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De intrusismo y malas mañas: Tunas y Estudiantinas en México

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María Guadalupe Munguía Tiscareño.


Siento que estaba debiendo esto, principalmente a quienes me hacen favor de leer, que no están involucrados en este medio y que seguramente no se explican po qué es que me meto, como dicen por ahí, en "camisa de once varas". Así que  quizá hablando de esto, se comprenda por qué es tan importante, para muchos de los que sí estamos involucrados, esto de investigar y querer hacer las cosas como corresponden, además de intentar resolver probemas que nos generarn ciertas personas o grupos de ellas, cuando nos cierran espoacios o nos dan mala imagen con sus actitudes, declaraciones y proceder. Lo que voy a compartirles es solo un fragmento de una investigación en proceso y que, además, está debidamente documentada y registrada, en los lugares indicados para ello.

Definir qué es la “Tuna/Estudiantina”, para quienes no han pertenecido o  pertenecen a una, es un tanto difícil debido al cúmulo de ideas preconcebidas que existen alrededor de ella, y que provienen de observaciones superficiales, cuando no de mitos.  Algunos creen que las Estudiantinas o Tunas son solo grupos musicales que se forman como un pasatiempo más  donde las personas que se integran se visten de manera peculiar  (capas, cintas, botones,) para con ello participar en Coros de Iglesia, “Noches coloniales”, para  amenizar fiestas  e, inclusive, “trabajar” en diferentes lugares. El común de la gente cree que el repertorio de las Tunas/Estudiantinas, se compone únicamente de canciones como “Wendolyn”, “De colores”, “El beso” y un larguísimo etcétera de pasodobles y boleros.  

Sin embargo la Tuna/Estudiantina Universitaria es mucho más y tiene una historia que comienza en el siglo XIX en España lugar desde donde se ha extendido alrededor del mundo. En México, esta costumbre escolar apareció también en el siglo XIX gracias a la iniciativa de la Colonia Española avecindada en nuestro país que, primero en Guanajuato y después en otras ciudades, se encargó de fundar un gran número de ellas.

Hablar sobre la historia de la Tuna, en general, y de la Tuna Mexicana, en particular, es meterse en los terrenos del mito y la leyenda. Desde luego existe una base común que compartimos muchos de los que estamos aquí. Sin embargo, la transmisión que de ella se realiza, con poquísimas excepciones, se conforma por versiones plagadas de inexactitudes históricas, de versiones transmitidas oralmente, anécdotas  que, a fuerza de repetirlas, adquieren la categoría de autos de fe. Alrededor de la historia, digamos anterior o primigenia, existen una serie de mitos, fábulas o supuestos que tienen que ver tanto con algunas imprecisiones e incongruencias históricas (fruto, quizá, de seguir considerando a la historia como un mero ejercicio acumulativo), como con una perspectiva romántica a la que el entusiasmo nos lleva  o, incluso, con una manera de interpretar y vivir los roles que existen en la sociedad en la que nacimos.

Como la investigación aún está en proceso y faltan datos por contrastar, lo que podemos apuntar respecto a las estudiantinas en los primeros años del siglo XX es que, durante el Porfiriato, estas tuvieron gran acogida y popularidad entre la sociedad mexicana, especialmente dentro de la  élite de la época. Fue tanta su importancia que poetas como Juan de Dios Peza (para la estudiantina del casino español de la Ciudad de México), y Amado Nervo (para la de la Escuela Nacional Preparatoria), llegaron a componer letras de canciones (jotas y pasodobles) que, después, fueron musicalizadas por grandes músicos de la época, como Luis Jordá por citar un ejemplo.

Actualmente, en México, podemos identificar estos tipos de agrupaciones: 

  •  Existen Estudiantinas/Tunas propiamente dichas que tienen permanencia, actividad y comunicación constante con las autoridades académicas del Colegio, Facultad, Universidad a la que representan.
  • Existen otras, igualmente vinculadas con su Alma Máter a través de un proyecto que les asegura la representatividad pero que ha sido conseguido porque una persona estudia o estudiaba en una facultad específica mientras que el resto de integrantes no ha sido estudiante e, inclusive, ni siquiera cuenta con el nivel académico equivalente (preuniversitario o universitario), situación del todo terrible puesto que no se asegura ni la continuidad ni la calidad en dicha agrupación.  Con el tiempo  el que consiguió la representatividad por ser o haber sido el único estudiante, comienza a sentirse “dueño” del grupo y se preocupa más por conservar el “puesto” que por integrar  a estudiantes del centro escolar  y, a la larga,  esta situación provoca una menor participación en actividades académicas lo cual deriva en que, en la escuela de referencia, ni las conozcan o decidan  retirarles la representatividad y que, además, no permitan la formación de agrupaciones nuevas, que si desean hacer las cosas en la forma correcta.
  • Existen Estudiantinas/Tunas propiamente dichas, representativas de facultades, Colegios y Universidades pero algunas tienen un Director Musical o un Jefe de Tuna que NO HACE TUNA NI PERMITE HACERLO A SUS VETERANOS. ¿Cómo? Integrando personas que no son estudiantes, permitiendo injerencias de autoridades en las decisiones que sólo competen al consejo de veteranos o tomando decisiones solo (a qué eventos asistir, con quién o quién no hermanarse, generalmente por amiguismo); quitándole autoridad a sus tunos; no respetando a los inactivos... que SIGUEN SIENDO TUNOS, y algunos percibiendo un sueldo por ello. No es que un trabajo de Director Musical tenga que ser gratis, pero lo único que debería ser de su competencia, si se le paga, es su competencia en lo estrictamente musical. Los tunos veteranos, en esos grupos, a la larga terminan por  salirse y conformar lo que llamamos las Tunas Independientes. Situación que no es la ideal, que  no debería estar pasando, pero  en tanto los integrantes de este tipo de agrupaciones han sido formados en una Tuna Universitaria primigenia, siguen siendo Tunos.
  • Los grupos apócrifos, que arguyen (y mal, porque ni de historia saben) mitos medievales para justificar el haber hecho de la estudiantina un “modus vivendi”. Y que, además, quieren pertenecer a un colectivo al que NO PERTENECEN Y DECIDIR QUÉ, QUIEN, CUÁNDO Y CÓMO se hace Tuna y entonces se van a los periódicos a decir que tienen planes con la autoridad, que van a certificarlos (cuando lo único que hacen es meter oficios que, las autoridades, están obligadas a recibir, pero que no significa se los hayan autorizado), que se toman fotos y amañan estandartes, que se cuelgan una beca sin saber que esta prenda tiene un origen ACADÉMICO y por lo tanto no deberían usarla.

