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La estudiantina ‘Tuna Madrileña’. Apuntes sobre su gira andaluza de 1879 según la prensa de la época

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Félix O. Martín Sárraga. Investigación personal. 2014.


La información hallada hasta el presente nos hace pensar que la estudiantina ‘Tuna Madrileña’ se constituyó poco antes de las fechas del Carnaval de Madrid y, como era habitual en aquella época, decidiera realizar un viaje postulante por varias capitales andaluzas para aprovechar las fiestas de Carnestolendas.

De esta excursión la mayor y más “jugosa” información encontrada la aporta una carta publicada por La Correspondencia de España, periódico que dio especial cobertura a su excursión, que no sólo aporta la acogida del público sevillano sino los nombres de algunos de sus directivos, algunas piezas de su repertorio y que destinarían a la beneficencia el producto del concierto dado en el Teatro de San Fernando. La carta publicada decía así:

«La entrada en Sevilla de los escolares que componen la ‘Tuna Madrileña’ fue objeto de las más acaloradas discusiones en un principio y de los más entusiastas  aplausos después. Su presentación en el Teatro de San Fernando, en el que estaba anunciado un concierto con el fin de dedicar sus productos a la beneficencia y, además, la curiosidad y la simpatía que habían despertado en la localidad, hizo que la concurrencia fuese bastante numerosa. Una vez subido el telón fueron recibidos los estudiantes con una nutrida salva de aplausos. Estos no escasearon a la terminación de cada una de las piezas, todas ejecutadas a la perfección y bajo la dirección del escolar D. José Rodríguez, mereciendo especial mención la sinfonía Guillermo Tell, ejecutada por tres estudiantes para piano, violín y flauta y que fue ejecutada con toda la delicadeza que requiere tan sublime composición. El wals de panderetas por toda la estudiantina se repitió por dos veces y, por cierto, con justo motivo pues los cuatro panderetólogos hacen prodigios. La jota Las nueve de la noche alcanzó una interpretación acertadísima, lo mismo que el Ave María de Gounod para piano y violín, y últimamente el entusiasmo rayó en delirio por la ejecución de un precioso Potpurri de aires nacionales de diferentes zarzuelas y canciones populares, composición ya de espresado Sr. Rodríguez y autor así mismo del precioso paso doble titulado A Sevilla.

 

Han recorrido en corporación las calles más importantes de la noble ciudad de Sevilla, y por doquiera  que dejaban oír alguna de sus composiciones, que si se ha de hacer justicia, ejecutan con verdadera maestría y gusto, se agrupaba la multitud ávida de vitorear a los jóvenes escolares.

 

Visitaron a las primeras autoridades y diferentes casas particulares, entre las que recuerdo la del rector de aquella universidad Sr. Laraña; Sr. Rivera, director de la Escuela de Medicina; conde de Casa-Segovia; Excmos. Sres. Marqueses de Gaviria; Sres. Laffit, padre e hijo; D. Manuel Urzaiz y otras muchas, que en todas ellas, como asimismo en los casinos, fue atenta y obsequiosamente recibida la Tuna Madrileña.

 

Los estudiantes de Sevilla, en número de más de 200, obsequiaron a sus hermanos de Madrid con un espléndido almuerzo servido en el Café Suizo, en el que reinó la mayor unión, orden y alegría. La mesa fue presidida por el espresado Sr. Rivera, que con su fácil elocuencia y grandes rasgos trazó el camino que conduce a la verdadera unión escolar, idea que fue calurosamente aplaudida, mediando con este motivo escenas fraternales y de compañerismo. Se pronunciaron entusiastas brindis que todos fueron sumamente celebrados y aplaudidos por diferentes y aventajados escolares de Sevilla a los que contestaban los que componen la Tuna Madrileña, resumiendo el Sr. Enrique M. Vázquez, presidente de la misma, y en nombre de  sus compañeros, lo agradecido que se hallaba a las deferencias de que eran objeto en aquellos momentos por la noble clase escolar de Sevilla y brindando por la verdadera y necesaria unión escolar europea.

 

Después de los dos conciertos que tuvieron lugar en el Teatro del Duque y habiéndose pasado alegre y risueñamente los días de Carnaval, se trasladó la Tuna Madrileña a la hermosa ciudad de Cádiz, deseosa de hacer una visita a los gaditanos.»

Otro artículo concretó que la clase escolar sevillana la ovacionó de manera especial en dicha visita de finales de febrero a donde acudió presidida por el Sr. Vázquez, ofreciéndole un banquete en el que – como era habitual por aquellos tiempos – se pronunciaran “entusiastas brindis por la unión escolar”.

