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La Tuna: mitos y evidencia histórica

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Félix Óscar Martín Sárraga


PREÁMBULO

1. Entorno histórico

La investigación rigurosa sobre el pasado de las Tunas y Estudiantinas tuvo que esperar hasta finales del siglo XX cuando investigadores como Rafael Asencio González (Chencho) y Enrique Pérez Penedo (Lapicito) comenzaron a hacerlo, atrayendo la atención de otros que les hemos seguido.

Los primeros datos hallados revelan la existencia de Estudiantinas Carnavalescas en la España de principios del siglo XIX, y Martínez del Río (1) halló una prueba de ello en la tirana que José Vicente de Echegaray escribió para la Estudiantina del Jueves de Carnaval de 1816, así como varios poemas para la del año 1818 y diferentes obras para las de 1820, 1838, 1843, 1848 y 1852. Los versos de 1818 decían:

“Privados en muchos años

de tunas y correrías

por fin con la paz de Europa

volvemos á nuestros días.

San Sebastián desgraciada

venimos á ver tu suelo

con la música y el canto

a procurar tu consuelo.

Una destructora guerra

y una británica mano

tu desolación eterna

decretaron, pero en vano”.

Algo más tarde, en 1833, surge una nueva mención que indirectamente señala la existencia de una Estudiantina Académica cuando el entusiasmo de los alumnos de Vicente Llobet al ser nombrado catedrático de Anatomía de la Universidad de Valencia fue tal que, arrojando los manteos por el suelo, le hicieron pasar en medio de mil aclamaciones y le acompañaron hasta su casa en medio de una música estudiantina (2). Esta es la primera referencia hallada por el autor que hace alusión a una Estudiantina Verdadera (integrada por estudiantes).

Al año siguiente en Murcia una estudiantina de beneméritos urbanos salió “vestidos de estudiantes por todas las calles” y, “a la par de alegrar al público con graciosos cantares y agudas ocurrencias”, estimularon “la caridad de los sanos á favor de los enfermos” recogiendo “840 reales de vellón” que destinó a los pobres enfermos y menesterosos para su socorro alimenticio (3). Casi un lustro más tarde, en las fiestas populares del madrileño barrio de Chamberí de 1838, se anunció la salida a la calle de “la famosa música de la estudiantina con la célebre pandereta y toda clase de instrumentos. Cantarán y tocarán para los que quieran bailar aires nacionales (4).

En el Madrid de 1844, durante el banquete dado en honor a D. Ramón María Narváez, presidente del Consejo de Ministros, participó una “música estudiantina compuesta por 7 u 8 instrumentos y, en especial, de 2 panderos con el objeto de obsequiar al héroe de Torrejón”. El artículo (5) decía que “La música [término utilizado entonces para designar a las agrupaciones musicales] ejecutó varios aires nacionales, entre ellos la jota valenciana, sin contar valses, rigodones y otras composiciones lijeras y propias de una orquesta estudiantina”. El articulista destacó que “llamó singularmente la atención la habilidad no común de los dos tañedores de pandero, que se pueden llamar notabilidades en su género. En efecto, pocas veces hemos visto destreza igual en el manejo de un instrumento cuyos recursos parecen tan limitados”.

Si bien la primera definición de la palabra “tuna” aparece en el Tesoro de las tres lenguas francesas, italiana y española (Thresor des trois langues françoise, italienne et espagnolle) escrito por Girolamo Vittori en 1609, y sólo hace referencia a la higuera de la India (6), no fue hasta 1852 cuando el Diccionario de la lengua castellana por la Real Academia Española introdujo un nuevo significado (7) de “la vida holgazana, libre y vagamunda” (entiéndase vagabunda), y sus derivados son alusiones a bribonadas (tunantada) o la vida vagabunda (tunante, tunantón, tunar).

No fue hasta 1853 cuando el Diccionario Nacional o Gran Diccionario Clásico de la Lengua Española (1846-47) (8)asocia por primera vez el vocablo tuna al escolar a aquella “vida holgazana, libre y vagamunda” añadiendo “dícese especialmente de los estudiantes que recorren las calles cantando y tocando, y sacando para vivir o divertirse”. Esta definición de Ramón Joaquín Domínguez nos hace pensar que no fue hasta mediados del siglo XIX cuando esta actividad estudiantil estuvo lo suficientemente presente en el territorio español que mereció (entonces y no antes) su inclusión en un diccionario.

En dicho año aparece la primera referencia a la expresión correr la tuna como sinónimo de “andar de pueblo en pueblo cantando y tocando instrumentos, pidiendo para vivir, etc”, y se indica que tunante “se usa como sustantivo por el que anda vagando ociosamente como un perdido, cuando debiera trabajar en algo con arreglo a sus fuerzas, disposición, etc.”, continúan las mismas acepciones anteriores para esta palabra y aparece su femenino para designar a la prostituta.

Estudiantes viajando con muleros Davilier C Dore G. Spain. Bickers Son. Londres 1881 Estudiantes viajando con muleros (35)

2. Realidad americana durante el siglo XIX

Desde mediados del siglo XIX la nueva ola de influencia europea determinó que las comparsas que entonces se formaron por carnaval estuvieran integradas por “élites adineradas (9). Los importantes cambios sociales y económicos acontecidos en Europa favorecieron principalmente en su último tercio la valoración de la música como un elemento constitutivo del progreso de las ciudades favoreciendo el nacimiento de academias y escuelas populares de música que darán lugar a la constitución y evolución de varios tipos de formaciones compuestas generalmente por músicos aficionados (10):

• Bandas de música.Orfeon gallego

• Orfeones (imagen de la derecha)(11)

• Comparsas de carnaval.

• Rondallas (también denominadas estudiantinas o filarmónicas): Creadas en torno a los círculos de recreo de comerciantes, artesanos u obreros, estaban exclusivamente compuestas por instrumentos de cuerda, fundamentalmente de pulso y púa.

A finales de este siglo surgieron iniciativas locales de entre las que vale la pena recordar un decreto chileno de 1893 que hizo obligatoria la enseñanza musical en las escuelas, popularizándose desde entonces los instrumentos de plectro (12), posiblemente surgido bajo influencia de las visitas de la Fígaro a Chile (1884 y 1886).

De entre las estudiantinas de este tipo halladas durante el siglo XIX cabe citar a la Estudiantina Limeña (Perú, 1886)(13), la Estudiantina Libertad (México, 1888), Estudiantina La Bohemia (México, 1892), la Estudiantina de las Señoritas Tagle y Rosa Salinas (Chile, 1896)(15), la Estudiantina Serenense (Chile, 189915), la Estudiantina Lira Colombiana (Colombia, 1899)(16) y a la Estudiantina Porteña (Chile, 1899)(17), Estudiantina Limeña (Perú, 1886)(14), Estudiantina Libertad (México, 1888)(15), Estudiantina La Bohemia (México, 1892)(16), Estudiantina de las Señoritas Tagle y Rosa Salinas (Chile, 1896)(17), Estudiantina Serenense (Chile, 1899)(17), Estudiantina Lira Colombiana (Colombia, 1899)(18),Estudiantina Porteña (Chile, 1899)(19), Estudiantina Pignatelli (1902)(22).

Estos cambios sociales y económicos citados no fueron lo único que desató la aparición de las estudiantinas, mostrándose los primeros viajes de estudiantinas españolas como elemento coadyuvante trascendental en su génesis. Aunque integradas por músicos profesionales las agrupaciones españolas que viajaron a América durante el siglo XIX fueron: la Estudiantina Española Fígaro (la más importante por su trascendencia posterior), que viajó a México y USA en 1880, estuvo en México en 1882 y Chile de 1884 a 1886 y que Andreu Ricart llamó “polinizadora hispanoameriindia” (12), y la Estudiantina Pignatelli, que visitó Cuba y USA20 y tuvo escasa repercusión.

Estudiantina espanola en Biarritz previa a 1908Estudiantina Española Fígaro (posible imagen, circa 1900)(21)

3. Realidad americana durante el siglo XX

A partir de 1900 continuó esta afición por las orquestas de plectro llamadas estudiantinas, considerándose “muy raro” quién pudiendo tocar cualquier instrumento no se hubiera incorporado a alguna estudiantina” (23), algunas de las cuales unas cuantas, como antes, vistieron “de estudiantes antiguos”. De este siglo cabe citar a la Estudiantina Tomislav (Chile, 1905)(24), la Estudiantina Lira Antioqueña (circa 1905)(18), la Estudiantina Tomislav (24) y la Estudiantina Lira Antioqueña (18).

4. Cuestionamientos

Carlos Monsiváis, en referencia a un evento habido en México entre el 10 y16 de febrero de 1968 escribió (25):

“….. Y vino luego un par de Estudiantinas que ratificaron su papel de inventoras totales de una tradición que después de su amnesia querían preservar y los trajes cuyos lejanos ancestros empezaron a ponerse de moda durante la construcción del Escorial y las canciones que tuvieron su mejor momento antes de ser compuestas se unían en un esfuerzo cuya singular tenacidad no era recompensada por el logro sino por el aplauso y quien advierta esta diferencia podrá ausentarse con todo derecho del Festival Mundial de Estudiantinas”.

“En el atuendo, en los trajes supuestamente derivados del XVIII, en las panderetas, las guitarras y los listones [cintas] en el profuso abullonamiento sastreril, en los saltos, los murmullos, los chistes, los balanceos; en la exhibición vistosa y ruidosa de las Estudiantinas, no es fácil rastrear homenajes concretos, la acción exhumadora y partidista. La razón de ser de estos conjuntos indumento-músico-vocales (al menos en su agobiante regreso en la década del sesenta) no es la tradición real, sino la posibilidad de cubrirse con una tradición, de manejarse como si se fuese el largo producto de una sola herencia”.

 

SOBRE SU ORIGEN

1. Goliardos

También llamados clericis vagantes, clérigos vagabundos, clerici ribaldi o clérigos ribaldos (del francés antiguo ribalt, éste de riber, retozar, y éste de rîban, frotar; rîben, yacer carnalmente, y rîberlîn, prostituta). Eran (26):

• estudiantes tonsurados que habían recibido algunas de las órdenes menores (sin votos de castidad) para disfrutar de beneficios

eclesiásticos sin aspiraciones ser sacerdotes; o

• monjes vagabundos que escapaban de los monasterios por no sujetarse a la vida regular de los cenobitas y anacoretas.

Llevaban una existencia errante y disoluta, frecuentando burdeles y tabernas. Sólo les interesaba el amor carnal y entretenían al pueblo con bufonadas y canciones para ganarse el sustento, por ello en su mundo abundaban las borracheras, partidas de dados e historias de cama (26). A ellos se le atribuye (27) el poema In taberna, que dice así:

In taberna 1In taberna 2In taberna 3In taberna 4

Los goliardos eran católicos y sus discursos contestatarios nunca se dirigían contra la fe ni los dogmas religiosos. No obstante nunca fueron vistos con buenos ojos por la Iglesia y el orden social establecido, y al extenderse geográficamente por Europa la Iglesia cambió su indiferencia inicial por condena (26):

1231: Concilios de Rouen y de Chateau Gonthier: ordenaron que fueran castigados con la pérdida de sus privilegios eclesiásticos, rapándoseles el pelo para que desapareciera la tonsura, mandato que se repitió ese mismo año en el concilio

1239: Concilio de Sens: ratifica lo anterior.

1261: Concilio de Maguncia: prohibió darles alojamiento.

1287: Sínodo de Lieja: les prohibió ejercer ciertas profesiones tenidas por viles, entre ellas las de histrión (persona que divertía al público con disfraces) y goliardo.

1291: Concilio de Salzburgo: los llamó miembros de la sectam vagorum scholarium.

1298: Papa Bonifacio VIII: mandó que “los clérigos que no lleven con dignidad sus órdenes y hagan de juglares, goliardos o bufones, sean amonestados por ello y, si a la tercera advertencia no se corrigen, príveseles de todo privilegio eclesiástico.

Perturbaban el orden público cantando, vociferando y provocando altercados por las calles tanto de día como de noche (25). Cabe destacar que la mayoría de los escolares de antaño no eran goliardos ni se caracterizaron por tener una filosofía contestataria (26). Esta vida apartada de los cánones socialmente aceptados como correctos no tardó en ser condenada por las leyes españolas contra vagos y maleantes (29), sin duda condicionando que la goliardía se extinguiera menos de un siglo después de la aparición de los Estudios generales / Universidades (28) en España.

