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La novela 'El rey de los mendigos' aporta algunas costumbres de aquél 'rey de Thunes'

 

Félix O. Martín Sárraga. Investigación personal. 2015.


En 1859 se publica en Madrid la primera edición traducida de "El rey de los mendigos" que, aunque novela, señala algunas costumbres de lo que pudo haber sido el entorno de aquél "rey de Thunes" de antaño. Dice:

- «Tan pronto como se moría un rey, el mendigo más viejo y heredero de todos sus secretos y poderes, iba a colocarse en un cerro* situado sobre un antiguo camino romano llamado de los Chartres, en la confluencia del de Audeville a Mainvilliers....., siguiendo el rito de los mendigos, para recibir el apoyo de las cuadrillas la pasar por el antiguo camino de los Césares».

(*) cerro de Emarville.

- «Las cuadrillas votaban por medio de un pedazo de encina verde que tenía tantos agujeros como candidatos sean los que había en la reunión. La operación del escrutinio era de las más sencillas, tantas bolas como electores».

- «Ser rey era poseer los tesoros de todas las cuadrillas sin oposición de ninguna clase y sin tener que dar cuentas a nadie».  

Como el lector puede apreciar, y siempre recordando que se trata del contenido de una novela, el "rey de Thunes" tenía poder absoluto sobre todos los vagabundos de París y que, el tiempo ha querido que fuera el origen del vocablo "tuna", origen que refería la XXII edición del Diccionario de la lengua Española de 2012 (no así la edición siguiente, de 2014, que eliminó esta etimología en su versión electrónica), seguramente en alusión al carácter itinerante y vagabundo de las cuadrillas que corrían la tuna en el Antiguo Régimen.

Rey de los mendigos. 1859

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Fuente:

Hipólito Langlois. El rey de los mendigos o Los bandidos de a Beauce. Primera edición en español. Imprenta de Manini Hermanos, Madrid. 1859.


Publicación: 25/05/15