.

-    9 de mayo de 1967: “¿Cuántas tunas habrá en Sevilla?”.

El último de los años que componen este apartado comienza con la entrega de juguetes que el “Club Leones” hizo a los niños acogidos en el Hospital Provincial, durante la cual, junto a payasos e ilusionistas, actuó una tuna sin identificar, aunque muy probablemente sería Medicina.

A comienzos de marzo aparece una nueva tuna, la de la Escuela de ATS, el 7 cantó en la solemne función religiosa celebrada en la iglesia de San Juan de Dios (Plaza del Salvador) con motivo de la festividad de su santo Patrón San Juan de Dios.

El 21 de mayo, organizado por la Universidad Complutense en colaboración con el Ayuntamiento, tenía lugar en la Plaza Mayor de Madrid el “III Certamen Nacional de Tunas Universitarias”, para cuya fase final habían sido seleccionadas dieciséis tunas de toda España que competían en el marco de las fiestas de San Isidro, Patrón de la capital de España.

Una de esas tunas era la de Ciencias de Sevilla. En el ABC del jueves 27 aparecía una carta de uno de sus miembros (Enrique José Villar Rojas) que, si bien no ofrecía noticias sobre el resultado del certamen, aporta algún dato relevante en relación a su malestar con el programa de televisión “Estudio Abierto”:

Tunas en 'Estudio abierto'

 

La Tuna Universitaria de la Facultad de Ciencias de Sevilla se encontraba en Madrid con motivo del Certamen Nacional de Tunas.

 

 

TVE dispuso un pequeño autocar para desplazar a los estudios de Prado del Rey a las tunas de Oviedo, Granada y Sevilla, y puedo decir que íbamos como sardinas en lata.

 

Al llegar al estudio nos llevamos nuestra primera gran sorpresa: no tenían noticia alguna de que fuéramos a ser entrevistados. Por fin, después de dialogar con unos y otros, el asunto quedó aclarado y nos comunicaron que aguardásemos en el bar hasta que llegara el momento de nuestra entrevista.

 

Mientras le indicábamos al Jefe del estudio la conveniencia de actuar cada tuna por separado recibimos nuestra segunda gran sorpresa: nos daban un minuto de tiempo, que no fue tal, para que apareciéramos ante las cámaras, y teniendo que ir en busca de los compañeros que se encontraban en el bar. El final fue un verdadero caos.

 

Para José María Iñigo, el presentador, fue más fácil achacar el desorden a los tunos en vez de reconocer el error o los errores cometidos por los realizadores del programa.

 

Yo me pregunto: Si la desorganización fue por parte nuestra, ¿cómo es que el presentador nos anunció como tunos de Madrid, en vez de Oviedo, Granada y Sevilla?

 

Además, ¿no hubiera sido más lógico, como teníamos pensado, que cada tuna ofreciera a los televidentes su mejor canción preparada para el certamen? Lógicamente, y en el preciso momento, no tuvimos más remedió que cantar <<Clavelitos>>, que, a pesar de ser una canción archiconocidísima, existió un gran desacoplamiento entre nosotros.

 

Entonces, ¿a quién corresponde la desorganización? ¿A los tunos o a los realizadores?

 

Punto y aparte de esta cuestión es el que, a pesar de que nos causaron un gran perjuicio, por no poder presenciar la primera fase del certamen, y para evitar falsas interpretaciones de que fuéramos gratificados, aclaro el que ni siquiera querían tener una pequeña atención con nosotros, como es el invitarnos a una copa.

Siguiendo, el día 18 de septiembre por la mañana, una tuna universitaria (nuevamente sin especificar) participaba en el Programa de Fiestas de Montequinto pro niños subnormales de la provincia de Sevilla.

Ya el 15 de noviembre la Tuna de la Facultad de Ciencias actuaba durante la copa de vino ofrecida al claustro y alumnos con motivo de la festividad de su Patrón, San Alberto Magno.

Varias tunas tocarían el 30 en la función especial celebrada en el cine Rialto, patrocinada por el Ayuntamiento sevillano, y a beneficio de la Cabalgata de Reyes Magos del Ateneo, donde se presentaba el film “Los gallos de la madrugada”.

La del Colegio Mayor Fernando el Santo tocó en el “IV Certamen de Maquinaria y Materiales de Construcción” organizada por la V promoción de arquitectos técnicos. Se nombró madrina de este certamen a la señorita Verónica Orueta Carvallo, que fue recibida en el aeropuerto por la comisión organizadora del certamen, el alumnado, y la tuna del Mayor.

