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En 1900 La Bella Otero se presentó en París con una estudiantina

 

Féllix O. Martín Sárraga. Investigación personal. 2019.


La bella Otero con estudiantina - cromo ca. 1900Los avatares del investigador perseverante llevan, en ciertas ocasiones afortunadas, a encontrar sorpresas como la del caso que nos ocupa. Agustina Carolina Otero Iglesias, conocida mundialmente como La Bella Otero fue una hija de madre soltera (5), por lo que usó los dos apellidos maternos (1). Nacida en 1868 en Ponte de Valga (Pontevedra), pasó una infancia llena de penurias. A los 10 años "fue violada en las afueras de su aldea", "la violación fue brutal, quedando con importantes desgarros y hemorragia" (4) debidas a una fractura de pelvis (4), resultando tras ello como secuela la "imposibilidad para tener hijos" y siendo abandonada por su madre en un internado, pasando allí "innumerables penalidades" (3).

Una de las tareas que le obligaban las directorias del colegio era la de recoger agua en un pozo y, en una ocasión, contando ya 14 años, llamó la atención de "un apuesto joven llamado Paco quién, a los pocos días, le envía una carta en la que le declara su amor incondicional" (3). Ella le propuso que fueran "a una taberna para conocerse en persona.... al llegar a la tasca los dueños quedan prendados de la belleza de Carolina y no dudan en contratarla como bailarina" (3), comenzando su carrera con un contrato (1,5) por importe de 2 pesetas (1).

Luego se fugó con Paco y viajaron a Lisboa en busca de fortuna. Allí su novio la abandonó y ella lo persiguió hasta Barcelona donde trabajó en el Palacio de Cristal. Es en la Ciudad Condal donde conoció al conde Guglielmo, con el que se casó (3). Aconsejada por su marido italiano decidió "buscar fortuna, primero en Marsella y finalmente en París a donde llega, con 21 años, en 1889" (3).

Como "cantante y bailarina de music-hall" (2) se presentó en el Folies-Bergère parisino, fascinando por "su aspecto de mujer gitana, a pesar de ser gallega (circunstancia que, por otra parte, se encargó de ocultar durante toda su vida)" (1). "Al día siguiente de su debut, los diarios y las revistas comenzaron a ocuparse de ella elogiando sus movimientos felinos". Se la describía como  mujer "de enormes ojos negros, de pestañas aterciopeladas.... tersa piel blanca apenas aceitunada" (2) y se consagró "sin que tuviese que esforzarse por triunfar" (2). Se publicó "en tiempo récord lo más selecto de París se agolpará a las puertas del Folies Bergère para aclamar a La Bella Otero. Numerosos aristócratas... intentarán conquistarla, agasajándola con joyas de valor astronómico" (3). Se convirtió, pues, en "una sex-simbol de 'La Belle Époque' parisina, triunfadora tanto en los escenarios del teatro como en los del amor, y dueña de una gran fortuna que gastaba en el Casino de Montecarlo y en joyas espectaculares" (1). 

Fue tal su impacto social que hasta se llegó a imprimirse al menos una tarjeta polícroma en relieve en la que, curiosamente, aparece una estudiandina (6). No hemos hallado dato alguno que permita identificar a dicha agrupación musical pero localizamos una foto de La Bella Otero bailando el tango (español) sobre la mesa en que la acompaña la estudiantina y que fuera tomada en el espectáculo "Una fiesta en Sevilla" ofrecido en el el Teatro de Marigny al menos durante/desde finales del verano de 1900 que publicara Le Théâtre en su número 43 de octubre del mismo año y cuyos derechos de uso mantiene Alamy Stock Photos (7).

La bella Otero. - La Belle Otero dancing Le tango de la table accompanied by an estudiantina in Une fete a Seville at the Theatre de Marigny in Paris in 1900. Le Theatre no. 43 October 1900 I- 20. BAJA

Luego, "liberada del matrimonio con el Conde", conquistó al público estadounidense (3). De regreso a Europa, fue agasajada por personalidades de la élite de varios países, destacando el "apasionado romance" vivido con el gran duque Pedro Nicolaevich, nieto del zar Nicolás I, así como su idilio con el Príncipe de Gales, el futuro rey Eduardo VII, la "amistad íntima" habida con el Duque de Westminster, el "amorío" habido con Guillermo II de Alemania y una buena lista de romances nunca confirmados entre los que se comentó los supuestamente habidos con el Emperador Tasho y el rey Alfonso XII de España (3).

Aunque su vida transcurrió en torno a París, La Bella Otero viajó por "Argentina, Uruguay, Brasil, Estados Unidos, Inglaterra, Hungría, Austria, Rusia y Japón". Entre los famosos a los que impactó cabe citar al pintor Toulouse Lautrec, que le dedicó una obra que se conserva en el Museo del Albi; al poeta José Martí, quién le dedicó algunos versos (1) y al poeta Jean Cocteau, "que la conoció en su juventud" (2). Decidió finalizar su carrera "cantando el papel protagónico en la ópera Carmen, y el público, que había atestado el teatro Varietés para presenciar el primer fracaso de la Otero, asistió en cambio, a su mayor triunfo. Sus enemigos se retiraron mordiéndose los labios porque Lina [apócope de Carolina] se había convertido en una cantante lírica.... aquella victoria fue su último triunfo porque en seguida se retiró del teatro y también de la vida galante" (2).

A los 45 años y "en pleno auge artístico, se retiró profesionalmente para vivir con tranquilidad en Niza" (2) "tras un accidente de coche" (3). En dicha ciudad, donde tenía una mansión (2), se dedicó a obras de caridad y a su "gran pasión, el juego", convirtiéndose en "figura habitual de los casinos de Montecarlo, Niza y Cannes" (3) "donde fue a parar la mayor parte de sus bienes" (2) que, "según Carmen Posadas.... ascendería al cambio actual a más de 400 millones de euros" (3). Para esta época se negaba sistemáticamente a regresar al teatro (2).

Tuvo que rematar su mansión y sus últimos días, dependiendo "de una pequeña pensión" otorgada por el Ayuntamiento de Niza (3) los pasó en una pequeña (3) "pieza de hotel donde apenas cabían sus retratos, sus fotos y las cartas de los príncipes y magnates que las revoluciones y los años habían ido relegando al olvido" (2). Falleció en 1965 "totalmente arruinada y olvidada" (3) o más amablemente dicho, "pobre y solitaria" (2), por un paro cardiaco (3) y fue enterrada en Niza a la edad de 96 años, con sólo "609 francos, que donó a las familias más necesitadas de su Valga natal" (1).

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  1. Biografías y Vidas. La Bella Otero. Visto el 18/04/19.
  2. Historia y Biografías. Biografía de Carolina Otero, la mujer más bella del mundo en su época. Visto el 18/04/19.
  3. Hola.com. La bella Otero, la mujer más deseada de Europa. Visto el 18/04/19.
  4. ABC. La Bella Otero, la ludópata y cortesana española que se codeó con la realeza europea. Visto el 18/04/19.
  5. Mujeres en la historia. Inventándose a sí misma, la Bella Otero (1868-1965). Visto el 18/04/19.
  6. La Bella Otero bailando el tango sobre una mesa. Cromo comprado en subasta. 1900. Colección personal del autor.
  7. La Belle Otero dancing 'Le tango de la table', accompanied by an estudiantina, in 'Une fête à Seville' at the Théâtre de Marigny in Paris in 1900. Le Théâtre no. 43 (October 1900 [I]): 20. Obtenida Licencia para el uso en nuestra página web por ALAMY Stock Photos el 17/04/19.

 Publicación: 18/04/19