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La palabra "murga" pasó de señalar una actividad postulante de músicos a que, además, eran malos

 

Félix O. Martín Sárraga. investigación personal. 2018.


El vocablo "murga", utilizado peyorativamente en ciertos entornos de hispanoamérica contra las Tunas no académicas e, incluso, contra las Tunas Universitarias con mujeres, apareció por primera vez en un diccionario en 1706 para referirse a yunb «pueblo de la provincia de Álava, España» (1). Luego es recogido en 1817 por el Diccionario de la Academia USUAL (2) para signigicar «lo mismo que alpechín», y la misma fuente dice que alpechin es «la aguaza que sale de las aceitunas cuando están puestas en el montón para echarlas a moler».

Hay que esperar hasta el Diccionario de la Academia USUAL de 1852 (3) para encontrar un cambio en su definición y, con ello, la relación con la música, pasando entonces a significar «Alpechín // familiarmente: compañía de músicos instrumentistas, más o menos numerosa, que a pretexto de pascuas, cumpleaños, etc. toca a las puertas de casas acomodadas con la esperanza de recibir propina».

Cinco años más tarde Gaspar y Roig (4) la equipara a «Alpellin. // Nombre dado en Madrid a cualquiera reunión de músicos que acuden a tocar a las puertas de las casas en que hay algún motivo de fiesta o enhorabuena. // Geografía: España, lugar de 20 vecinos sito en la provincia de Álava, a 7½ leguas de la capital y 1½ de Amurrio».

En 1869 recuperó el significado de 1852 (5) y no sufrió cambio significativo hasta 1895 cuando Zerolo (6) aporta el siguiente significado: «Familiarmente: Compañía de músicos instrumentistas, más o menos numerosa, que, a pretexto de pascuas, cumpleaños, etc., toca a las puertas de las casas acomodadas con la esperanza de recibir propina. "A la hora en que Madrid era un infierno de más o menos jocosas y decentes mascaradas, de alegres estudiantinas, de pedigüeñas murgas, de comparsas de danzarines..." (P. A. Alarc.)».

La equivalencia de "murga" con «Familiarmente: Compañía de músicos instrumentistas, más o menos numerosa, que, a pretexto de pascuas, cumpleaños, etc., toca a las puertas de las casas acomodadas con la esperanza de recibir propina» se mantuvo casi sin modificación hasta 1917 cuando Alemany y Bolufer (7) le añadieron a lo anterior «Familiarmente: Por extensión, toda orquesta destemplada o de poco fuste». La impronta peyorativa aumentó al año siguiente en la obra de Rodríguez Navas y Carrasco (8) al decir se su significado:

«Grupo de músicos callejeros que tocan destempladamente o con falta de interpretación artística. // Figurada y familiarmente: Cansancio, molestia que produce una persona con su habla, canto o lectura. // Alpechín. // Geografía: Lugar en la provincia de Álava (42 kmns. De Vitoria…»

 Esta connotación despectiva pasó a ser más tajante en 1970 (9):

«(Del latín 'amurca'). Jugo fétido de la aceituna, alpechín, morga, amurca.

 (Del latín 'música'). Familiarmente: Compañía de músicos malos que a pretexto de pascuas, cumpleaños, etc. toca a las puertas de las casas acomodadas con la esperanza de recibir algún obsequio».

Murga - cambios semanticos

La única variación significativa publicada posteriormente hace referencia al origen latino de "murga" cuando, en 1992 (10), se dijo, además de que la acepción de "alpechín" provenía de "amurca", la versión relacionada con la música provenía  de "musga", forma semipopular de "música"».

Murga - RAE 1992

Diccionario de la lengua española, XXI edición, 1992 (10).

 

Como se puede verivicar en la versión electrónica del Diccionario de la Real Academia Española, en 2017 -última publicada por cualquier medio- continúan similares definiciones (11), retirando los orígenes latinos de sus dos acepciones.

Murga - RAE 2018

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Fuentes:

  1. STEVENS, JOHN. A new Spanish and English Dictionary. Collected from the Best Spanish Authors Both Ancient and Modern [...]. To which is added a Copious English and Spanish Dictionary [...].Londres, George Sawbridge, 1706. pag. 274. Reproducido a partir de los ejemplares de la Biblioteca de la Real Academia Española, 13-A-46, y de la British Library, 624.1.2.
  2. Real Academia Española. Diccionario de la lengua castellana por la Real Academia Española. Quinta edición. Madrid. Imprenta Real. 1817. pag. 53 y 521. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española.
  3. Real Academia Española. Diccionario de la lengua castellana por la Real Academia Española. Décima edición. Madrid. Imprenta Nacional. 1852. pag. 470.Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española. 
  4. Biblioteca Ilustrada de Gaspar y Roig. Diccionario enciclopédico de la lengua española, con todas las vozes, frases, refranes y locuciones usadas en España y las Américas Españolas [...] Tomo II. Madrid. Imprenta y Librería de Gaspar y Roig, editores, 1855. Pag. 602. Reproducido del ejemplar de la biblioteca de la Real Academia Española, O-16.  
  5. Real Academia Española. Diccionario de la lengua castellana por la Real Academia Española. Undécima edición. Madrid. Imprenta de Don Manuel Rivadeneyra. 1869. Pag. 529. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española. 
  6. ZEROLO, ELÍAS. Diccionario enciclopédico de la lengua castellana. París. Garnier hermanos, 1895. 2 vols. Pag. 1531. Reproducido del ejemplar de la biblioteca de la Real Academia Española, O-58 - O-59.
  7. ALEMANY Y BOLUFER, JOSÉ. Diccionario de la Lengua Española. Barcelona, Ramón Sopena, 1917. Pag. 1177. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española, O-92.
  8. RODRÍGUEZ NAVAS Y CARRASCO, MANUEL. Diccionario general y técnico hispano-americano. Madrid. Cultura Hispanoamericana. 1918. Pag. 1287. Reproducido a partir de CSIC, Biblioteca General (C/ Serrano), Colección Rodriguez Marín, 4445.
  9. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. Décimonovena edición. Madrid. Espasa-Calpe. 1970. Pag. 906. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española. 
  10. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. Vigésima primera edición. Madrid. Espasa-Calpe. 1992. Pag. 1004. Reproducido a partir del ejemplar de la Biblioteca de la Real Academia Española
  11. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. Edición Tricentenario. 2017. En: http://die.rae.es/

 


Publicación: 30/07/18