El 1 de marzo se anunciaba equivocadamente en la ciudad de la mezquita que "no se detendrá en Córdoba a su vuelta a Madrid” por lo que “se han cesado los preparativos que algunas estudiantinas cordobesas y varios particulares estaban haciendo para recibirla dignamente". Decimos esto porque aún no hemos hallado datos alguno sobre su paso por Cádiz y sí referentes a que se encontraba en Córdoba el 7 de marzo, por lo que cabe la posibilidad de que cambiaran su destino alejándose en esta fecha de la “tacita de plata”. De su paso por esta capital andaluza llama la atención que aprovecharan para publicar una nota de prensa durante dos días consecutivos para desmentir el bulo que circulaba sobre “el fallecimiento de un individuo de la estudiantina" y que la noche del día siguiente, sábado 8 de marzo, la estudiantina cordobesa «La Raspa» le brindó lo que la prensa calificó como “una brillante serenata” en la casa 'La Española', donde habitaban. En dicha serenata esta estudiantina cordobesa les interpretó la célebre jota 'El Ole' de Eduardo Lucena, “ejecutaron una danza compuesta para este caso por el mismo autor” (y que prometían repetir el día 11 de marzo en el Teatro Principal de dicha capital) y una jota que “se repitió entre los aplausos de los estudiantes madrileños y del inmenso gentío que llenaba la calle y el paseo del Gran Capitán”. Finalizada la serenata se dijo que los integrantes de la estudiantina Tuna Madrileña “invitaron a los de Córdoba” y les ofrecieron un bufet “espléndido". Se anunció una función fuera de abono en el cordobés Teatro Principal para el día 11 de marzo a beneficio de las viudas y huérfanos de las víctimas del hundimiento ocurrido en una casa de la calle de la Espartería en la que la Estudiantina Cordobesa en la que interpretaría 'Habanera', “dedicada a la Tuna Madrileña”.

Ya en abril se publicó que la estudiantina Tuna Madrileña había sido “invitada para la ciudad de Londres a donde se propone acudir, reorganizándose nuevamente bajo la dirección del Sr. Rodríguez”. Prosigue el artículo señalando que en esta reorganización “se compondrá de unos 40 individuos distribuidos de la siguiente forma: 16 guitarristas, 6 violinistas, 6 flautistas, 6 panderetas y 6 postulantes, los que van en el concepto, 2 de intérpretes, 1 de dibujante, otro de pianista los 2 últimos de cronistas, y dedicarán todo lo sobrante, después de cubiertos gastos, a obras benéficas".

Esta última información nos hace pensar que, como era habitual durante el siglo XIX, las Estudiantinas se organizaban para Carnaval y que, pasadas esas fechas, se disolvía para, en el mejor caso, volverse a organizar al año siguiente para las mismas fechas y actividades, no necesariamente con los mismos integrantes del año anterior. Cuatro días después, el 11 de abril se anunció que la estudiantina Tuna Madrileña ofrecería un concierto en el Teatro de la Comedia de Madrid, en el que interpretarían la jota 'El Olé' y 'El primer lamento', ambas de Eduardo Lucena, 'Adiós a la Alhambra', de Monasterio, una fantasía sobre motivos de 'La Favorita' [de Lucena], 'wals de panderas' [de Lucena], la jota de 'Las nueve de la noche', fantasía sobre motivos de 'Guillermo Tell', 'La pasquinade', de Godschaldt, un 'potpurri de aires nacionales' [de Lucena], 'melodía para guitarra' y pasodoble '¡A Sevilla!'. Además se leerán poesías por los señores Calvo, Mario, Aguirre y Romea". La abrumadora mayoría de piezas compuestas por Lucena nos da buena muestra del gran impacto que este insigne compositor cordobés causó en el del estudiante José Rodríguez, director de la Tuna Madrileña. Al parecer tenía previsto un segundo concierto para el día siguiente que fue suprimido "por causas ajenas a la voluntad de la estudiantina Tuna Madrileña”.

El 22 de mayo se publicó en Córdoba un breve que no sólo da una idea del público que quedó deslumbrado con su música en aquella capital andaluza sino que nos indica que la estudiantina ya se había de desorganizado este año a finales de mayo.

«Según dice un periódico darán una serenata los individuos que componían la estudiantina Tuna Madrileña, expedicionaria en las pasadas fiestas carnavalescas a Andalucía, al simpático diestro Rafael Molina (Lagartijo) con motivo de su estancia en la corte por tomas parte de la corrida de Beneficencia, como recuerdo de las distinciones que los dispensó en Córdoba dicho distinguido  matador de toros, despidiéndoles en la estación, donde los obsequió con un gran convite a su vuelta  para Madrid.»

Luego, allá por 1924, aparecen nuevos artículos sobre una agrupación que es indistintamente llamada 'Estudiantina Madrileña' y 'Tuna Madrileña' por la prensa de la época, actividad que será motivo de otro artículo porque, al desaparecer la prohibición del acceso de la mujer a la Universidad en 1910, entonces era una Tuna Mixta.

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Fuentes:

El Amigo, nº 55. 09-03-1879.

Diario de Córdoba. 01-03-1879.

Diario de Córdoba. 11-03-1879.

Diario de Córdoba. 22-05-1879.

La Correspondencia de España. 25-02-1879.

La Correspondencia de España. 07-03-1879.

La Correspondencia de España. 08-03-1879.

La Correspondencia de España. 12-03-1879.

La Correspondencia de España. 07-04-1879.

La Correspondencia de España. 11-04-1879.

La Correspondencia de España. 12-04-1879.

Le Monde Ilustré. 01-03-1879.


Publicación: 12/09/14