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Rafael Asencio González, "Chencho"

Tuna de Medicina de Córdoba 


El presente estudio es por fuerza incompleto, pues tiene como fuente casi exclusiva las noticias recogidas por el Diario ABC en sus ediciones sevillana y madrileña. Lógicamente debiera ampliarse el ámbito de búsqueda a otras fuentes hemerográficas que permitieran un resultado mucho más pletórico. No obstante lo anterior, permite hacer una serie de consideraciones a modo de conclusión por comparación con las informaciones facilitadas por las distintas tunas universitarias en sus páginas web: 

 Primera:

No es cierto que, tras la contienda nacional, la primera (Tuna Universitaria del SEU de Sevilla) o primeras (Medicina y Peritos) tunas de Sevilla nacieran los años 40. No hay ninguna tuna sevillana en esa década.

 

 Segunda:

La primera tuna que se funda en Sevilla es la Universitaria del SEU, y lo hace en el año 1951 (hace su estreno el día 24 de febrero). Durante algunos años será la única tuna sevillana. Desaparece en 1962 y se refunda a finales de 1967 (se estrena el 31 de octubre) permaneciendo en activo hasta finales de 1968.

 

 Tercera:

No es cierta la sentencia que afirma que al desaparecer la Tuna Universitaria de Sevilla, sus antiguos miembros forman tres tunas herederas directas de la anterior (Ciencias, Náutica y Medicina). Estando activa la Tuna Universitaria del SEU se forman ya algunas Tunas, así Medicina, Peritos y Náutica.

 

 Cuarta:

La cronología completa del nacimiento de las distintas tunas sevillanas, a la luz de las páginas del Diario ABC, es como sigue: 

    • Tuna Universitaria del SEU de Sevilla: desde el 24 de febrero de 1951 hasta, probablemente, mediados del año 1962.
    • Tuna de Medicina de Sevilla: Se tienen noticias de ella ya en marzo de 1957, más cabe que la iniciativa no cuajara y se fundara, presentándose oficialmente el 17 de abril de 1959, poco menos de un mes después de la organización de la Tuna de Ingenieros Industriales (Peritos); ahí puede estar la razón por la cual ésta última se intitulaba a si misma “tuna decana” en la gala de elección de “Miss Sevilla 1967”, celebrada a finales de mayo de ese año. Seguía vigente en 1974. 
    • Tuna de Ingenieros Industriales (Peritos): Se anuncia su creación el día 21 de marzo del año 1959, advirtiéndose que su presentación oficial había sido el día 19. Probablemente desapareció en 1967 y se reorganizó en el curso 1969-1970. 
    • Tuna de Náutica: Organizada en el curso 1959-1960 (la primera noticia que recoge el ABC sobre esta tuna es de mayo del 60), probablemente desapareció en 1964, pues es entonces cuando se tiene por última vez noticias de esta tuna. 
    • Tuna de Derecho: Se funda en el curso 1961-1962 desapareciendo poco después. Reorganizada en el curso 1964-1965. Seguía vigente en 1974. 
    • Tuna de Aparejadores: Organizada en el curso 1964-1965. Probablemente desapareció ya en 1965. 
    • Tuna de Ciencias: Se organiza en el curso 1965-1966. Seguía vigente en 1974. 
    • Tuna del Distrito Universitario de Sevilla: Reorganización de la Tuna Universitaria del SEU de Sevilla que hizo su estreno el 31 de octubre de 1967. Desapareció nuevamente a finales del 68 (la última noticia sobre la misma es de finales de diciembre de este año) o principios del 69.
    • Tuna de Arquitectura: Nacida en el curso 1968-1969. Probablemente seguía activa en 1974.
    • Tuna de Magisterio (de la Escuela Normal de Magisterio “Nebrija”): Nace en el curso 1968-1969. Desapareció en el curso 1971-1972. 
    • Tuna del Colegio Mayor “Fernando III el Santo”: Nacida en el curso 1969-1970. Seguía vigente en 1974. 
    • Tuna de la Escuela de ATS: Organizada en el curso 1970-1971. Probablemente desapareció en 1972.
    • Tuna de Filosofía y Letras: Es difícil precisar año de fundación de esta tuna. La misma dice que aconteció en 1968, aunque la primera referencia hemerográfica es del año 1971. seguía vigente en 1974.