Sobre su posible participación en los primeros tiempos de las Tunas actuales basándose en los versos del Arcipreste de Hita (circa 1340) hemos hallado dos versiones:

a) Menéndez Pelayo (1903): señala que eran cantares compuestos para escolares que andan nocherniegos y equipara a los “estudiantes noctámbulos” con “infelices lisiados”, con “truhanes chocarreros” o con “clérigos vagabundos y tabernarios (de los llamados en otras partes goliardos)” (30).

b) Oliver Pérez (1997): sostiene que no se ha entendido el significado de nocherniegos en las Cantigas pues “Aquellos escolares eran estudiantes pacíficos y religiosos que se limitan a pedir a los dueños de las casas una ración para cenar que sólo andan de noche durante las horas que preceden a la cena. Por otra parte no resulta lógico ni tolerable pedir limosna cuando los ocupantes de las casas duermen, así como porque cantan coplas que invitan a la meditación sobre la vida eterna y no canciones de amor o de entretenimiento. Por todo ello cuando el Arcipreste habla de nocherniego alude a una actividad nocturna evocadora de costumbres propias de hombres piadosos que actúan como los tulba musulmanes, estudiantes nocherniegos que en el siglo XX siguen siendo muy característicos de países africanos” (31).

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

• La goliardía no duró ni un siglo en España tras la creación de los Estudios Generales.

• En las cuadrillas que corrían la tuna se ha identificado la presencia de estudiantes, tahúres, vagos, mendigos y pícaros de profesión pero no hemos encontrado documento alguno que indique la presencia de estudiantes tonsurados ni goliardos entre ellos.

• La temática tratada por los goliardos, consecuencia de su actitud contestataria contra la rigidez clerical y social de la época, era totalmente diferente a los contenidos de las canciones de amor o entretenimiento atribuibles a los escolares de antaño.

 

Mitos y evidencia cronograma 1Cronograma 1

2. Juglares y Trovadores

Es muy importante recordar que en el Antiguo Régimen juglar era sinónimo de truhanería. Su primera definición aparece en el Diccionario de Autoridades de 1734 diciendo que es “el que entretiene con burlas y donaires, que más comúnmente se llama truhán o bufón”.

Juglares y juglaresas eran más antiguos que los trovadores y tenían menor instrucción e inferior posición social que éstos; recitaban o cantaban las poesías de los trovadores, a cambio de remuneración o limosnas, para recreo de reyes y magnates (32).

El trovador generalmente era un noble que componía la música para sus propios versos, gozaba de independencia y no percibía remuneración porque su condición de noble lo exigía, siendo los casos más conocidos los del rey Alfonso X ‘El Sabio’ en España y el rey Sancho I en Portugal, que fueron trovadores (33). El trovador componía y el juglar generalmente ejecutaba; cuando éste creaba lo hacía para cantar sus impresiones ante la vida (juglares de lírica) o narrar hazañas caballerescas (juglares de gesta) (32).

Los siglos XII y XIII fueron época de trovadores, brillando entre 1150 y 1230; eran poetas de corte cuyo ideal de vida se basaba en la cortesía, caracterizada por una conjunción de elementos como la generosidad, delicadeza de modales y el amor perfecto hacia la mujer amada (34).

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

• El juglar se ganaba la vida viajando para ofrecer a nuevos públicos música, literatura, charlatanería, juegos de manos, mímica, números acrobáticos, etc., por lo que recibía limosnas o remuneración. definiéndose desde 1734 como “el que entretiene con burlas y donaires, que más comúnmente se llama truhán o bufón”.

• El trovador, por su condición de noble, no percibía remuneración por componer su música y poesías.

• Aún no se ha hallado documento alguno que indique la presencia de juglares o trovadores en las cuadrillas que corrían la tuna.

Mitos y evidencia cronograma 2Cronograma 2

3. Sopistas y Manteístas

Los sopistas fueron también llamados sopones, brodistas, caldistas, estudiantones o machucas, eran manteístas pobres y desvergonzados que vivían a expensas de la sopa del convento que se repartía a los pobres de solemnidad. El Diccionario de Autoridades de 1739 los define por primera vez como “lo mismo que sopón, que es como mas frequentemente se dice”, y la misma fuente define sopón como “la persona que vive de limosna y va a la sopa a las casas y Conventos. Dícese regularmente de estudiantes que van a la providencia y a pié a las Universidades” (35). Sopistas eran todos los que, por ser los más pobres, acudían a la sopa de los conventos (imagen siguiente)(36), entre los cuales los estudiantes pobres eran sólo una parte entre viudas, ancianos, mendigos, ciegos, los conocidos como pobres de solemnidad y otros desdichados (imágenes sucesivas)(37).

Sopa boba reparto

Sopistas (36)

Gustavo Dore Mendigos 02

Mendigos en el claustro de la Catedral de Barcelona (37)

Mendigos segun DoreIzquierda: Mendigos a la puerta de una iglesia de Andalucía (37). Derecha: Los pobres de solemnidad, en Burgos (37).

El estudiante sopista es el más pobre de los manteístas, cuya primera definición aparece en el Diccionario de Autoridades de 1734 al decir que es “el que, vestido con manteos o hábitos largos, cursa en las Universidades” (38).

Estudiante CabreraGrabado de 1844 del Estudiante Cabrera (36).

La literatura española dota al sopista de la esencia del estudiante pícaro, presentándolos como paradigma de pobreza, hambre e ingenio (para esquivarla) e imagen viva de la ignorancia. En Salamanca la mayoría de los sopistas eran capigorrones y sobrevivían realizando algún oficio o trabajo esporádico y recurriendo a la mendicidad o pequeños actos delictivos (correr). Todo ello determinó que la escasez que padecían hiciera del sopista un perfecto hampón a los ojos de los demás (38).

Imágenes como las siguientes reflejan la vestimenta de los manteístas españoles antes de que se prohibiera el traje talar en 1835:

Estudiantes de antañoIzquierda: Estudiante español (1886)(39). Derecha: Los estudiantes de antaño (1881)(40)

Por el mismo motivo la vestimenta de los colegiales españoles antes 1835 era como se puede apreciar a continuación (34):

Beca lapicitoLa beca, prenda distintiva del estudiante colegial (36).

Con el devenir del tiempo las desamortizaciones que hubo en España entre 1798 y 1841 acabaron con los conventos donde se repartía la sopa boba y, por consiguiente, desaparecieron los sopistas (41). Por ello no extraña que en 2011 se publicara en el primer libro (42) sobre la Tuna en Portugal:

“Algunos autores intentaron recientemente establecer de lazos de ligazón y lazos genealógicos directos entre goliardos y sopistas. Tales tentativas no pasan de ficciones que procuran conferir una descendencia blasonada, en buena manera por el romanticismo literario del siglo XIX y de la apetencia por lo medieval, en la defensa de la necesidad de justificar una herencia para dar un pedigrí a la Tuna”.

"Decir que sopistas, pícaros, capigorristas, tunos descienden de los goliardos es un craso error porque los sopistas no eran una clase y no poseían nada en común unos con otros a no ser su pobreza o la falta de providencia en la administración del poco dinero que tenían”.

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

• Los conventos donde se repartía la sopa boba desaparecieron como consecuencia de las desamortizaciones que hubo en España entre 1798-1841.

• No se ha hallado evidencia documental que señale que hubiera sopistas en las primeras comparsas de Carnaval integradas por estudiantes.

• La apetencia por lo medieval de la literatura decimonónica propicia que se atribuya a los sopistas (esencia del estudiante pícaro y paradigma de pobreza, hambre e ingenio) la idea de ser precursores de los tunos actuales o, incluso, ser lo mismo sin aportar pruebas.

Mitos y evidencia cronograma 3Cronograma 3

4. Tunos en el Antiguo Régimen

En el dialecto colegial tuno era la palabra usada para decir manteísta, pasando en el siglo XVII a designar al integrante de las cuadrillas que corrían la tuna o estudiantes de la tuna (porque “se reunían en pandillas recorriendo calles y pueblos, cantando, tocando, mendigando e insultando a las gentes”).

El Diccionario de la Lengua Castellana incorporó la palabra tuno por primera vez en 1803 definiéndola como “lo mismo que tunante; el que anda vagando”. Sus ediciones posteriores repiten la definición hasta que en 1970 cambia a: “Del francés ‘roi de Thunes’, rey de Túnez, usado por el jefe de los vagabundos. Adjetivo: Pícaro, tunante” (43).

Las principales características de las cuadrillas que corrieron la tuna fueron (44,45,46):

• Salían esencialmente por necesidad.

• Se conformaban cada verano para ir de la casa a la Universidad “sólo por vía recta”, no habiendo permanencia temporal de la cuadrilla ni de sus integrantes.

• Integradas por pocas personas (≤ 7).

• Escasa variedad de instrumentos.

• Su repertorio se limitaba a los aires nacionales.

• No tenían de organización interna conocida, quizás un líder.

• No tenían organización musical.

• No tenían vinculación centros académicos.

• Proyectaban una imagen delictiva y hampona ante la sociedad, por lo que carecían de prestigio social.

Sobre el momento de desaparición de la costumbre de correr la tuna tenemos dos autores que discrepan por 9 años de diferencia: mientras que Puentes y Ponte (47) afirma que se había perdido en 1836 (pudiéndose ver influenciado ello también por el nuevo plan de estudios de 1836 que organizó de modo diferente los Seminarios, Universidades e Institutos), Amador de los Ríos (48) sostiene que se mantuvo hasta 1945.

Independientemente de la posible influencia del nuevo plan de estudios de 1836 y de la desaparición de las instituciones pías que ofrecían la sopa boba, un tercer elemento que coadyuvó a la desaparición de la costumbre escolar de correr la tuna fue la aparición del ferrocarril en la península, cuya primera línea se inauguró en 1846.

No fue hasta 1985 cuando el Diccionario de la Real Academia Española añadió al vocablo tuno la acepción de “componente de una tuna o estudiantina, grupo musical de estudiantes” y se incorpora tuna como el femenino de tuno.

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

• Inicialmente la palabra tuno significó manteísta. En los siglos XVI y XVII comenzó a llamarse así al vagabundo de vida licenciosa que iba a la pesca y a la robo del atún, su tipo de vida comenzó a llamarse ‘tuna’ y sus protagonistas ‘tunos’. De esta manera en el siglo XVII se llamó ‘tuno’ al estudiante de las cuadrillas que recorrían calles y pueblos cantando, tocando, mendigando e insultando a las gentes. En 1803 se definió como “lo mismo que tunante, el que anda vagando”, no siendo hasta 1985 cuando se introduce el significado de “componente de una tuna o estudiantina, grupo musical de estudiantes”.

• Entre los integrantes de las corrían la tuna sólo se ha identificado la presencia de estudiantes, tahúres, vagos, mendigos y pícaros de profesión hasta el presente.

• Se han detectado 16 diferencias fundamentales entre las cuadrillas que corrían la tuna en el Antiguo Régimen y las Estudiantinas - Tunas aparecidas a partir del siglo XIX, con un soporte documental de 263 citas bibliográficas.

• La apetencia por lo medieval de la literatura decimonónica propicia que se atribuya a las cuadrillas que corrían la tuna la idea de ser precursores de las Tunas actuales o, incluso, ser lo mismo.

Mitos y evidencia cronograma 4Cronograma 4

SOBRE SUS INTEGRANTES

Siguiendo aquél refrán atribuido a Kart Tucholsky “una imagen dice más que mil palabras” (Ein bild sagt mehr als 1000 worte), pasamos en este apartado a ofrecer imágenes que evidencian el género y edad de las personas que formaron parte de las primeras Estudiantinas y Tunas.

