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No todo lo que se publica en diccionarios online se corresponde a la evidencia histórica

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diccionarioÚltimamente, debido a que cada vez es mayor el número de personas que recurren a fuentes electrónicas para resolver sus dudas y/o buscar información de todo tipo, hemos centrado la atención en los "diccionarios" que ofrece la red y, de entre ellos, sobre el único que conocemos en el que cualquiera puede participar introduciento palabras nuevas y administrando sus contenidos. La experiencia, a parte de complicada, está siendo frustrante ya que al intentar cambiar datos publicados sin sustento histórico sobre la palabra "tuna" por otros contrastados y con sus fuentes bibliográficas, se nos ha respondido que no se acepta porque el cambio propuesto era "demasiado drástico" y que lo propusiéramos en un "grupo de discusión". 

El contenido propuesto fue el siguiente:

Definición

Aunque la Real Academia Española define ‘tuna’ como «grupo de estudiantes que forman un conjunto musical» (19), entendemos que no responde a la realidad y, además, es muy ambigua pues aplicándola cabría decir que -por ejemplo- un grupo de escolares que conforman un grupo de música folclórica son una tuna. Parece mucho más ajustada a la realidad la propuesta por TVNAE MVNDI que la define como "agrupación musical estudiantil permanente de tipo iniciático vinculada a un centro académico" (1) que supone una tradición en constante construcción (24).

Origen y Distribución

Se ha atribuido, sólo apoyándose en obras literarias, su origen en los goliardos, juglares, trovadores, sopistas y 'tunos' del Antiguo Régimen, pero lo único que la evidencia documental señala es que surge en las comparsas integradas por escolares que, por carnaval, salieron a la calle a partir de 1836, año en que el carnaval de Madrid tuvo periodicidad anual. Como salían con el manteo típico del antiguo estudiante (que había sido prohibido en 1935) estas agrupaciones fueron conocidas como 'estudiantinas'. A partir de 1870 comenzaron a denominarse 'tunas' de modo generalizado y mostrar en su nombre su vínculo con su centro académico (3) para diferenciarse de otras comparsas no conformadas por escolares que también adoptaron la denominación de 'tunas' y suscitaban confusión ante la sociedad.

Desde sus inicios decimonónicos se han caracterizado por postular, esto es, salir a la calle para recabar fondos con los que aliviar las penurias de las personas más desfavorecidas de la sociedad, así como para ayudar a las víctimas de epidemias y catástrofes (21,22).

Supone quizás la única costumbre escolar universitaria española que se a globalizado, teniéndose registradas 1048 Tunas/Estudiantinas Académicas en el Censo Mundial de Tunas que creado en 2007 y que desde TVNAE MVNDI (asociación académica internacional dedicada al estudio y difusión del pasado y presente de las Tunas Académicas) mantiene actualizado constantemente (2). Gracias a este trabajo conocemos:

    • Existen en Tunas vinculadas a centros académicos en: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, España, Guatemala, México, Países Bajos, Perú, Portugal y Puerto Rico.
    • La Tuna detectada con mayor actividad continuada contrastada es la Tuna Académica do Liceu de Évora, fundada en 1890.

Semiología

Existen muchas versiones del origen de la palabra «tuna», siendo la más aceptada la postulada hace años por Asencio González y recogida en 2014 por la Real Academia Española que indica «del fr. tune 'hospicio de mendigos', 'limosna', y este de Roi de Thunes 'Rey de Túnez', nombre dado al jefe de los vagabundos franceses en memoria del Duque del bajo Egipto, esto es, el jefe de los gitanos de París en 1427» (4,5).

La primera vez que aparece la palabra «tuna» en un diccionario que contemple al castellano es en 1609 para significar dia' (11). Hemos de recordar que la alusión es al continente americano, de donde «tuna» parece ser un vocablo taíno para designar tanto al nopal como a su fruto.

Luego es una fuente portuguesa la que aporta otro significado: «Tuna: Andar à tuna. Andar maganeando. Vid. Maganear. Vid. Tonante.» (12) (para significar: 'Tuna: andar a la tuna. Andar vagando en vida holgazana, sin rumbo; el que tiene malicia') y no es hasta 1739 cuando la Real Academia Española se ocupa de esta palabra para decir, además de lo de 'fruto de la higuera de Indias': «Tuna. Se llama también la vida holgazana, libre y vagamunda. lat. vita vaga». (13)

No fue hasta 1853 cuando surge la primera referencia estudiantil cuando la segunda acepción tras «nopal» es: «Vida holgazana, libre, ociosa, bagabunda. Dícese especialmente de los estudiantes que recorren las calles cantando y tocando, y sacando para vivir o divertirse» (14). Esta alusión al escolar duró pocos años, pasando a aparecer «correr la tuna» en su lugar en 1885 (15) pero no es hasta 1914 cuando, además de «higo de la tuna» y «vida holgazana, libre y vagabunda», aparece «estudiantina», primer vocablo con connotación que alude a un grupo de estudiantes (16). Esta equivalencia entre «tuna» y «estudiantina» perduró hasta 1970 cuando se cambió ésta por «grupo de estudiantes que forman un conjunto musical» (17). Posteriormente, en 1985, se revirtió esto con la reaparición de «estudiantina» y desaparición de «grupo de estudiantes que forman un conjunto musical» (18) pero finalmente en 1992 esta última volvió a hacer desaparecer el significado de «estudiantina», perdurando hasta el presente (19).