 

Quinta:

La mayoría de las tunas sevillanas en activo que ofrecen información sobre su historia adelantan su fundación en bastantes años sin que tal cosa sea cierta.

Incluso hay alguna tuna como empresariales, que cifra su inicio en los años 50 con sucesivas desapariciones y reorganizaciones hasta 1989, y nunca llegó a existir en la etapa sometida a estudio (1939-1974).

Por el contrario la Tuna de Magisterio inicia su historia en 1983 cuando sí tuvo una fundación anterior en el curso 1968-1969.

 

Sexta: 

 Con respecto a los certámenes locales de tunas cabe hacer diversas consideraciones.

En primer lugar, la página de la Tuna de Medicina da el año 1974 como el de celebración del primer certamen, y por estas páginas se ha visto que, con anterioridad a esa fecha se celebraron tres 

    1. “I Concurso de Tunas de Educación y Descanso”, celebrado en la Plaza de San Fernando durante los días 20, 21 y 22 de diciembre de 1960, en el que venció Peritos, tras imponerse el día 22 en la última fase del concurso, a la otra finalista, la Tuna de Náutica.
    2. “I Certamen Local de Tunas de Sevilla”, celebrado el día 10 de marzo de 1963 en el Teatro Cervantes. Intervinieron las tunas de Peritos Industriales, Medicina y Náutica. Venció ésta última, quedando segunda Peritos y tercera Medicina.
    3. “II Certamen Local de Tunas”, celebrado el martes 8 de diciembre de 1964 en el Teatro Lope de Vega a las 11´30 de la mañana, resultó vencedora la Tuna de Aparejadores, quedando en segundo puesto Peritos Industriales. La mención honorífica a la mejor interpretación de la pieza obligada correspondió también a la Tuna de Aparejadores.

En segundo lugar, aun cuando al comenzar este escrito dije que la existencia en la página web de Medicina de un resumen de las distintas ediciones del certamen, aparentemente bastante completa y documentada, daba verosimilitud a la misma, lo cierto es que pueden hacérsele algunas puntualizaciones [1], de donde quizá convendría que se hiciera una investigación expresa y detallada de este asunto.

Con independencia de lo expuesto, la relación tiene en cuenta sólo los certámenes del Distrito, cuando se celebraron otros en el que participaron igualmente algunas de las tunas sevillanas; así por ejemplo, los dos siguientes:

    1. El 27 de febrero de 1977, a las doce, tuvo lugar en el Heliotrón un certamen a beneficio de la Ciudad de San Juan de Dios en el que participaron Arquitectura, Derecho, Peritos, Ciencias Económicas y Empresariales y Medicina.
    2. El 26 de mayo de 1978 se celebró un festival de tunas en el marco de la “Feria del Hospital Psiquiátrico de Miraflores”. 

 

Séptima:

Resta hablar de la celebración de la Inmaculada, una de las dos citas obligadas para las tunas sevillanas año tras año.

Como ya dije, en Sevilla se acepta sin más como cierto que la primera tuna en cantar a la imagen de la Inmaculada Concepción de la Plaza del Triunfo fue la de Peritos en el año 1952, lo que le valió que el cardenal Segura le concediera el fajín blanco que luce en su indumentaria sustituyendo al habitual cinturón negro.

Le reconozco a quienquiera que inventara esta leyenda (obviamente un miembro de la Tuna de Peritos) que, al menos, se esforzara en casar la fecha aportada con el personaje histórico, para darle verosimilitud; y es que en efecto, en el año 1952, don Pedro Segura y Sáez era arzobispo de Sevilla. Pero hasta ahí llega la coincidencia 

Casualmente, sólo existen dos tunas sevillanas de las cuales conocemos su fundación exacta de manos del Diario ABC, y una de ellas es Peritos [2], siendo que como se ha dicho ya, la misma acaeció en el mes de marzo del año 1959 (se anuncia en la edición del día 21).

Bastaría retrasar esa intervención de la Tuna de Peritos ante la imagen de la Inmaculada algunos años, esto es, a 1959 o años posteriores, para que los datos encajasen… pero eso no es posible; y no lo es por una razón capital, el arzobispo de Sevilla don Pedro Segura y Sáez falleció en la Clínica del Rosario de Madrid en día 7 de abril de 1957; es decir, poco menos de dos años antes de la fundación de la Tuna de la Escuela de Peritos Industriales “gracias a la colaboración muy eficaz del director y del secretario de la Escuela” cuyo “acto de presentación tuvo lugar el día de San José, con extraordinario éxito”.