1. Tunas masculinas

Tuna de Santiago 1976Tuna de Santiago (España, 1876)(36)

Estudiantina Murciana postulando por las victimas de la Riada Vierge de JaimeEstudiantina Murciana (España, 1879)(49)

Estudiantina de Guanajuato 1881 foto Hotel San AndresEstudiantina de Guanajuato (México, 1881)(50)

Estudiantina de Barcelona en Paris 1898

Estudiantina de la Universidad de Barcelona (España, 1897)(51)

Estudiantina de Villa Constitucion Argentina 1902Estudiantina de Villa Constitución (Argentina, 1902)(52)

Tuna Jovellanos como Tuna Gijonesa Nuevo Mundo. 03 02 1910

Tuna del Instituto Jovellanos de Gijón (España, 1910)(53)

Estudiantina Jovellanos en Barcelona 1913Tuna del Instituto Jovellanos de Gijón (España, 1913)(54)

Tuna de Distrito de Malaga ca 1915Tuna del Distrito Universitario de Málaga (España, 1915)(55)

Tuna Universitaria de Oviedo a Cangas de Narcea 1917Tuna Universitaria de Oviedo (España, 1917)(56)

Estudiantina del Colegio del Estado de Guanajuato 1926 Estudiantina de la Universidad de Guanajuato optEstudiantina del Colegio del Estado de Guanajuato (México, 1926)(57)

Tuna de Salamanca 1927Tuna Universitaria de Salamanca (España, 1928)(58)

Tuna Médica Gaditana circa 1933 Alejandro Segovia Brome. Tuna de Medicina de Cádiz. Ayer hoy y siempre. Facebook 13 11 13Tuna Médica Gaditana (España, 1933)(59)

Tuna Hispanoamericana 1949Tuna Hispanoamericana del Colegio Mayor Ntra. Sra. de Guadalupe (España, 1949)

Aunque hemos hallado datos que señalan que, sobre 1950, Jorge Villamil Cordovez organizó una “tuna estudiantil” en la Universidad Javeriana de Bogotá, agrupación que sobresalía por su “alegre interpretación de coplas sobre festejos campesinos, gentes de regiones ignotas y paisajes desconocidos” (60), no hemos encontrado referencia alguna posterior que indique su periodo de funcionamiento [al actualizar esta publlicación se ha constatado que existió entre 1948 y 1954].

 

2. Tunas femeninas

De las agrupaciones conformadas por féminas es difícil hallar imágenes cuantas más antiguas son, teniendo referencia sin fotografía de la existencia en México de la Estudiantina del Internado de la Academia de Niñas que en 1895 actuó en el Teatro Ocampo, considerado el “espacio más refinado de la música de Morelia” (61).

 

Estudiantina Femenina Normalista de La Laguna foto usada en 1924 y 1927Estudiantina Femenina Normalista de La Laguna (España, 1921)(62-64)

Estudiantina de la Escuela Preparatoria y Normal para Señoritas México 1933Estudiantina de la Escuela Preparatoria y Normal para Señoritas (México, 1933)(65)

Estudiantina Femenina de la Benemérita Escuela Normal de Jalisco México 1924

Estudiantina Femenina de la Benemérita Escuela Normal de Jalisco (México, 1924)(66)

Estudiantina Escolar de Orihuela 1927Estudiantina Escolar de Orihuela (España, 1927)(67)

Tuna Femenina de Barcelona 1961Rondalla Femenina Universitaria del SEU de Barcelona (España, 1961)(68)

Las Tunas Femeninas, tanto de centros preuniversitarios como universitarios, continuaron surgiendo en España en el último tercio de la dictadura franquista, teniendo constancia de las siguientes hasta el boom habido a partir de la década de 1980, cuando la mayoría de la matrícula de la universidad española correspondía a la mujer:

• 1962:

o Tuna Femenina de Bilbao (69,63).

o Tuna de ex-alumnas del Colegio de las Esclavas de Cádiz (70).

o Tuna Femenina de Carbonara (71).

• 1964:

o Tuna Femenina del Colegio de Ntra. Sra. de las Escuelas Pías de las Madres Escolapias de Carabanchel (72).

o Tuna Femenina de Barcelona (invitada de Honor al VII Certamen Nacional de Tunas) (73).

o Tuna Femenina del Colegio de la Concepción de Ceuta (66).

3. Tunas mixtasTuna Universitaria de Madrid imposicion de corbata 2 1934

Tuna Universitaria de Madrid (España, 1910)(74)

En 1929 fundó la Tuna Orquesta Escolar Universitaria (Tuna Madrileña) y la prensa (75) publica que “entre los 88 estudiantes que la integran figuran 4 señoritas, dos de ellas procedentes de la Facultad de Filosofía y Letras y las otras dos del Conservatorio; dos de ellas tañen arpa y las otras dos violín”. Resulta de alto interés la manera en que describen su indumentaria:

“Vestirán el clásico traje de los estudiantes españoles del siglo XVII; la única modificación que se introduzca en este indumento, será la necesaria para adaptarlo a las señoritas que tomen parte de la Tuna, las cuales usarán faldas de terciopelo negro”.

Estudiantina Madrileña de la Universidad Central Blanco y Negro. 09 03 1924Estudiantina Madrileña de la Universidad Central (España, 1924)(77)

Tuna de la Universidad Central de Madrid 1929

Tuna Madrileña (España, 1929)(76) 

Tuna Escolar Coruñesa España 1932Tuna Escolar Coruñesa (España, 1932)(78).

Azucena Tourino 1932Tuna Escolar Coruñesa (España, 1932)(79)

Tuna Universitaria de Madrid de la Central en 1933

Tuna de la Universidad Central de Madrid (España, 1933)(80)

Tuna de la Universidad de Puerto Rico Puerto Rico 1961Tuna de la Universidad de Puerto Rico (Puerto Rico, 1961)(81)

4. Edades

La edad de los integrantes de las Tunas Académicas va en consonancia con lo que, en cada época, era habitual para cursar cada etapa de estudios, dando buena idea de ello la siguiente relación de imágenes.

Ildefonso de Zabaleta y Joaquín de CastañedaIldefonso de Zabaleta (presidente) y Joaquín de Castañeda (vicepresidente) de la Estudiantina Española (82)

a) Tunas infantiles

Tuna Infantil Zaragozana 1908 El Pais nº 7515 portada 03 03 1908Tuna Infantil Zaragozana (1908)(83)

Tuna Infantil del Colegio San Antonio de Carcaixent 1965 www.csap.quijost.com81old3205.php Vista el 25 6 12Tuna Infantil del Colegio San Antonio de Carcaixent (1964)(84)

Tuna Femenina del Colegio La Salle 3 1972 En www.csap.quijost.com81old2808.php Visto el 25 6 12Tuna Femenina del Colegio La Salle (1972)(85)

b) Tunas de adultos y niños

No abundaron pero no fue demasiado raro hallar niños en agrupaciones integradas por escolares:

• 1895: La Estudiantina Cordobesa tenía entre sus miembros al niño Manuel García, panderetólogo (86).

• 1898: La Estudiantina Hispano-Mejicana tenía entre sus integrantes al niño Jesús Aguilar (87). La Estudiantina de la Universidad de Barcelona tenía niños, aunque no hemos detectado su identidad.

Estudiantina de la Universidad de Barcelona en Paris I898 ChenchoEstudiantina de la Universidad de Barcelona (1898)

• 1901: La Estudiantina de Medicina de la Universidad de Granada, tenía niños, aunque no hemos detectado su identidad.

Estudiantina de Medicina de la Univ. de Granada La Alhambra nº 77 pag 110 bis. 15 03 1901 posioble imagen de Andres SegoviaEstudiantina de Medicina de la Universidad de Granada (88)

• 1902: La Estudiantina Fígaro Linarense tuvo a los niños Pedro y Jenaro Sánchez (89,90).

• 1907: La Estudiantina Blanco y Negro contaba con el niño Antonio Moreno Maldonado, notable panderetólogo premiado en varios certámenes (91).

• 1909: La Estudiantina Príncipe Alfonso, formada por unos 90 estudiantes, tiene de panderetista al niño Antonio Moreno (92,93).

• 1910: La Estudiantina Escolar de Bellas Artes tiene al niño Antonio Moreno “que hace verdaderas locuras tocando el parche” (94).

• 1914: La Tuna Escolar de Veterinaria de León tenía niños, aunque no hemos detectado su identidad.

Tuna Escolar de Veterinaria de León 1914Tuna Escolar de Veterinaria de León (36)

• 1925: La Tuna Escolar de Zaragoza tenía niños, aunque no hemos detectado su identidad.

Tuna Escolar de Zaragoza 1925Tuna Escolar de Zaragoza (95)

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

• Las Tunas / Estudiantinas surgen como una comparsa más de carnaval en la década de 1830.

• Entre las Estudiantinas Verdaderas también las hubo, desde los primeros tiempos, Infantiles, Femeninas, Mixtas, así como de Centros Académicos preuniversitarios, si bien es incontestable que desde mediados del siglo XX la inmensa mayoría de las Tunas Académicas estuvieron compuestas por universitarios varones.

• Hubo niños / señoritas en Tunas Universitarias, si bien ello no fue generalizado y desaparecieron tras la Guerra Civil Española para reaparer las Tunas Femeninas (con fuerza) a partir de la década de 1980.

• Hubo Estudiantinas Apócrifas (no integradas por estudiantes) de variada composición.

• Desde 1870 a la década de 1930, para diferenciarse de las Estudiantinas Apócrifas y explicitar que son Escolares, comienzan a llamarse Tunas (aunque esto fue imitado por las falsas estudiantinas) y a vincularse a un Centro Académico (cosa que realmente las diferenció):

o Estudiantina Tuna Médica (1870)

o Estudiantina Escolar Murciana (1879)

o Estudiantina de Veterinaria (1884)

o Estudiantina de la Facultad de Medicina de Valencia (1888)

o Estudiantina Académica de Coimbra (1888)

o Estudiantina Tuna Valenciana (1889)

o Estudiantina de la Universidad Literaria de Valencia (1889)

o Tuna Universitaria de Barcelona (1890)

o Tuna Académica do Liceu de Évora (1890)

o Estudiantina Femenina Normalista de La Laguna (1891)

o Estudiantina del Colegio Real de Málaga (1892)

o Tuna Escolar de Madrid (18907)

o Estudiantina Tuna Escolar (1899)

o Tuna Académica do Porto (1901)

o Tuna Estudiantina Cervantina Escolar de Madrid (1906)

o Tuna Infantil Zaragozana (1908)

o Tuna Universitaria de Madrid (1910)

o Tuna Orquesta Escolar Universitaria (1929)

Mitos y evidencia cronograma 5

Cronograma 5:

SOBRE SU INDUMENTARIA

1. Vestimenta escolar tras la abolición del traje talar (1835 – 1837)

El 3 de octubre de 1835 se promulga la Real Orden que prohíbe a los alumnos de las universidades el traje talar, excepto en el caso de escolares ordenados:

“Excmo. Sr.

Deseando S.M. la Reina Gobernadora proporcionar a la clase escolar todos los alivios compatibles con la buena disciplina académica, y convencida de que el traje talar, usado actualmente, no está ya en armonía con las costumbres del siglo; de donde resulta, que lejos de presentar la economía, que se habían propuesto en su origen, aumenta hoy inútilmente los gastos de los jóvenes y los acostumbra al desaliño y desaseo, impropias de las personas bien educadas, ha tenido por conveniente prohibir a los alumnos de las universidades, exceptuando los que estuviesen ordenados, el uso de la ropa talar, encargando a los rectores que cuiden muy especialmente de que los jóvenes observen en sus trajes el decoro y compostura admitidos en la buena sociedad.

Martín de los Herreros.

Sr. Presidente de la dirección general de Estudios”.

Estudiantes de la tuna grabado de Dore Le Tour du Monde 1862La información correspondiente a los escolares de la tuna (imagen de la izquierda, según grabado de Gustave Doré,1874) (96), aquellos que integraron las cada vez más escasas cuadrillas que corrían la tuna, es extremadamente escasa y, en este periodo histórico casi inexistente, disponiendo de algunos grabados publicados en el tercer cuarto del siglo XIX que muy probablemente lo que entonces reflejaban eran la apariencia habida en tiempos pasados ya que las sucesivas desamortizaciones habidas entre 1837 y 1841 (que harían desaparecer la sopa de los conventos), la aparición del ferrocarril y el nuevo el nuevo plan de estudios de implantado en 1836 determinaron la desaparición de esta costumbre del escolar pobre, que para Puentes y Ponte (97) ocurrió en 1836 y para Amador de los Ríos (98) en 1845.