Con la Inmaculada a las puertas, el ABC publicaba el 7 de diciembre el siguiente artículo entrevista obra de J. L. M.:

 La Tuna de la Facultad de Medicina, en la salve de la plaza del Triunfo

 

Las tunas sevillanas quieren sacarse la espina y demostrar que no fueron ellas las que destrozaron los adornos florales del monumento a la Inmaculada en la Plaza del Triunfo, hace ya dos años. La Tuna de la Facultad de Medicina, que el año pasado cantó tímidamente la salve, por aquello de que la gente aún desconfiaba de las bandurrias, las guitarras, las cintas y las capas, ha decidido que esta noche va a dar el do de pecho.

 

— Iremos a la primera fila, cantaremos la salve y ofreceremos un ramo de flores a la Virgen, como ha sido nuestra costumbre desde hace muchos años. Nos <<arrugamos>> el año pasado, es cierto, pero esta vez hemos decidido por mayoría absoluta dar la cara y demostrar así que aquello que se nos achacó, poco menos que como desprecio a la Inmaculada, fue una mentira. No fuimos nosotros, que ya nos habíamos retirado, sino la gente que rodeaba el monumento, y, desde luego, sin intención de ofender ni despreciar, sino porque había demasiada gente empujando.

 

El que así habla es Juan Gómez, que ha venido al periódico acompañado de otro miembro de la Tuna 'médica' que no quiere dar su nombre. Y añade:

 

— A la salve y el ramo de flores, que ya son una tradición, vamos a añadir este año otra novedad, que si Dios quiere acabará también —eso queremos, al menos— por ser tradicional: nos reuniremos todos los tunos en un restaurante, en cena de confraternidad, oiremos la misa que se celebra en la capilla de la Universidad y desde allí iremos a la Plaza del Triunfo.

 

— Cuando dices todos los tunos, ¿te refieres a los de todas las tunas de Sevilla?

 

— De momento, este año no va a poder ser por falta de tiempo para avisar a los demás, pero esperamos que a partir del que viene podamos estar todos juntos: los de Medicina, Arquitectura, Ingenieros Industriales, Filosofía, Derecho, Ciencias y Magisterio.

 

— ¿Cuántos vais a ser, entonces?

 

— Los treinta de la Tuna de Medicina y siete u ocho ex miembros que ya han terminado la carrera y han querido recordar viejos tiempos con este motivo.

 

Están ilusionados y deseosos de que llegue la noche. Yo estoy seguro de que se van a sacar la espina y que, una vez más, las tunas van a recuperar la confianza y la simpatía de Sevilla, que es lo que se merecen.  

El artículo tiene su interés pues nos da la imagen de lo acaecido el pasado 1970, pero también porque da un catálogo de las tunas existentes en Sevilla por entonces (Medicina, Arquitectura, Ingenieros Industriales, Filosofía, Derecho, Ciencias y Magisterio), si bien está incompleto, pues faltan al menos la de la Escuela de ATS y la del Colegio Mayor “Fernando III el Santo”. No se escapa el hecho de que por vez primera se nombra a la Tuna de Filosofía y Letras

En la Inmaculada, por demás, todo transcurrió con normalidad, “las tunas ofrendaron ramos de flores e interpretaron diversas canciones en honor a la venerada imagen”.

El 17 de septiembre una tuna universitaria actuaba en el cóctel ofrecido en un hotel de la capital de Portugal por la Oficina Española de Turismo en Lisboa a los agentes de viajes más importantes, directores de líneas aéreas, periodistas, etc., del reino vecino; contando con la presencia del Secretario de Estado de Información y Turismo y el director general de Turismo portugueses.

Para concluir el año sólo destacar la actuación a finales de diciembre de la Tuna de Derecho en la boda, a la puerta de la capilla de la Universidad hispalense, y posterior convite (en el Salón del Real Círculo de Labradores) de los jóvenes abogados doctor don Miguel Polaina Navarrete (profesor adjunto de la Universidad) y María de la Soledad Orts González (del Cuerpo de Asesores Jurídicos de Mutualidades Laborales).



[1] Se le entregó un pergamino donde se dejaba constancia de la fecha de nombramiento, un ramo de claveles y otros obsequios.

[2] El Colegio Mayor “Fernando III el Santo”, creado por la Mutualidad Escolar de la Comisaría para el SEU, fue inaugurado el día 10 de diciembre de 1966 con la asistencia del ministro general del Movimiento, don José Solís Ruiz.