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En la Murcia de 1898 hubo padrón de vagos y de pobres de solemnidad

 

Félix O. Martín Sárraga. Investigación personal. 2015.


 Una cita al 'Bando Plausible' difundida por la Crónica Diocesana de 1898 (Boletín Eclesiástico del Obispado de Cartagena nº 20 de 24 de julio de 1898, pag. 313), en palabras de López Gómez y Herrero Carcelén, el alcalde de Murcia D. Lorenzo Pausa "Ordena a los alcaldes de barrio que formen un padrón reservado a los vagos que existen en las parroquias, y otro donde consten los pobres de solemnidad, rectificándolos todos los años en 1º de enero". Igualmente el Bando "Dispone que sólo se permita implorar la caridad á los mendigos autorizados por la Alcaldía", y especifica que "Los mendigos forasteros y vagabundos se enviarán á sus pueblos respectivos".

 

Gustavo Dore - Mendigos pobres de solemnidad

 

Gustave Doré (Grabado de 1881)

Este contenido no sólo evidencia la precaria situación de las arcas municipales en el año del 'Desastre del 98', cuando perdiera España los últimos territorios de Ultramar, sino que manifiesta igualmente el intento de control de los vagabundos, a quienes la desamortización de 1798 determinó la venta, entre otras propiedades de la Iglesia, las pertenecientes a casas de beneficencia y obras pías, comenzando con ello la desaparición del reparto de la 'sopa boba'.  

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Fuente:

López Gómez J. y Herrero Carcelén, M. Beneficencia en Murcia. Cien años de la Tienda-Asilo. Editado por el Ayuntamiento de Murcia. 2003. pp. 27.


Publicación: 22/03/15