Estudiantes de la tunaEstudiante de la tuna, circa 1850; izquierda (99), derecha (36)

Hubo varios intentos para recuperar una vestimenta o señal identificativa del estudiante entre el común de los ciudadanos. Así en 1841 los estudiantes de Barcelona, para diferenciarse, adoptaron unos “sombreros cenicientos, dichos hongos, cachos o republicanos, con sus borlitas de estambre, coste 10 reales en todo. Se diferencian unos de otros del modo siguiente:

• Medicina, son las borlitas una amarilla y otra morada;

• Leyes o Jurisprudencia, coloradas;

• Farmacéuticos, una colorada y otra morada;

• Filosofía, azul cristino.

Con lo que han llamado tanto la atención de la plebe que parece han promovido una semi bullanga; el uno los apellida hongos o 'bulets', el otro 'republicanos', etc. Al mismo tiempo le dan la forma que se les antoja, ya tricúspide, ya Napoleónica, ya apuntados con una borla en cada estremo, etc.” (100).

Un nuevo intento, surgido en 1901 como iniciativa de los estudiantes de la Universidad de Compostela fue la carta escrita a los de la Universidad de Barcelona para que les apoyaran en su solicitud al Ministro de Instrucción Pública en aras de recuperar el uniforme escolar con la única reforma de que “en lugar de la cuchara, se use en el tricornio el escudo de la Facultad a la que cada uno pertenezca” (101), pero éstos rechazaron apoyarles.

Escolar 1913Escolar (1913)(102)

Estudiantes del Instituto de Valencia con su nuevo gorro 1928Estudiantes del Instituto de Valencia con su nuevo gorro (1928)(103)

Colegiales del Colegio Mayor de San Bartolomé y Santiago Granada 1931 32Colegiales del Colegio Mayor de San Bartolomé y Santiago (Granada; 1931-32)(78)

2. Vestimenta de las comparsas de carnaval

Estudiantina El Fandango nº 3 pag 33 15 02 1845Estudiantina (1845)(104)

Estudiantina Femenina de Mallorca finales sXIXEstudiantina de Mallorca (circa 1890)(105)

Carnaval de 1898 los estudiantes españolesCarnaval de 1898, los estudiantes españoles (106)

Carnaval de Madrid 1902 Grupo La Riberena de Aranjuez Actualidades 18 02 1902 pag 11Grupo La Ribereña de Aranjuez (1902)(107)

Comparsa de Carnaval 1902Comparsa de Carnaval (1902)(108)

Estudiantina Grand Champs 1912Estudiantina de Grand-Champs (1912)(109)

Estudiantina Gauchos argentinos 1928Estudiantina Gauchos argentinos (1928)(110)

Estudiantina La bandera de Espana en Barcelona Mundo grafico. 221929Estudiantina La Bandera de España (1929)(111)

3. Institucionalización de la vestimenta

Estudiantina Espanola Vierge 1878La gran cobertura mediática dada a la visita de la Estudiantina Española al Carnaval de París de 1878 (imagen de la izqda.;112) determinó que todas las demás copiaran su traje, institucionalizándose el que, para ella y por encargo, les diseñara el responsable de la sastrería del Teatro Real de Madrid, Sr. Lorenzo Paris (113).

El traje recurría a cuellos alechugados (abanillo), taleguilla, jubón, manteo, zapatos y medias de color negro, luciendo escarapelas y cintas de colores en clavijeros de instrumentos de cuerda y panderetas, típicos elementos carnavalescos.

 

Estudiantina Española 1878Estudiantina Española (1878)(114)

Estudiantina Espanola en Paris foto 1878

Estudiantina Española (1878)115

Ildefonso de Zabaleta fue su presidente y Joaquín de Castañeda el vicepresidente cuando viajaron a París, siendo comentado que fue éste el “verdadero iniciador de la estudiantina y autor del juicioso reglamento que los escolares se han sometido incondicionalmente desde la formación de la comparsa” (116), siendo esta fuente la más antigua referencia a la implantación de un reglamento (estatutos) que el autor ha hallado en una Estudiantina integrada por verdaderos escolares, que cursaban estudios en diferentes Facultades:

«Licenciados en Medicina y estudiantes del doctorado: Zabaleta, Vicente, Figueroa, Sans, Moraiz, Montoya.

Alumnos de:

Medicina: Mocorva, Mediano, Trastorza, Marín, Sudupe, Otegui, Muñagorri, Palacios, Aguirre, Zabala, Azcúe, Gómez, Ocio, Mayora, Osaba, Otegui (Fermín), Alzúa, Retana, Berecochea, Cantabranas, Zuázola.

Farmacia: Aramburu, Pimentel, Zurutuza.

Leyes: Larrinoa, Pellón, Zangronis, Olagüenaga, Marina.

Ciencias: Castañeda, Salaverri, Aróstegui, Luzariaga.

Filosofía y Letras: Serdán.

Notariado: Zaldívar.

Arquitectura: Unzalo.

Diplomacia: Galardi.

Comercio mercantil: Onagoitia, Sánchez Olavarría, Urandurraga, Campos.

Preparación para carreras civiles y militares: Pinedo (hermanos), Marticorena, Jorge, Galniarez, Porcell.

Composición: Urandurraga (mayor) Rodríguez, Esbiti, Arenaza, Ibarguren (alumnos del Conservatorio de Madrid).

Contaron igualmente con otros “refuerzos”:

Primer premio composición del Conservatorio de Madrid y director de orquesta: Beldarraín.

Escuela de Bellas Artes (cronista): Ordozgoiti.

Como cajero: Goiri» (117).

4. Primeras vestimentas de las estudiantinas académicas

Aunque hay un óleo de una estudiantina vestida de zuavos que data de 1864, la primera referencia la vestimenta de una estudiantina que tenemos constancia que estuvo integrada por verdaderos estudiantes la aporta un grabado de la Estudiantina del Colegio de San Fulgencio de Murcia, que en 1865 cubría con su manteo el pantalón y chaqueta, al parecer negros, que vestían, llevando un bicornio en la cabeza.

Estudiantina de zuavos Balaca y Canseco R. Estudiantina oleo. Museo de Bellas Artes de Bilbao. 1864

Estudiantina vestida de zuavos, detalle del óleo (1864)(118)

Estudiantina del Colegio de San Fulgencio Murcia

Estudiantina del Colegio de San Fulgencio de Murcia (1865)(119)

Para 1874 el caos en la vestimenta de las Estudiantinas era enorme. Consideradas una más entre tantas comparsas carnavalescas, su indumentaria variaba mucho, dificultándose saber cuáles realmente estaban conformadas por escolares y publicándose:

Giuseppe Garibaldi 1807 1882“…..visten las unas de zuavos; otras de pierrots; otras de holandilla encarnada (i,agemn izqda.)(120), traje de capricho; otras de valencianos…..” “Alguna estudiantina hay, sin embargo, fiel á la tradición, que sale á la calle con tricornio y manteo; pero la mayoría de estas músicas ambulantes se compone de personas que nada tienen que ver con la Universidad…”.

Este polimorfismo de las indumentarias se vio reflejado en otro artículo del mismo año que decía: “.... a muchos estudiantes de Medicina, Veterinaria y otras carreras les entusiasma formar comparsas que, con violines, flautas, guitarras y panderetas, ejecutan por las calles valses y pasodobles. Pocas de estas comparsas visten el traje antiguo de estudiantes aunque se llaman Estudiantinas…. Generalmente se disfrazan de zuavos, aunque estos últimos años han aparecido algunos Mefistófeles....[…]... lo que es indispensable a todo zuavo de estudiantina, lo que le distingue y le da, por decirlo así, el tono, es el casquete que ha de cubrir sólo la parte posterior de la cabeza, la borla colosal que de él cuelga…” (121).

El gran impacto informativo que supuso la crónica diaria, tanto en la prensa española como extranjera, del viaje de la Estudiantina Española al Carnaval de París de 1878, y los comentarios generalizados que consideraban que su indumentaria era ‘elegante’, aportaron, sin esperarlo, una ‘solución’ a esta situación y fue adoptada por una mayoría de estudiantinas académicas. Tal esperanza se desvaneció pronto al ser también copiado por las no conformadas por escolares, pero mostraremos a continuación imágenes que dan buena idea de lo antes comentado.

Estudiantina Universitaria de Barcelona carnaval de 1897Estudiantina Universitaria de Barcelona (1897)(122)

Estudiantina Valenciana 1899Estudiantina Valenciana (1899)(123)

Estudiantina Valenciana presidente y secretario 1900Estudiantina Valenciana, presidente y secretario (1900)(124)

Estudiantina de Medicina de Valencia Nuevo Mundo. 02 03 1905Estudiantina de la Facultad de Medicina de Valencia (1905)(36)

Antiguo estudiante español tarjeta postal no circulada circa 1910 optEstudiante (1910) (121)

Tuna Universitaria 1910Tuna Universitaria (1910)(125)

Francisco Segovia integrante de la Tuna de Medicina de Cádiz 1920Francisco Segovia, integrante de la Tuna de Medicina de Cádiz (1920)(126)

Tuna Escolar Médica de Valencia 1934Tuna Escolar Médica de Valencia (1934)(127)

5. Vestimentas actuales

El traje de Tuna supone uno de los elementos más característicos. Y decimos como Asencio González “traje de Tuna” y no “de Tuno” por la misma sencilla razón que él: Cualquier integrante de la Tuna tiene en su armario o ropero varios trajes para ponerse y salir, por ello cualquier traje (como los usados para ir a la oficina) es un “traje de tuno” porque quien lo viste lo es. “Solamente ese traje negro que vestimos cuando salimos a cualquier actividad de la Tuna es el traje de Tuna porque nos identifica como integrante de la Tuna, es por ello un traje de Tuna y no de Tuno”.

a) Jubón

jubonEs una chaqueta corta y ceñida que cubría desde los hombros hasta la cintura que ya en 1734 apareció por vez primera en el Diccionario de Autoridades como “vestido de medio cuerpo arriba, ceñido y ajustado al cuerpo, con faldillas cortas, que se ataca por lo regular con los calzones” (128). Confeccionada habitualmente en España en terciopelo negro, pudiendo ser de otro material en países hispanoamericanos por adaptación al

clima tropical o escasez de este género de tela.

Los estudiantes de casi todo el siglo XIX vestían jubón negro sin faroles, que son unos adornos que pueden presentar las mangas del jubón y donde las cintas del terciopelo de dichas prendas dejan ver el forro subyacente, que puede ser igualmente negro o del color de la beca (126).

Jubon. Variaciones hispanoamericanasVariaciones hispanoamericanas

b) Pantalones

Los primeros jubones y pantalones parece que se confeccionaron con tela de color “pardo” (pardo, del latín pardus = leopardo), pudiendo ello influir en el hecho de que al novato se le llamara “pardillo”. En otros lugares con esta tradición también se les denomina “bulto” (Colombia), “caloiro” (Portugal) o "chapetón" (Ecuador)(129).

Gregüescos: Introducidos en el siglo XVI, continuaron usándose en el XVII. Eran unos calzones lisos y muy anchos que llegaban hasta debajo de la rodilla. Usados por los estudiantes los más humildes, de los que deriva la mayoría de los pantalones de todas las Tunas actuales.

Cervantinos: También conocidos como gregüescos cortos. Son pantalones bombachos, con o sin faroles y ajustados al muslo por abajo del pliegue glúteo. Suponen un remanente del Romanticismo español y solían usarlos los estudiantes más pudientes. El término “cervantino” también se ha aplicado en la Tuna a un cuello con numerosos pliegues. Este tipo de pantalón también es usado por algunas Tunas Femeninas a uno y otro lado del Atlántico.

Gregüescos

Gregüescos

Taleguilla: “Calzón estrecho y hasta debajo de la rodilla usado por los integrantes de la Tuna. Actualmente, muy ajustado, forma parte del traje de los toreros” (125). Es el tipo de pantalón más ampliamente usado por los Tunos españoles, e incluso por algunas Tunas Femeninas.

TaleguillaTaleguilla (119)

c) Falda

Ya 1929 cuando en Madrid se constituyó la Orquesta Escolar Universitaria (entonces esta denominación era una de las diferentes maneras de llamar a una Tuna Universitaria) se publicaba en la prensa que “vestirán el clásico traje de los estudiantes españoles del siglo XVII; la única modificación que se introduzca en este indumento, será la necesaria para adaptarlo a las señoritas que tomen parte de la Tuna [había 4], las cuales usarán faldas de terciopelo negro” (126). Actualmente las Tunas Femeninas usan gran variedad de prendas sobre su pelvis, predominando las faldas largas en las Tunas Femeninas de Chile y recurriendo frecuentemente a los cervantinos y taleguillas en España y viéndose muchas faldas en torno a la rodilla tanto en Puerto Rico como en México, pero éstas son mayoritarias en las Tunas Femeninas de Portugal.