Vestimenta

Se ha dicho que el traje de las tunas procede del que llevaba el antiguo escolar español pero nada más alejado de la evidencia histórica que nos demuestra que los estudiantes de antaño, hasta que la regenta María Cristina la prohibiera en 1835, solían llevar traje talar (loba), manteo y bonete, siendo únicamente los alumnos internos de los Colegios (colegiales) quienes portaban beca (6). Tras la prohibición de esa indumentaria hubo varios intentos encaminados a otorgar al estudiante una imagen propia, fracasando todos.

Con las Estudiantinas sucedió otro tanto y, entre las integradas por escolares, las hubo que portaron camisa garibaldina, se vistieron de zuavos, pierrots, clowns o Mefistófeles hasta que, debido al impacto mediático causado por el viaje al Carnaval de París de la Estudiantina Española en 1878 (7), comenzaron a copiar su aspecto y la gran mayoría vistió, desde entonces: jubón y taleguilla, portando bicornio en la cabeza.

Está demostrado que las Estudiantinas/Tunas Académicas portuguesas han mantenido su traje esclar (nunca les fue prohibido), mientras que las españolas e hispanoamericanas (sobre todo éstas) han mostrado y continúan mostrando una gran variedad de indumentarias y, actualmente, condicionadas por factores socioculturales y geográficos, muestran una «homogénea diversidad» en su vestimenta en la que el elemento común es la capa (8).

Repertorio

También circula el mito que sostiene que inicialmente la tuna interpretó 'canciones estudiantiles' pero sólo se ha publicado un estudio riguroso sobre el repertorio de las Tunas y Estudiantinas durante el siglo XIX (9)(con 126 fuentes bibliográficas hasta el presente) y el siglo XX hasta la aparición de grabaciones de tunas en discos de vinilo (10)(con 120 fuentes bibliográficas hasta el presente) y que concluye que las diferencias fueron mínimas, como se puede apreciar en esta relación (1,3):

Siglo XIX

    • Aires nacionales: pasodobles, boleros, zorcicos, malagueñas, jotas, seguidillas, peteneras, coplas.
    • Aires hispanoamericanos: danzas puertorriqueñas, habaneras, guarachas, polos, tangos, zamacuecas y milonga.
    • Aires europeos: valses, gavotas, rigodones, schottisch, mazurcas, polkas.
    • Marchas e himnos, tanto nacionales como de las propias Estudiantinas.
    • «Música culta» (fragmentos de sinfonías, óperas o zarzuelas)
    • Canciones populares.
    • Composiciones propias.

Siglo XX (1900-1958)

    • Aires nacionales: jotas (aragonesa, navarra y murciana), pasodoble, coplas, serenatas, cuplés cómicos, aires andaluces (sevillanas, granadinas, malagueñas, fandanguillos, tientos y seguidillas gitanas), aires gallegos, aires asturianos, aires catalanes (sardanas), canciones, serenatas, composiciones compuestas para una mujer de la Estudiantina y bolero clásico,
    • Aires hispanoamericanos: habanera, bolero, tango argentino, samba.
    • Aires estadounidenses: fox-trot y charlestón.
    • Aires europeos: fado, mazurca, polka y vals, así como temas austriacos, venecianos y franceses.
    • Himnos (nacionales, regionales y de Tunas),
    • «Música culta» (fragmentos de sinfonías, óperas y zarzuelas).
    • Marchas (militares y de Tuna)
    • Música de moda (tanto clásica como popular).
    • Composiciones propias.

Referencias

    1. Martín Sárraga, FO. Mitos y evidencia histórica sobre las Tunas y Estudiantinas. Conferencia. Auditorio Félix Restrepo. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá, 13-11-2015.

    2. Martín Sárraga, FO. Censo Mundial de Tunas. TVNAE MVNDI. 2015.

    3. Martín Sárraga, FO. Mitos y evidencia histórica sobre las Tunas y Estudiantinas. Editado por TVNAE MVNDI. 2016.

    4. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. XXIII edición. 2014. Versión electrónica ofrecida en http://lema.rae.es/drae/?val=tuna.