 

En 1952 sólo existía una tuna en Sevilla, la del SEU… rizando el rizo podría trocarse el protagonista pensándose que la tuna que primero cantó a la Inmaculada y recibió el fajín blanco fue ésta pero, nada de eso se dice en la prensa ni ese no cualquier otro año y, un periódico como el ABC, precisamente como el ABC, y en esta época, no hubiera dejado sin publicar tal noticia… y es que de hecho no lo hace.

 

Cabe preguntarse sólo (pues considero la historia de la Tuna de Peritos y la concesión del fajín blanco directamente una patraña vistos los antecedentes descritos [3]) cuándo comenzó lo que hoy tradición de las tunas sevillanas consistente en rendirle homenaje con sus cantos a la imagen de la Inmaculada situada en la Plaza del Triunfo.

 

Entiendo que tal cosa ocurrió en el año 1961, es por eso que dije que el ABC no dejó pasar la oportunidad de informar de la presencia de tunos en el canto de la salve por lo novedosa, y así publicó que "Entre los numerosos asistentes al emotivo acto se encontraban componentes de las Tunas de las Facultades de Medicina y Derecho, como asimismo de la Escuela de Peritos Industriales que suspendieron la ronda musical en aquel momento para sumarse al extraordinario número de fieles congregados en la citada plaza".

Tras esa primera ocasión se sucederían las presencias cada año, cantándole a la Inmaculada; pero el antecedente no era tan lejano, por esa razón el ABC de 1968 decía que “Se nota un considerable aumento de gente joven en estos últimos años en la Salve del Triunfo; pero ello coincide con la presencia de las tunas, que aprovechan la noche para aumentar sus haberes del viaje fin de carrera”… el aumento de público joven en los últimos años coincidía con la presencia de las tunas también en los últimos años.

Lo mismo se deduce de la carta publicada en el ABC de 1969 por Pedro Collado de la Torre en diciembre de 1969 ante el altercado sucedido en la Inmaculada de ese año. Para alguien que dice tener 25 años “varios años” no son 18 años, sino bastantes menos, pongamos 8 si la presencia en 1961 fue sólo testimonial… además en 1952 el señor Collado tenía sólo 8 años, y en la carta cuenta como cuando era niño e iba con su padre a la salve de la Inmaculada en “pantalones cortos” no sucedían tales cosas que él relaciona directa o indirectamente con la presencia de las tunas y el público joven que éstas acarreaban.

Está de acuerdo con lo anterior Francisco Gil García, autor del artículo titulado “Al aire de Sevilla. Del Palenque y del Triunfo” publicado en el ABC del 1 de diciembre de 1991, donde puede leerse lo siguiente:

En aquel tiempo, venía desde la calle de la Pimienta don José Sebastián y Bandarán, arropado en su manto, con bonete de cuatro puntas y borla verde, a esperar el último suspiro de la medianoche del siete de diciembre. En la plaza del Triunfo, alrededor del monumento a la Inmaculada, le esperaban unos grupos familiares, entreteniendo el frío con charla amigable. Al romper el primer pino de las campanas de la Giralda, inicio del ocho de diciembre, se hacía el silencio sin que nadie tuviera que sisear. Don José se quitaba el bonete y lo ponía al pecho, entornaba los ojos y entonaba la Salve. La gente cantaba con v o z de gargantas otoñales, quedamente. Al segundo pino s e entonaba el «todo el mundo en general». Al tercer pino empezaba la dispersión pacífica, con breves saludos, sin más zarandajas. Algunos se deslizaban hacia la capillita de la Pura y Limpia del Postigo del Aceite, toda llena de luz, con la Virgen bajada del camarín, grandes pendientes cayéndole de las orejas y crisantemos a sus pies. S e volvía a rezar, sin más zarandajas. Aquellos grupos s e iban a dormir y se reencontraban a la mañana siguiente en el celeste pontifical de la Catedral.