FaldasIzqda: Tuna chilena; Centro: Tuna portuguesa; Drcha: Tuna española

Tunas hispanoamericanas actualesTunas hispanoamericanas actuales

d) Camisa

Blanca, de manga larga amplia y ancha cuyos los puños llevar pliegues o puntillas. Puede igualmente atarse con un cordón al pecho en lugar de botones y presentar cuello con más o menos pliegues almidonados, llegando a su máximo en el estilo cervantino, cuello adornado con puntillas o simplemente ser de cuello liso y amplio (126).

Últimamente, quizás por dificultad para encontrar personas capacitadas en su confección, se usa también el más moderno “puño camisero” de los trajes ejecutivos actuales.

Tipos de cuellosTipos de cuellos usados en las camisas de las Tunas y Estudiantinas

e) Calzas

Son las medias negras que cubren la parte de los muslos y/o piernas que deja expuesta la prenda que cubre la pelvis, usadas ya por los escolares del siglo XIII. Algunas Tunas hacen vestir calzas (medias) de color a sus pardillos, mostrando así la jerarquía interna.

Calzas

Izqda: Calzas negras; Drcha: Calzas blancas

f) Identificación de los estudios: lazo / beca

En la segunda mitad del siglo XIX aparecen datos en que los verdaderos estudiantes, para afirmar su pertenencia a una Casa de Estudios, portaban un “lazo del color de la Facultad en el hombro”126, generalmente el izquierdo e institucionalizarse a mediados del siglo XX al amparo del Sindicato Español Universitario (SEU).

Tuna de Medicina de Barcelona 1960Tuna de Medicina de Barcelona (1960): lazo en la manga (36)

A pesar de su obligatoriedad por orden franquista de 1955, tuvo los días contados por un simple motivo: las Tunas de los Colegios Mayores Universitarios salieron a la calle luciendo su beca durante la década de 1940. De esta manera dicha prenda colegial, por mero motivo estético, fue adoptándose por todas las Tunas Académicas….. ¡incluyendo las del Sindicato Español Universitario quienes tenían el agravante que la citada Orden obligaba a poner el escudo del SEU en el centro del lazo de la manga!

Tuna Universitaria de Barcelona 1961.67Tuna Universitaria de Barcelona (36): Beca

Tuna del Colegio Mayor Hispanoamericano Ntra. Sra. de Guadalupe 1947Tuna del Colegio Mayor Hispanoamericano Ntra. Sra. de Guadalupe (1947)(36): beca

Tuna del SEU con becaTunas del S.E.U. (36): Beca

Becas de carrera técnica Colegio Mayor y FacBecas de carrera técnica, Colegio Mayor y Facultad

El primer escrito que señala su código de colores (aplicado entonces a las becas colegiales) es una obra del siglo XVII de Calderón de la Barca (126), pero estudios posteriores hacen pensar que la elección de colores para cada carrera fue aleatoria. No obstante, en España su color depende se los estudios del centro universitario, siendo de la siguiente manera:

Rojo: Derecho

Amarillo: Medicina

Azul celeste: Humanidades

Verde: Veterinaria

Naranja: Económicas y Empresariales

Marrón: Ingenierías

Violeta: Farmacia

Morado: Psicología

Blanco: Bellas artes y Teología

Gris plomo: Ciencias de la información

Azul oscuro: Ciencias

Morado: Farmacia

Cobre: Carreras técnicas

Los nuevos estudios incluidos en la Ley de Reforma Universitaria española significaron una nueva hornada cromática para las nuevas titulaciones (126). En la beca, y sobre el corazón, va bordado el escudo de la Facultad, habiendo Tunas que lo acompañan con el de su Universidad en el lado contrario.

Tuna Hispanoamericana. Escdos 1947 2012Tuna del Colegio Mayor Hispanoamericano Ntra. Sra. de Guadalupe:

Escudo de la beca: 1947 (36) – 2012 (130)

La beca se gana siendo estudiante (matriculado) y se le impone al novato cuando la Tuna en su conjunto considera que ha logrado un grado suficiente de veteranía (saber estar, saber tocar instrumentos, saber cantar, así como tener los requisitos que la tradición del buen tunar impone: ingenio, sentido del humor, picaresca y caballerosidad, cualidades todas destacadas por Asencio González (131) “para poder representar dignamente tanto a su Tuna (honrando así a su Facultad y Universidad) como a la Tuna”. Actualmente la beca se tiene como signo distintivo del universitario (en actos protocolarios) y del Tuno.

g) Cinturón

Correa hecha del mismo material que el jubón y pantalón, con hebilla plateada de generosas dimensiones, pero sin exagerar.

h) Zapatos

Negros, preferiblemente con cordones. Durante el Romanticismo español tenían una amplia hebilla que ha caído en desuso; durante la Segunda República hubo alguna Tuna que levaba una escarapela en lugar de la hebilla (también se usó entonces, aunque con la misma escasa implantación, en el bicornio).

i) Sombrero

• Chambergo: Sombrero usado ya en el siglo XVI también conocido como sombrero de tres picos y chambergo de tres picos. “Sombrero de copa más o menos acampanada y de ala ancha levantada por un lado y sujeta con presilla, el cual solía adornarse con plumas y cintillos y también con una cinta que, rodeando la base de la copa, caía por detrás”. No se usa (126).

• Tricornio: Los estudiantes levantaron las dos mitades de las alas del chambergo por encima de la copa y las sujetaron con la presilla, dando lugar al sombrero de medio queso o tricornio, llamado así por su característica forma triangular. De uso por algunas Tunas de Portugal (126).

• Bicornio: Sombrero de dos picos resultante de doblar las alas de uno redondo por los dos lados, vestigio del “tricornio que, con los años, fuera perdiendo su acentuada forma triangular. Casi no se usa, visible en algunos Tunos españoles y del Perú. En el pasado portó una cuchara de madera o una escarapela (en tiempos de la Segunda República), pero ha caído en desuso (126).

j) Capa, cintas y parchos

La capa, necesaria prenda de abrigo ante las noches invernales españolas, ha pasado a ser un verdadero ‘diario’ en el que quien la viste refleja tanto las ciudades y países que visita en viaje de Tuna cosiéndole parchos de estos lugares, como prende de ella las cintas que, generalmente sus admiradoras/es, le confeccionan, pero también las obtenidas para recordar su participación en eventos especiales.

Confeccionada en paño negro, cubre desde el cuello hasta las pantorrillas y su longitud depende de la estatura del tuno, pero colocada al cuello y sobre los dos hombros debe llegar hasta las pantorrillas. Se ata en bandolera sobre el hombro del miembro superior dominante con un grueso cordón de seda trenzada.

Al proteger del frío e inclemencias del tiempo a quien la porta, el pardillo también la usa en España siempre que tenga recursos económicos para mandarla a confeccionar, pero hay algunas Tunas Hispanoamericanas que siguen costumbres propias sobre su uso, a saber (126):

Colombia: Las pardillas de la Tuna Femenina de la Universidad Javeriana de Bogotá (en este país se las denomina bultas) requieren que pasen un examen musical en el que se demuestre conocer y dominar un determinado número de piezas musicales de su repertorio para autorizarlas a llevar capa. De esta manera

la pardilla sin capa es el primer escalón jerárquico, seguido por el de pardilla con capa.

México: La Estudiantina de la Universidad de Guanajuato, Tuna de varones de mayor actividad continuada (antigüedad) en el continente americano y que decidió desde su creación no portar beca, diferencia a los pardillos de los veteranos en que los primeros no portan capa y los segundos sí.

Puerto Rico: En la Tuna de la Universidad de Puerto Rico, la más antigua de todo el continente con actividad continuada, desde la dirección de Gregorio Acevedo, se les otorga la capa cuando los becados han alcanzado un determinado tiempo tras ser investidos.

Hay tunas que el forro interior de la capa es del mismo color de su beca, mientras que una gran parte de Tunas lo lleva en raso negro.

Los parches se colocan en el borde de su miembro superior dominante formando hileras verticales.

No es hasta el siglo XIX cuando en el atuendo de las Estudiantinas aparecen las cintas (126), que van cosidas rodeando el cuello de derecha a izquierda y rematadas por escarapelas en su extremo superior, en grupos de 3 a 5. Entre las hipótesis planteadas sobre su origen tenemos:

a) Martín Martínez: Sugiere que en el manteo iban prendidos pañuelos de seda en recuerdo de las damas a las que se había rondado.

b) Pérez Penedo: Postula que, hasta pasado el siglo XVII, sólo se lucía “las cintas de los corpiños de las amantes del escolar”.

c) Carrillo Toral: Sostiene que derivan de los pedacitos de encaje del vestido de las muchachas que así indicaban al estudiante su interés por él.

d) Martín Sárraga: Considera que las cintas de la capa son la máxima expresión de las que adornan clavijeros y panderetas (típico ornato carnavalesco) que, como tal o como recuerdo, se regala a cada integrante en el acto en que se le impusiera una corbata conmemorativa a la bandera de su Estudiantina o Tuna, que su mensaje (pintado, bordado o escrito) pudo inspirarse en aquellas corbatas, y que, como la adopción de la beca en la década de 1940, se incorporaron a la capa porque estéticamente “quedaban bien”.

La primera imagen que hemos hallado es la de esta tarjeta postal que circuló por Francia en 1908 que muestra a una “Estudiantina española” (que podría corresponder a la muy célebre Estudiantina Española Fígaro) desfilando en el Carnaval de Biarritz y en la que se aprecian ya pequeñas cintas (de longitud que va desde el hombro hasta el codo) prendidas de la parte superior de la enorme capa que llevan cual manteo.

Estudiantina Española Fígaro posible imagen circa 1900Estudiantina Española Fígaro (posible imagen, circa 1900)(132)

Pasacalles por la calle Alcalá de Madrid Cintas cortas 1945Pasacalles por la calle Alcalá de Madrid: Cintas cortas (1945) (80)

Tuna del SEU desfilando por Madrid. Cintas largas 1948

Tuna del SEU desfilando por Madrid. Cintas largas (1948) (133)

f) Otras vestimentas

Tunas masculinas

Tuna Javeriana 2005Tuna Javeriana (2005)

Tuna Javeriana 2012

Tuna Javeriana (2012)

Tuna Universitaria de CoimbraTuna Universitaria de Coimbra

Tunas mixtas

Tuna de la Universidad de Puerto RicoTuna de la Universidad de Puerto Rico

Tuna de la Universidad Interamericana de Puerto RicoTuna de la Universidad Interamericana de Puerto Rico

Tunas femeninas

Tuna Femenina Javeriana

Tuna Femenina Javeriana

g) Elementos carnavalescos

Cintas en clavijeros

Tuna Universitaria de Salamanca 1946Tuna Universitaria de Salamanca (1946)

Cintas en panderetas

Cintas en panderetaCintas en pandereta de Estudiantina Escolar (circa 1940)(108)

Escarapelas

Estudiante de la Tuna Escolar Madrileña 1905Estudiante de la Tuna Escolar Madrileña (1905)(134)

Paletas

Estudiantina de la Escuela Nacional Preparatoria 1903Estudiantina de la Escuela Nacional Preparatoria (1903)(135)

Tuna Escolar de Madrid 1905Tuna Escolar de Madrid (1905)136

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

a) Vestimenta del escolar:

Ha variado considerablemente con el paso del tiempo, siendo determinante en ello la supresión del uniforme escolar acaecida en 1835 por mandato de la regenta María Cristina.

b) Vestimenta de las Tunas:

- Una importante proporción usa versiones inspiradas en el traje que llevó a París la Estudiantina Española en 1878 pero continúa cambiando en pleno siglo XXI, presentando en Hispanoamérica influencias derivadas de la cultura precolombina, de connotaciones sociopolíticas tras su independencia y de adaptaciones condicionadas por la climatología de cada país.

- En Portugal continúan usando su traje escolar, con capa al hombro.

- Permanecen constantes desde el siglo XIX los elementos carnavalescos (cintas y escarapelas).

- El uso de sombreros, como parte del traje de Tuna, es actualmente anecdótico.