    5. Martín Sárraga, FO. Tuna, significado del vocablo a través del tiempo. TVNAE MVNDI. 31-01-2015. Disponible en http://tunaemundi.com/

    6. Colegial de Salamanca. Fundación General de la Universidad de Salamanca. En: http://fundacion.usal.es/

    7. Martín Sárraga, FO. Crónica del viaje de la Estudiantina Española al Carnaval de París de 1878 según la prensa de la época. TVNAE MVNDI. 03-01-2013.Disponible en: http://tunaemundi.com/

    8. Martín Sárraga, FO. El traje de Tuna. Revisión bibliográfica. TVNAE MVNDI. 15-08-2013. Disponible en: http://tunaemundi.com/

    9. Martín Sárraga, FO. Géneros musicales interpretados por las Estudiantinas y Tunas del siglo XIX. 28-10-2013. Disponible en: http://tunaemundi.com/

    10. Martín Sárraga, FO. Géneros musicales interpretados por las Tunas y Estudiantinas en el siglo XIX según la prensa de la época (1900-1958). TVNAE MVNDI. 19-03-2014. Disponible en: http://tunaemundi.com/

    11. Martín Sárraga, FO. Géneros musicales interpretados por las Tunas y Estudiantinas según la prensa de la época (1900-1958). TVNAE MVNDI. 19-03-2014. Disponible en: http://tunaemundi.com/

    12. Vittori, G.Tesoro de las tres lenguas francesa, italiana y española. Ginebra, Philippe Albert & Alexandre Pernet, 1609. pp. 605. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española, 23-XII-1.

    13. Bluteau, R. Vocabulario Portuguez e Latino, T. VIII. 1713. p. 325.

    14. Real Academia Española. Diccionario de la lengua castellana, en que se explica el verdadero sentido de las voces, su naturaleza y calidad, con las phrases o modos de hablar, los proverbios o refranes, y otras cosas convenientes al uso de la lengua [...]. Compuesto por la Real Academia Española. Tomo sexto. Madrid. Imprenta de la Real Academia Española, por los herederos de Francisco del Hierro. 1739. pp. 375. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española.

    15. Domínguez, RJ. Diccionario Nacional o Gran Diccionario Clásico de la Lengua Española (1846-47). Madrid-París, Establecimiento de Mellado, 1853. V edición. 2 vols. pp. 1661. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española, 3-A-14 y 3-A-15.

    16. Real Academia Española. Diccionario de la lengua castellana por la Real Academia Española. Duodécima edición. Madrid. Imprenta de D. Gregorio Hernando. 1884. pp. 1058. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española.

    17. Real Academia Española. Diccionario de la lengua castellana por la Real Academia Española. XIV edición. Madrid. Imprenta de los sucesores de Hernando. 1914. pp. 1017.Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española.

    18. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. XIX edición. Madrid. Espasa-Calpe. 1970. pp. 1306. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española.

    19. Real Academia Española. Diccionario manual e ilustrado de la lengua española. Tercera edición revisada. Tomo VI. Madrid. Espasa-Calpe. 1985. pp. 2266. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española.

    20. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. XXI edición. Madrid. Espasa-Calpe. 1992. pp. 1445. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española.

    21. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. XXIII edición. 2014. Versión electrónica ofrecida en http://lema.rae.es/drae/?val=tuna.

    22. Martín Sárraga, FO. y Asencio González, R. Diccionario histórico de vocablos de Tunas y Estudiantinas, así como de escolares del Antiguo Régimen. Editado por TVNAE MVNDI con colaboración de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia. 2014.

    23. Martín Sárraga, FO.  Estudiantinas que postularon en o por Murcia. Epidemias y catástrofes por las que desarrollaron su actividad. Editado por TVNAE MVNDI con colaboración de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia. 2014.

    24. Pérez Penedo, E. La Tuna: Una tradición en constante evolución. Conferencia. I Congreso Iberoamericano de Tunas. Centro Cultural Puertas de Castilla. Murcia. 12-04-2012.

Plasmado todo lo anterior, con sus enlaces a los artículos originales para que se pudieran ampliar y contrastar las fuentes primarias, ¿qué es lo que hay que tratar en un "grupo de discusión"? La evidencia histórica tiene un "defecto": ¡Es terca y está plasmada en textos e imágenes! Ella debería prevalecer a la distorsión nostálgica de alguien (no creo que investigador) que envió a ese "diccionario" por primera vez la palabra 'tuna' con contenidos que derivan de novelas y apreciaciones personales que ahora nos es prácticamente imposible cambiar. 

No parece lógico, en pleno siglo XXI, encontrar entornos de gran difusión y penetración en todo tipo de público que tengan tan complicados medios para modificar sus contenidos, con el consiguiente deterioro no sólo de la información brindada sino del derecho a conocer la verdad de todas las personas que lo consulten.... menos mal que cada vez son más los universitarios preocupados por hacerla resplandecer.

El camino es largo y lleno de vicisitudes, pero  no lo transitamos solos.

Félix O. Martín Sárraga

Presidente de TVNAE MVNDI


 Publicación: 10/01/16