Esto llegó así hasta bien entrados los años sesenta. Pero un año, cierto personaje de la clerecía (yo sé quién fue), que celebraba piadosamente, horas antes, una vigilia juvenil en la capilla de la Universidad (Fábrica de Tabacos), se trajo a sus fieles, chicos y chicas, a rematar la vigilia en el Triunfo. Y a alguien s e le ocurrió traer también una tuna universitaria. Con lo que aquello, como suele decirse, su frió un cambio cualitativo, casi sin reparar en ello, como por ensalmo. Había empezado lo lúdico, lo folklórico, la romería. Lo festivo s e fue afianzando sobre lo orante, lo reflexivo y lo contemplativo. A pocos años, la romería s e hizo verbena. Luego, movida. Últimamente, bacanal de la litrona”.



[1] Así, por ejemplo se dice que en la edición de 1976 venció la Tuna de Medicina de Cádiz, cosa que no siendo errónea es, igualmente incompleta, pues el primer premio fue compartido con la Tuna de Arquitectura

[2] La otra es la Tuna Universitaria del SEU de Sevilla en 1951, y su heredera natural, la Tuna Universitaria del Distrito de Sevilla en 1967.

[3] No es Peritos de Sevilla la única que ha inventado su historia arrogándose una mayor antigüedad (véase como lo mismo ocurre según este escrito con alguna que otra tuna de Sevilla) o privilegios concedidos graciosamente por prelados o reyes. Quizá, para este último caso, sobresale la biografía que la Tuna de Distrito de Granada daba sobre si misma no hace muchos años, que decía:

«Con la fundación de la Universidad de Granada en 1526 por el Emperador Carlos V, nace la Tuna del Distrito Universitario de Granada, en la cual se integran alumnos de las distintas Facultades y Escuelas Universitarias.

De forma organizada, la Tuna del Distrito Universitario, comienza su andadura a principio de siglo, gozando desde entonces el privilegio de ser la única dispensada de “Beca” por Orden Real de su Majestad el Rey Alfonso XIII y en cuyo lugar ostenta el Escudo de la Universidad de Granada».

La investigación seria y rigurosa ha echado por tierra estos infundios de tantos años, e incluso Distrito de Granada ha terminado por claudicar, rehaciendo su biografía en la que es su página web:

«No es objeto de esta página hablar de los orígenes de esta centenaria tradición que es la Tuna. Recientemente se están haciendo buenos trabajos históricos sobre el tema, fuera ya de fantasiosas interpretaciones, que sitúan el nacimiento de Las Tunas tal y como las conocemos hoy, en el siglo XIX. Nuestras más rancias tradiciones dieron su fruto en este siglo creando la institución que hoy conocemos. Encontramos las primeras noticias de la Tuna de Granada a finales del siglo pasado y principios del XX. Medicina, Derecho, Farmacia y la Escuela Normal de Magisterio poseían sus agrupaciones en estos años. Con la ruptura que en todos los órdenes produjo la Guerra Civil la Tuna del Distrito Universitario de Granada se renueva por obra de un puñado de jóvenes estudiantes de los años 40, a la cabeza de los cuales se encontraba don Ernesto Ortiz Alamanzón. Así el 4 de diciembre de 1948 la Tuna del Distrito Universitario hace su primer pasacalles por las calles de Granada».

En realidad deben matizarse las palabras del webmaster de Distrito de Granada: en el siglo XIX, lo que hasta entonces no era sino una costumbre escolar, se institucionaliza, pasando a ser un grupo artístico universitario identificable por el resto de los mortales con el nombre de “Estudiantina”. Pero estas estudiantinas del XIX y primer cuarto del XX (hasta la guerra civil) no son aun exactamente iguales que las actuales tunas… les falta la característica de la estabilidad. Osea que se forman para la concreta gira o actuación carnavalesca y se disuelven inmediatamente después, no permaneciendo activas a lo largo de todo el año.

Por demás, difícilmente podría el Rey Alfonso XIII haber dispensado a la Tuna Universitaria de llevar Beca (prenda propia de un grupo estudiantil, el conformado por los estudiantes que tenían su residencia en Colegios Mayores, Menores o Militares) porque esa prenda, la Beca, no se incorpora al hábito propio del tuno sino hasta después del conflicto fratricida (en ninguna de las muchísimas fotos de estudiantinas del XIX o principios del XX que se conservan, sus miembros portan Beca). La primera tuna de la que guardo constancia usó esta prenda en su vestuario, fue la Tuna Universitaria del SEU de Madrid, que ya la lucía en 1943. No obstante lo anterior, las distintas tunas fueron incorporando la beca a lo largo de bastantes años, especialmente en la década de los 60, de modo que es sumamente raro ver una tuna con beca en los años 40.