 

SOBRE SU ESTRUCTURA INTERNA

a) Reglamento / Estatutos

El primer dato que hemos hallado sobre cualquier sistema de regulación interna corresponde a la Estudiantina Española que viajó a París en 1878, que ya entonces regulaba su organización interior mediante un reglamento de cuya observancia exactísima debía cuidar el presidente (137); al año siguiente la Estudiantina Tuna Imperial también dispuso de uno (138). La casualidad o, quizás, su condición de agrupaciones integradas por estudiantes, pudieron haber determinado que consideraran importante dejar por escrito sus normas internas de funcionamiento.

Ya en 1909 otra agrupación académica, la Tuna Escolar de Salamanca (121), redactó sus estatutos como intento de constituirse como una sociedad permanente, pero no lo logró.

b) Riguroso Orden de Antigüedad (ROA)

En algunas tunas es tratamiento o título que se da (como en la Tuna de Medicina de Córdoba) y en otras es situación que se aplica, a tenor de la cual, al tuno más reciente (por Riguroso Orden de Antigüedad a contar desde su bautizo) se ve obligado a ejecutar algún mandato de sus conveteranos que implica un servicio que debiera corresponder a al pardillo de haber alguno presente (como, por ejemplo, pedir y servir las consumiciones haciendo de camarero)(127).

Maese: Persona que enseña una ciencia, arte u oficio, o tiene título para hacerlo. En algunas Tunas es un grado que se adquiere tras “antiguar” (transcurrir un tiempo mínimo desde la imposición de la beca), así en la Tuna de Medicina de Córdoba se adquiere el grado de maese transcurridos 3 años de haber sido becado (127).

Partuno / partuna: Persona becada de menor antigüedad en una Tuna (de uso en algunos países de Hispanoamérica). Bultuno/a (específico de Colombia)(127).

Pardillo / Pardilla: Del latín pardus, pardo; “persona incauta que se deja estafar fácilmente”. En la Tuna se denomina así al aprendiz hasta que se inviste con la beca. Antiguamente también se les llamó albillo (de albus, blanco, por la inocencia), tyron o tiron de tiro, aprendiz o novato), craso (de crasus, gordo) y moderno. Actualmente es sinónimo de novato (España), chapetón (Ecuador), bulto (Colombia) y caloiro (Portugal) (127).

c) Junta directiva

• En 1905 la Tuna Santanderina, ganadora del 2º premio en el Carnaval de Madrid de ese año, tenía una Junta Directiva formada por Presidente, Director [musical], Subdirector y Cabo de guitarras139, siendo éste cargo una especie de ‘director’ de todas las guitarras.

• En 1908 la Tuna Universitaria Madrileña, compuesta por alumnos de todas las Facultades y Escuelas Especiales, tuvo la siguiente Junta Directiva: Presidente, Vicepresidente, Secretario, Tesorero, Contador, Director [musical], Vocales y Cabo de Panderas (140), siendo éste cargo una especie de ‘director’ de todas las panderetas.

d) Cabo de comparsa

Cargo detectado en 1887 cuando la Estudiantina Valenciana, integrada por 150 estudiantes, postuló para el Sanatorio Porta Coeli, desfiló en el Carnaval de Madrid con el orden siguiente: “8 postulantes con el cabo de comparsas a la cabeza, la bandera del Instituto, la música, las otras 2 banderas y todos los demás estudiantes”141, y llevaba tres banderas de raso azul celeste, amarillo y encarnado, pertenecientes al Instituto y a las Facultades de Medicina y Derecho, respectivamente. El cabo de comparsas era una especie de líder de los postulantes y en 1899 la prensa reveló que mantenía aún dicha figura (142).

 

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

• Desde finales del siglo XIX se constata la adopción de Estatutos / Reglamento Interno de cuyo cumplimiento era responsable el presidente de la Estudiantina, suponiendo un intento de hacer de ella una agrupación permanente desde comienzos del siglo XX, pero todo nos hace pensar que esto no se logró hasta más tarde.

• También a finales del siglo XIX aparece la figura del Director Musical a imitación de las Estudiantinas Apócrifas integradas por músicos profesionales.

• En algunas agrupaciones hubo cargos como contador, maestro de guitarras, cabo de guitarras, cabo de panderas, cabo de comparsa y cabo de postulantes.

• A mediados del siglo XX parece surgir el concepto de ROA, así como se evidencia la relevancia de antiguar mediante la adopción del grado de Maese en algunas Tunas.

 

SOBRE SUS SÍMBOLOS

a) Cuchara en el sombrero

Vicente de la Fuente dibujoSegún Morán Saus, García Lagos y Cano Gómez (143) es en 1842 cuando aparece el primer dibujo de un estudiante de la tuna con la cuchara prendida al sombrero. Cuatro décadas después Vicente de la Fuente mostró su asombro por la moda derivada de su dibujo (144) (el mostrado a la derecha).

En 1891 había de todo, bicornios con cuchara y varios otros tipos de sombrero, como demuestra la siguiente foto de la Estudiantina Cordobesa.

 

Estudiantina CordobesaEstudiantina Cordobesa (36)

Una broma picante óleo de Emilio Sala 1902‘Una broma picante’, óleo de Emilio Sala (1902)(36)

Estudiantina de Medicina de Valencia Nuevo Mundo. 02 03 1905

Estudiantina Valenciana de la Facultad de Medicina (1905)(36): Tricornios

b) Beca

Tuna Universitaria de Barcelona 1961.67Tuna Universitaria de Barcelona (36): Beca

c) Bandera / Estandarte

Hechos habitualmente de raso, ambos llevan bordado o pintado el escudo de Tuna y/o de su Facultad o Universidad pero mientras la bandera tiene formato horizontal y cuelga del mástil, el del estandarte es vertical y se despliega desde un travesaño horizontal.

Primer estandarte de la Estudiantina de la Universidad de Guanajuato 1928Primer estandarte de la Estudiantina de la Universidad de Guanajuato (1928)

Bandera de la Tuna de Veterinaria de la Universidad Complutense circa 1950Bandera de la Tuna de Veterinaria de la Universidad Complutense (circa 1950)(145)

Bandera de la Tuna del SEU de Madrid circa 1950

Bandera de la Tuna del SEU de Madrid (circa 1950)(142)

Estudiantina de la Universidad de Guanajuato 2014

Estudiantina de la Universidad de Guanajuato (2014): Estandarte

Tuna de la Escuela Técnica de Aparejadores de Madrid 1962Tuna de la Escuela Técnica de Aparejadores de Madrid (1962)(36): Estandarte

c) Corbatas

Cinta bordada que una persona o institución coloca en lo alto del asta de la bandera o estandarte de la Tuna o Estudiantina para honrarla y rememorar un acontecimiento importante o un hecho de mérito especial. Aparece definida por primera vez en el Diccionario de la Lengua Castellana de 1869 como “banda o cinta guarnecida con fleco de oro o plata que, con breve lazo o nudo y caídas a lo largo de las puntas, se ata en las banderas y estandartes al acabar el asta y antes de la moharra” (moharra: lancilla o remate de adorno con que finaliza el extremo superior del asta o mástil)(146).

Aunque la costumbre de regalar y lucir corbatas en el mástil de las banderas y estandartes de las Tunas y Estudiantinas Universitarias está prácticamente en el olvido, TVNAE MVNDI las ha impuesto desde 2012 a agrupaciones de Chile, México y Puerto Rico, y las han lucido varias Tunas en el reciente XXV Certamen Nacional de Tunas de Medicina celebrado el 17 y 18 de octubre de 2014 en Murcia.

Tuna Universitaria de Salamanca 1928Tuna Universitaria de Salamanca (1928)(147)

Tuna Escolar Gaditana 1930

Tuna Escolar Gaditana (1930)(148)

 

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

• La cuchara en el sombrero fue una licencia artística aparecida en un dibujo de Vicente de la Fuente que tuvo una inusitada aceptación.

• Desde finales del siglo XIX se constata el uso de estandartes o banderas en los que tiende a señalarse el centro académico al que se está vinculado. En el extremo superior de su mástil suelen colocarse las corbatas que la Tuna haya recibido.

• Fue en 1955 cuando, bajo la dictadura del general Franco, se implantaron leyes reguladoras de las Tunas en España y, en contra de ella, hubo Tunas con beca a durante la década de 1940, generalizándose su uso a partir de la década de 1960 (incluso en las Tunas del SEU).

• Desde el inicio de su uso por las Tuna y Estudiantina, la beca mostró el escudo del Centro Académico o Colegio Mayor al que pertenecían o, en su caso, el nombre de la Universidad o del SEU.

 

SOBRE SU VINCULACIÓN ACADÉMICA

Rafael Asencio González llamó "Estudiantinas Verdaderas" a las integradas por verdaderos escolares y éstas empezaron a denominarse tuna a finales del siglo XIX y principios del XX para diferenciarse de las Apócrifas (no integradas por estudiantes), pero aquella época transicional fue complicada y enredada. Muestra de ello es que en el afán de especificar su composición por estudiantes se llegó a la redundancia de usar varios “apellidos” para hacer énfasis en la condición escolar de sus miembros, a la vez que se reivindicaba tal condición.

De esta manera aparecieron diferentes nomenclaturas que coexistieron en el tiempo a la misma vez que evolucionaba el concepto de "Estudiantina Verdadera" hacia el de Tuna de las que ofrecemos, a modo de ejemplo, la siguiente recopilación obtenida personalmente de la prensa de la época que evidencia la transición acaecida entre 1870 a la década de 1930 para explicitar que son Escolares y a vincularse a un Centro Académico (149):

• Estudiantina Tuna Médica (1870)

• Estudiantina Los Medicinantes (1871)

• Estudiantina Los Hijos de Hipócrates (1872)

• Estudiantina Universitaria de Murcia (1872)

• Estudiantina Escolar Murciana (1879)

• Estudiantina de Veterinaria (1884)

• Estudiantina de la Facultad de Medicina de Valencia (1888)

• Estudiantina Académica de Coimbra (1888)

• Estudiantina Tuna Valenciana (1889)

• Estudiantina de la Universidad Literaria de Valencia (1889)

• Tuna Universitaria de Barcelona (1890)

• Estudiantina Femenina Normalista de La Laguna (1891)

• Estudiantina Académica de Oporto (1891)

• Estudiantina del Colegio Real de Málaga (1892)

• Estudiantina Universitaria de Barcelona (1897)

• Estudiantina Tuna Escolar (1899)

• Estudiantina de la Facultad de Medicina de Granada (1901)

• Tuna Académica do Porto (1901)

• Tuna Académica del Liceo de Évora (1903)

• Tuna Escolar de Madrid (1905)

• Tuna Estudiantina Cervantina Escolar de Madrid (1906)

• Tuna Escolar de Madrid (1907)

• Tuna Infantil Zaragozana (1908)

• Tuna Escolar de Salamanca (1909)

• Tuna Universitaria de Madrid (1910)

• Estudiantina Médica Gaditana (1912)

• Tuna Escolar Zaragozana (1913)

• Tuna de la Escuela de Maestras de La Laguna 81921)

• Tuna Académica de Coimbra (1925)

• Tuna Escolar de Zaragoza (1925)

• Tuna Escolar Salmantina (1925)

• Estudiantina Médica de Valencia (1928)

• Tuna Orquesta Escolar Universitaria (1929)

• Tuna Escolar Médica de Valencia (1930)

• Tuna Escolar de Santiago de Compostela (1930)

• Tuna Escolar Coruñesa (1931)

• Tuna Escolar de la Universidad de Murcia (1932)

• Tuna Escolar de la Universidad de Granada (1932)

• Tuna Escolar de Valladolid (1932)

• Tuna de la Universidad de Murcia (1933)

• Tuna Universitaria de la Universidad Central de Madrid (1933)

• Estudiantina Musical Madrileña de la Facultad de Medicina (1933)

• Estudiantina del Instituto de Segunda Enseñanza de Ceuta (1933)

• Tuna Escolar Médica de Valencia (1934)

• Tuna Escolar de Veterinaria de Córdoba (1934)

• Estudiantina de la Facultad de Medicina de Cádiz (1934)

Queda patente que se usaron varias fórmulas para ello:

Estudiantina Escolar (1879)

Estudiantina Universitaria (1872)

Estudiantina de Facultad (Veterinaria, Medicina..) (1884 en adelante)

Estudiantina Académica (1888)

Estudiantina Universitaria (1897)

Tuna Escolar (1905 en adelante)

Estudiantina del Colegio…. (1926)

Tuna Orquesta Escolar Universitaria (1929)

Tuna Escolar de…. Facultad (1930)

Tuna Escolar de la Universidad de… (1932)

Tuna Universitaria de Universidad… (1933)

Estudiantina Musical Madrileña de la Facultad… (1933)

Estudiantina del Instituto … (1933)

Este listado, que intencionadamente termina con la Guerra Civil española (1936), sirve igualmente para apreciar que esta transición no fue cosa de varios años, sino de décadas (1870 a 1930), coexistiendo ambos términos durante más de medio siglo para significar lo mismo, pero introduciendo la seña de identidad de estudiantes que le aportaba introducir primero un elemento del que de pudiera inferir tal condición como llamarse “Estudiantina Tuna Médica” o “Estudiantina Los Medicinantes” (en clara alusión a la Facultad de Medicina), pasando luego a añadir el vocablo escolar, académica (en Portugal) así como señalar en su nombre su vinculación con el Colegio, Instituto, Facultad o Universidad.