Esta situación nos es importante porque, como dije al pricipio, ademásde la mala o distorsionada imagen que nos cuelgan a todos por estas conductas, nos cierran espacios, nos dificultan realizar las actividades que nos son propias, porque en tanto esto es una COSTUMBRE ESCOLAR, hay Academia de por medio y gente que quiere investigar y, por esta causa, se ve sometida a un acoso del que yo ya les he hablado y del que muchos han visto ejemplos en mi muro personal y en los grupos donde participo. No se trata de demeritar trayectorias de personas que, principalmente en los 80`s, de manera honesta hicieron (hicimos, que yo también me cuento entre ellas), lo que en ese entonces se estilaba basados en la poca información que teníamos. De lo que se trata es de no caer de nuevo en vicios y de fortalecer esto que muchos de nosotros amamos y a lo que queremos retribuír por tanto como nos ha regalado.

Ver que, regresan estos vicios que ya se habían superado (gente que se endilga un titulo de "tuno" sin ser apadrinado, sin haber pasado por el novataje) o que cobra una callejoneada para su lucro personal y no benéfico, como fue en su origen; personas que no están en la Tuna más que por la parte "mitotera" y creen que esto es o una empresa o un género musical..... no ayuda en nada a fortalecer lo que dicen amar.

Para mí, como para muchos Tunos y Tunas, lo que hacemos refleja lo que el acta de la UNESCO considera como parte del patrimonio inmaterial y los que de esto conocen, saben que no es tan fácil ser considerado por ese organismo educativo internacional, tan siquiera digno de estar en sus lista de prácticas que mejor reflejan dicha Acta... y algunos estamos por la labor de que esto se lleve a cabo... solo que si en la práctica se encuentran situaciones discriminatorias (incluyendo las de género), ánimo de lucro o prácticas no apegadas a lo que se le supone a esta costumbre....  ni una exhaustiva, rigurosa, metódica, objetiva y probada documentalmente investigación, esto no va a suceder. Que piden muchas pruebas y monitorean  estrictamente aquellas prácticas que ya  han sido aprobadas en dicha lista.

¿Por qué las Tunas y Estudiantinas Universitarias, son parte del Patrimonio Cultural Inmaterial?

Las Tunas y Estudiantinas Universitarias (considerando el nivel pre universitario por supuesto):

  • Tienen una historia de, al menos, 138 años de antigüedad comenzando en España y Portugal y al abrigo de las Universidades, como parte importante de la cultura escolar y universitaria.
  • Los instrumentos tradicionales, utilizados, son principalmente los llamados “de pulso y púa”: guitarra, laúd, bandurria. Pero, además, se han ido incluyendo percusiones (panderetas, castañuelas, cajones peruanos, maracas, bongoes, etc.) e instrumentos del acervo musical mundial: violines, arpas, guitarrones, contrabajos,  acordeones, timples, cuatros, etc. 
  • El repertorio que interpretan está compuesto, especialmente, por canciones  estudiantiles (como el himno universitario Gaudeamus Igitur). Sin embargo, el  repertorio se ve enriquecido por piezas musicales de corte tradicional español (zarzuela, jotas, isas, etc.) y por piezas musicales propias de los países donde esta tradición se ha extendido (boleros, corridos, huapangos, jarabes , cuecas, chilenas, etc.) con lo que preservan y difunden, también, el patrimonio musical internacional.
  • Pertenecen a un colectivo amplio, formado por estudiantes y extendido por todo el mundo, cuyos usos y costumbres tienen la misma base. Actualmente hay Tunas, además de España y Portugal, en Universidades de México, Colombia, Perú, Puerto Rico, Argentina, Chile, Portugal y Holanda, entre otros. 
  • Promueven y desarrollan el ingenio, la creatividad, el intercambio cultural y la solidaridad de sus integrantes, en particular, y  del público en general, a través de la composición de canciones; participación en certámenes y festivales nacionales e internacionales; asistencia a hospitales, asilos, colectas de la Cruz Roja y otras instituciones benéficas; viajes internacionales, fuera de certamen, donde se convive e intercambia repertorio, anécdotas y tradiciones, de los países de origen; grabación de discos y elaboración de páginas web y otro tipo de publicaciones, entre otras muchas actividades.
  • Las Tunas no están compuestas por músicos profesionales, sino por integrantes cuya base esta conformada por una mayoría de estudiantes activos en el Colegio, Facultad, Instituto o Universidad que representan. Tampoco  tienen un fin lucrativo. Sin embargo, de los integrantes de este tipo de agrupaciones universitarias, ha surgido gente como: Federico Méndez (compositor), Germán Dehesa, escritor y periodista. y Arturo Diemecke (director de orquesta), en México; el Premio Nóbel de Medicina en 1949, Egas Moniz (Portugal); Blasco Ibáñez (escritor español), entre otros.

Publicación: 28/08/13