De ella vemos que, desde sus primeros años, vinculadas a centros académicos hubo:

a) Tunas de Centros Preuniversitarios

Estudiantina de la Escuela Nacional Preparatoria 1903

Estudiantina de la Escuela Nacional Preparatoria (México, 1903)(150)

Estudiantina Española de Tánger 1951Estudiantina Española de Tánger (1951)(151)

tuna rondalla sevilla 1960

Tuna – Rondalla de Sevilla (1960)(152)

Tuna del Centro Escolar de Domingo Pérez 1982

Tuna del Centro Escolar de Domingo Pérez (1982)

Tuna Estudiantina del Instituto de Bachillerato Antonio Trueba 1996Tuna Estudiantina del Instituto de Bachillerato Antonio Trueba (1996)

b) Tunas Universitarias

Tuna del SEU de Cádiz 1942

Tuna del SEU de Cádiz (1942)(153)

Orden del 12 de noviembre de 1955Orden del 12 de noviembre de 1955 (154)

Carnet de un miembro de la Tuna Universitaria del SEU de Córdoba de 1964Carnet de un miembro de la Tuna Universitaria del SEU de Córdoba de 1964(155)

 

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

• La vinculación académica de la Tuna se produjo entre 1870 y 1930, coincidiendo con el periodo de cambio de denominación para diferenciarse de las agrupaciones apócrifas y con los primeros intentos de hacerla permanente (con actividad durante todo el año).

• Tras un periodo de “despiste”, la dictadura del general Franco dictó severas normas para regular, controlar e identificar a los integrantes de las Tunas, que afectaban tanto a las Tunas Universitarias (de Facultad, Distrito y Escuelas Especiales) como a las Provinciales y Locales.

• A pesar de imponer el uso del lazo en la manga izquierda con el símbolo del SEU en su centro, las Tunas de Colegios Mayores permanecieron usando la beca, siendo imitado hasta por las Tunas del SEU y demás a

partir de la década de 1960.

• En la actualidad existen en España Tunas Universitarias (mayoría), de Colegios Mayores (en decadencia) y Preuniversitarias (2).

 

SOBRE LOS CONCURSOS COMPETITIVOS

a) Carnaval

Si bien el primer dato sobre el Carnaval que hemos hallado data de 1523 cuando las Cortes de Valladolid suplicaron al Rey Carlos V que no hubiera máscaras por carnaval porque usar máscaras en Carnestolendas pareció una “ofensa a Dios y daño al reino”, aceptándose y dictándose una ley con este preámbulo y esta disposición: “Porque del traer de las máscaras resultan males y se disimulan con ellas y encubren, mandamos que no haya enmascarados en el reino... Si fuese persona baja la enmascarada la den azotes públicamente , y si fuese persona noble la destierren de la ciudad” (156).

Finalmente Felipe V, rey de España, por los alborotos producidos habidos en las celebraciones de Carnestolendas dieron lugar a su prohibición definitiva mediante bando de 3 de febrero de 1716, repetido el 12 de enero de 1717. No obstante, Parece que, no obstante la anterior prohibición y las penas en ella predispuestas, el carnaval se siguió celebrando, por lo que tuvo que insistir Felipe V mediante nueva norma dictada el 27 de febrero de 1745 (157).

Los anteriores párrafos se han incorporado a este texto sólo con la intención de señalar las primeras alusiones relativas a las fiestas de Carnaval, aunque en ellas no haya aflorado hasta el presente dato alguno relativo a la presencia de comparsas estudiantiles, sólo de alborotos en los que, entre otros, habían participado escolares.

Las primeras referencias de la existencia de Estudiantinas carnavalescas aparecen a principios del siglo XIX cuando José Vicente de Echegaray escribió una tirana para la Estudiantina del Jueves de Carnaval de 181 (61).

La Estudiantina pasa

La Estudiantina pasa (158)

Es en 1836 cuando, además de evidenciar que se había perdido la costumbre de correr la tuna, encontramos la primera referencia a una comparsa de estudiantes por Carnaval (9):

“Desde que se planteó el nuevo plan de estudios de 1836 organizando de otro modo los Seminarios, Universidades é Institutos, y suprimidas las Universidades de Salamanca y Alcalá, que fueron tan célebres, no hay costumbre de ir los estudiantes en tuna, quedando sólo como recuerdo algunas comparsas de estudiantes que tocan y cantan jotas, y postulan por las calles durante el Carnaval; habiéndose abolido el uso del traje talar, ya estudiantil externo ya interno ó de beca, en la Revolución de Setiembre de 1868”.

En 1887 hallamos la primera incursión de los políticos de la época con afán recaudatorio en el Carnaval de Madrid al publicarse, ante una aparente justificación de asegurar que sólo salgan Estudiantinas Verdaderas, que “Todos los que salgan de estudiantina necesitarán acreditar previamente que son estudiantes y pagar siquiera una matrícula de segunda enseñanza” (159).

Estudiantina Universitaria de Barcelona carnaval de 1897

Estudiantina Universitaria de Barcelona en el Carnaval de 1897 (160)

No es hasta 1889 que encontramos referencia en la prensa sobre los premios alcanzados en el Carnaval de Madrid, cuando se publicó que el Primer Premio de Comparsas lo obtuvo “una Comparsa, ganando el segundo premio la Estudiantina Valenciana y una rondalla el tercero” (161-163), muestra inequívoca que entonces comparsas, estudiantinas y rondallas competían por los mismos galardones. Por otros medios (164,165) conocimos sus identidades e importe en metálico de los premios:

1º, Comparsa Boda valenciana (125 ptas. y estandarte-pandereta); 2º, Estudiantina Valenciana (36 ptas): 3º, Rondalla Aragonesa (25 ptas).

Igualmente enumeró los premios a las “máscaras a pié” que fueron los siguientes:

1º para “Un huevo pasado por agua” (reloj de bronce y esmalte y un lazo distintivo); 2º, al quedar desierto el premio dispuesto para los ciclistas le fue adjudicado a la Tuna Escolar (una petaca de plata y esmalte y un lazo distintivo); 3º para “Gato blanco” (una navajita de plata con zafiro y un lazo distintivo).

Al año siguiente (1900) los premios de Comparsas y Estudiantinas en el Carnaval de Madrid fueron (166,167): 1º) Estudiantina Valenciana (125 ptas), 2º) Estudiantina 'La Ribereña de Aranjuez' (50 ptas), 3º) Estudiantina 'Madrid Cómico' (25 ptas). A todos premiados “se les entregó el correspondiente distintivo, que consistía en caprichosos tirsos adornados con caretas alegóricas”, comentando que “el jurado acordó proponer al ayuntamiento para Mención Honorífica a una Estudiantina de Clowns que se presentó tarde al concurso”. Otro medio comentó que “las tres Estudiantinas premiadas vestían de tuna” (168).

Los premios de Estudiantinas del Carnaval de Madrid de 1901 los obtuvieron (169,170):

Estudiantina Nuevo Mundo (primer premio y 125 ptas. en metálico), Estudiantina Madrid Cómico (segundo premio y 50 ptas.) y Rondalla Efectiva Aragonesa (tercer premio y 25 ptas.).

El mismo año en Alicante los premios del Carnaval fueron (171):

Primer premio para una comparsa de figuras de la baraja y “otro primer premio” para el Regimiento de la Princesa, el segundo premio para la comparsa Festival alicantino, siendo el premio restante para la Estudiantina valenciana.

Comparsa del Carnaval de 1902Si los datos impresos en la imagen anterior (172) fueran correctos estaríamos ante una evidencia de que las comparsas de carnaval comenzaron a vestirse como los antiguos estudiantes ya en 1900-1902, siendo posible que la misma corresponda a la Estudiantina Fígaro Linarense.

De los premios de Comparsas del Carnaval de Madrid 1902 (173-175) tenemos conocimiento que la Estudiantina Fígaro Linarense ganó el primer premio (200 pesetas). La Estudiantina La Ribereña el segundo (100 ptas.) y la Estudiantina Blanco y Negro el tercero (50 ptas.), entregándose una Mención Honorífica a la Estudiantina La Riojana Infantil (174). También concurrieron la Estudiantina El Nuevo Mundo y la Estudiantina La Nueva Riojana (176).

En 1903 se presentaron a concurso de Estudiantinas y Comparsas del Carnaval de Madrid la Estudiantina Ambos Mundos (vestían trajes celestes, con cuchilladas blancas de raso), la Estudiantina Fígaro Linarense (con traje “de la clásica tuna”), la Estudiantina Lira Matritense (viste de tuna), la Estudiantina Blanco y Negro (viste en raso blanco y negro), la Estudiantina Nuevo Heraldo (viste de terciopelo azul y negro) y la Estudiantina La Vallisoletana (viste de tuna), entre otras, datos que nos dan buena idea de la gran variedad de vestimentas de las agrupaciones de entonces. Los premios correspondieron: Primer Premio, a la Estudiantina Fígaro Linarense; Segundo Premio a la Estudiantina Lira Matritense, y Tercer Premio a la comparsa Blanco y Negro (la Estudiantina Blanco y Negro). Hubo accésits a las Estudiantinas La Efectiva Aragonesa, a la Estudiantina Ambos Mundos y a la Estudiantina Nuevo Heraldo (177). Consta en este año la adjudicación de un Premio al Pandereta, que recayó en Manuel García Hispaleto (178).

Al parecer aquella normativa madrileña de 1887 no se dictó en las demás provincias puesto que en el Carnaval de Cádiz participó una murga infantil en 1903.

Murga infantil en el Carnaval de Cádiz de 1903Murga infantil en el Carnaval de Cádiz de 1903 179

En 1904 la Estudiantina del Centro Filarmónico Eduardo Lucena de Córdoba ganó el primer premio del Carnaval de Madrid y lo donó a los pobres de dicha ciudad (180-182).

Es en 1905 cuando encontramos la primera foto que nos evidencia el carácter competitivo del Carnaval anteriormente reflejado al aparecer una estudiantina ante la tribuna del Jurado (183). Es de interés que en la imagen se aprecia que a la agrupación estudiantil precede una comparsa que luce traje regional español, muestra de que entonces las comparsas desfilaban y concursaban ante un mismo tribunal evaluador. Los premios de este año en el Carnaval de Madrid fueron los siguientes: Tuna Escolar (primer premio, 250 ptas), Estudiantina La Santanderina (2º, 150 ptas) y Estudiantina La Giralda (3º, 100 ptas)185. Otro medio184 aportó posteriormente el dato de que al Tuna Escolar estaba “compuesta por estudiantes de las distintas Facultades y Escuelas Especiales”, así como que la Estudiantina La Santanderina estaba integrada por 27 escolares, dirigida por Celestino Peredo (también compositor) y que otros cargos de su Junta Directiva eran: presidente, Justo Quijano; Subdirector, Rafael Tañón (concertista) y Cabo de guitarras, Laureano Peredo.

Estudiantina ante la tribuna del Jurado 1905Estudiantina ante la tribuna del Jurado (159)

Tuna Escolar de Madrid primer premio Nuevo Mundo nº 583 pag 17 09 03 1905

Tuna Escolar de Madrid (1905) (185)

El mismo año, pero en el Carnaval de Valencia, llamó la atención “el grupo 'Antaño y ogaño' que representaba a Cervantes, Velázquez, Gomis, Giner, Echegaray y Sorolla, obteniendo como premio un lazo” (186).

En 1906, el primer premio de estudiantinas del carnaval de Madrid correspondió a la Tuna Musical del Conservatorio (250 ptas), el 2º fue para la Estudiantina Cervantina (200 ptas) y el 3º para la Estudiantina Época de Goya (Rondalla Matritense de los Orfeones Eco de Madrid y Fraternidad Castellana) (100 ptas) entregándose un accésit para la Estudiantina Diabolín, integrada mayoritariamente por niños187. El mismo año en el Carnaval de Murcia, los premios del concurso de comparsas fueron los siguientes (188):

Primero. 250 ptas. a la Comparsa «Glorias españolas», representando al Quijote de la Mancha y D. Juan Tenorio.

Segundo. 150 pesetas a la Estudiantina del Instituto y orquesta de guitarras y bandurrias «La Wagneriana».

Estudiantina Unión Escolar primer premio del carnaval de Madrid de 1907Estudiantina Unión Escolar, primer premio del carnaval de Madrid de 1907 (189)

Los premios del Carnaval de Madrid de 1907 fueron (189): Estudiantina Unión Escolar Universitaria, primer premio: Estudiantina La Tuna Filarmónica, segundo premio; y Estudiantina Alfonso y Victoria, tercer premio.

Estudiantina La Tuna Filarmónica 1907Estudiantina La Tuna Filarmónica (1907)(189)

Estudiantina Alfonso y Victoria 1907Estudiantina Alfonso y Victoria (1907)(189)

No hemos pretendido se exhaustivos en esta sección, sólo mostrar unas pinceladas de lo que fueron los primeros lustros del siglo XX y el Carnaval como principal evento competitivo para Tunas, Estudiantinas, Rondallas, Murgas y demás tipos de Comparsas.

b) Certámenes

Tras finalizar la Guerra Civil en 1939 la Jefatura del Estado promulga un Decreto con los Estatutos del Sindicato Español Universitario (S.E.U.), que se encargará de reglamentar las actividades de los diversos grupos escolares y, entre ellos, se crea la Tuna como mejor medio de allegar fondos para las distintas obras de componente social que desde él se promovían en favor de los estudiantes necesitados, como la “Ayuda Universitaria”, “Bolsa del Libro” y “Hogar Universitario”(191).

VII Certamen Nacional de Tunas Sevilla 1963VII Certamen Nacional de Tunas (Sevilla, 1963)196

Pocos datos han aflorado pero se conoce un Certamen de Tunas celebrado en Madrid en 1945 y que la primera participación de una Tuna Femenina, en calidad de ‘invitada de Honor’, correspondió a la Tuna Femenina de Barcelona en el VII Certamen Nacional de Tunas celebrado en Sevilla en 1963 (192).

De esta manera los Certámenes de Tunas pasaron de los exclusivamente pensados para Tunas del SEU de los diferentes Distritos Universitarios a crearse Certámenes Nacionales en que podía participar cualquier Tuna Universitaria o los específicos para alguna carrera, como el Certamen Nacional de Tunas de Derecho y el de Medicina, que este año ha cumplido sus bodas de plata y en el que TVNAE MVNDI ha sido una de las entidades colaboradoras, así como de cuarentunas.

Con la democracia surgieron los eventos internacionales siguiendo la estela del Certamen ‘Costa Cálida’ de Murcia, los organizados por una Tuna Universitaria periférica y algunos organizados por Municipalidades.

c) Otros

Aunque no abundaron hay referencias a eventos competitivos enmarcados en actos conmemorativos, como el habido en 1892 ante el centenario del descubrimiento de América donde el claustro de profesores del Instituto de Huelva en sus fiestas escolares en honor a Cristóbal Colón (193,194), convocó el Premio de la Sociedad Económica Onubense de Amigos del País para el mejor “pot-pourri de aires nacionales para estudiantina”. Las bases señalaban que podrían participar “los estudiantes de todos los establecimientos de enseñanza de España, ya sean oficiales ó particulares” (privados) y que la estudiantina ganadora ejecutaría la composición musical premiada. También en este año se organizaron los Colegios Mayores195, que serán fundamentales para que la Tuna adopte la prenda colegial por excelencia: La beca.

Aunque no se trata de un Certamen, hemos de comentar que en junio de 1939 la Tuna del SEU de Murcia visitó Sevilla y participó en los actos de inauguración de la GranSeman a del SEU en Andalucía. Durante el descanso del primer acto deportivo de la Gran Semana en el estadio Heliópolis la Tuna interpretó su Himno y el Cara al sol y, tras terminar, la celebración hizo lo propio con el Himno Nacional ante la Presidencia (196).

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

• Los primeros concursos competitivos fueron los carnavales del siglo XIX.

• En el siglo XX, tras la Guerra Civil, surgen los Certámenes, siendo los primeros los Tunas del SEU. Posteriormente surgieron los Nacionales de una misma carrera (Medicina, Derecho…) o sólo de Tunas de Distrito Universitario, los organizados por una Tuna Universitaria periférica (desde sólo de las Tunas de una misma ciudades o región hasta internacionales), llegando incluso a algunos organizados por Municipalidades.

• Hubo eventos competitivos enmarcados por actos conmemorativos del siglo XIX y XX, pero fueron puntuales.

 

SOBRE SU REPERTORIO

Contrario a la creencia generalizada, la Tuna ha sido innovadora desde sus orígenes, añadiendo aires extranjeros de diversa índole a los clásicos aires españoles de su repertorio (200,201):

a) Siglo XIX

• Aires nacionales: pasodobles, boleros, zorcicos, malagueñas, jotas, seguidillas,

peteneras, coplas.

• Aires hispanoamericanos: danza puertorriqueña, habanera, guaracha, polo,

tango, zamacueca, y milonga.

• Aires europeos: vals, gavota, rigodón, skottisch, mazurca, polka.

• Marchas / himnos (nacionales o de la Estudiantina)

• Música culta: fragmentos de sinfonías, óperas o zarzuelas.

• Música de moda (canciones populares).

• Composiciones propias

b) Siglo XX (1900 – 1960):

• Aires nacionales: jota, sardana, bolero clásico, fandanguillo, sevillana,

granadina, malagueña, tientos y seguidillas gitanas, pasodoble, copla.

• Aires extranjeros: fado, habanera, bolero, tango argentino, samba, fox-trot,

charlestón, mazurca, vals.

• Himnos (de estudiantinas y nacionales),

• Música culta: fragmentos de sinfonías, óperas o zarzuelas

• Marchas (militares)

• Música de moda (tanto clásica como popular).

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

Desde el siglo XIX al presente las Tunas han tocado:

• Aires nacionales (españoles)

• Aires hispanoamericanos

• Aires europeos

• Marchas / himnos (nacionales o de la Estudiantina)

• Música culta (fragmentos de sinfonías, óperas o zarzuelas)

• Música de moda (canciones populares).

• Composiciones propias

 

SOBRE SU TRADICIÓN CENTENARIA

El Diccionario de Autoridades define tradición por primera vez en su edición de 1739 (197) como “noticia de alguna cosa antigua que se difunde de padres a hijos y se comunica por relación sucesiva de unos a otros”. La misma fuente pone como ejemplo la siguiente oración para dar más valor a lo escrito que lo transmitido de manera oral:

“Pues me fundo no en tradiciones, que tienen gran peligro de dar en apócryphas, sino en papeles antiquissimos”.

Extrapolando esta definición a las Tunas podría hablarse de tradición como la “conjunto de valores, costumbres y ritos conservados a lo largo del tiempo y transmitidos de generación en generación por considerarse valiosos”.

La problemática suscitada es que las tradiciones “indiscutibles” han permanecido inalteradas a lo largo del tiempo porque tienen aval documental y han sido transmitidas oralmente por los miembros de sus respectivas comunidades (sentido de ‘tradición’ de Eric Hobsbawm)(198). Con las Tunas y Estudiantinas no sucede igual pues:

• No se han caracterizado históricamente por guardar registros escritos de sus valores, costumbres y ritos.

• Los datos históricos contrastados que han trascendido al presente muestran una importante variabilidad en su siglo y medio de existencia.

De esta manera en Seminario Internacional ‘Tradición y Vida Universitaria (Chile, 2012)(199) propuse aplicar a la Tuna la definición de 'tradición' aportada por Javier Marcos Arévalo, profesor de Patrimonio Etnológico de la Universidad de Badajoz, que la define como la “herencia colectiva que actualiza y renueva constantemente el pasado desde el presente”. Desde esta perspectiva sostenemos que en su aplicación a costumbre escolar de las Tunas habría que considerar:

a) Una parte “nuclear”: aquella parte que no cambia en su transmisión de generación en generación.

Agrupación musical estudiantil permanente de tipo iniciático

b) Una parte “circunstancial”: aquella que varía según los usos y costumbres de la época.

- géneros musicales

- tipos de instrumentos

- lugares donde actúa

- vestimenta….

Con la evidencia documental hallada actualmente podemos afirmar que:

• Las Tunas y Estudiantinas tal y como las conocemos actualmente resultan de un proceso de evolución que comienza poco antes de la década de 1840 como un tipo de comparsa de carnaval y cristaliza en el último tercio del siglo XIX vinculándose a los Centros Académicos, se caracterizan por llevar indumentaria estudiantil, tocar principalmente aires nacionales, extranjeros y música clásica y postular para ayudar a los desfavorecidos.

• A principios del siglo XX comienzan los intentos por hacerla permanente (actividad durante todo el año), por lo que antes de este momento de la historia no existían agrupaciones estudiantiles con las características que conocemos en la actualidad.

Mitos y evidencia cronograma 6Cronograma final:

CONSIDERACIONES FINALES

No es infrecuente se creen mitos fundacionales por ser de gran utilidad para que las nuevas generaciones adjudiquen predeterminadamente un hipotético legado del pasado, pero quién trate de analizar y comprender desapasionadamente sus planteamientos no puede dejar de darse cuenta de las omisiones, distorsiones y debilidades explicativas que encierran.

Su principal característica es que asumen la existencia de la Tuna desde el momento mismo en que surgieron las Universidades, construyéndose una narración donde se presenta el pasado como fuera un ‘todo continuo’ en el que se presupone que los estudiantes de antaño actuaban guiados por criterios similares a los de hoy y aplicaban hace más de siete siglos los significados actuales de las palabras antiguamente empleadas.

¿Qué pudo originar estos mitos fundacionales?

Para entenderlo hemos de tener presente que, al vivir en una época de cambio llena de nuevas ideas (como la libertad y la igualdad), laicización de la sociedad y la pérdida de las tradiciones, autores importantes del siglo XIX expresaban nostalgia en sus novelas aportando el ‘caldo de cultivo’ perfecto para el origen medieval de las Tunas (202).

 

Nostalgia: “a sort of homesickness, a pain (algos) or longing to return home (nostos) or to some lost past”

Johnathan Steinwand,State University of New York

 

La dificultad de aceptarlos supone un mecanismo de defensa para conservar la cohesión interna de las Tunas en momentos en que sus integrantes, como buenos estudiantes, empiezan a cuestionar muchas de las enseñanzas orales del pasado y las enfrentan a las pruebas documentales que constantemente van apareciendo.

La característica más negativa de los mitos fundacionales es que tienden a estar personalizados, por lo que una ‘mayoría acomodada’ de Tunas acaba ensalzando unconc epto de tuna que queda ‘blindado’ contra cualquier crítica, manteniendo sus argumentos fuera del debate racional o la discusión bien documentada. No obstante, estos mitos no pasan de ficciones muy bien preparadas que intentan conferir a la Tuna un ‘linaje’ que no tiene, consecuencia de la apetencia medieval propia del romanticismo literario del siglo XIX que la vio nacer y de la dictadura franquista que la potenció posteriormente.

Consideramos que los condicionantes históricos que determinaron los mitos fundacionales aquí analizados han sido:

• La apetencia medieval propia del romanticismo literario del siglo XIX que vio nacer a las Tunas.

• La nostalgia por la pérdida de las tradiciones.

• La doctrina de la dictadura franquista.

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Conferencia impartida el 5 de noviembre de 2014 en la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano. 

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Publicación: 09-11-2014