Artículos

Imprimir

El traje escolar del Antiguo Régimen y el de Tuna

Valoración del Usuario:  / 5
MaloBueno 

 

Félix O. Martín Sárraga. Revisión bibliográfica. 2012. 


Antes de abordar el tema hay que recordar que, basándonos en los datos históricos contrastados hasta el presente, quienes primero utilizaron la beca fueron los Colegiales medievales a modo de una banda que se colocaba sobre el pecho y, desde ambos hombros colgaba por la espalda con longitud variable. Posteriormente el uso de la beca se extendió también a los estudiantes de los Colegios Mayores, los Colegios Reales o Imperiales e incluso a Colegios Menores (seculares, regulares y de órdenes militares y otra suerte de instituciones universitarias vinculadas en Alcalá, Salamanca y Valladolid durante los siglos XVI y XVII) (1) e identificaba a los internos 'colegiales', generalmente hijos de nobles, hidalgos y terratenientes. Toda la documentación consultada señala que la beca sólo era utilizada por ellos hasta el siglo XIX inclusive.

 

loba y beca

Colegial con loba talar (y beca del mismo color; izquierda). Loba corta (centro y derecha) (A)

Los 'manteístas' se llamaron así en alusión a que usaban el 'manteo' (del francés 'manteau'), que era una capa larga con cuello que llevaban los eclesiásticos sobre la sotana y que también usaban los estudiantes que no habían sido admitidos como colegiales. A diferencia de los manteístas, los colegiales tenían su propia vestimenta: la beca (2).

beca detalles

Detalles de la beca en un interno del Colegio de los Irlandeses (Salamanca) (A)

En la imagen del colegial de Salamanca reproducida sobre estas palabras Pérez Penedo resalta la beca sobre la loba talar (centro) y la 'chía' (derecha), a la vez que muestra el 'bonete' en su mano derecha. Dicho autor señala igualmente (16) que la 'rosca' iba forrada de tela del mismo color que la beca y que las vestimentas colegiales usaban 'colores oscuros para el manteo (negro, pardo, morado...) con variaciones para las becas' y pone como ejemplo los siguientes:

      • Colegio San Ildefonso de Alcalá: Manto y beca del mismo color pardo rojizo.
      • Colegio Santa Cruz de Valladlid: Beca roja.
      • Colegio Vizcaya de Alcalá: Manteo blanco.
      • Colegio Santa Catalina de Alcalá: Manteo verde.    

Los 'Manteístas' pobres formaban cuádrigas que 'corrían la tuna' para desplazarse de sus casas a las Universidades (y viceversa) o para acudir a las fiestas populares o de Nochebuena de las poblaciones o ciudades vecinas donde pedían limosna para costearse los libros y cubrir otras necesidades básicas. Aunque la documentación hallada es escasa, todo nos hace pensar que estas cuadrillas estaban preñadas de 'sopistas' o 'panza-al-trote' (pobres como los sopistas pero no lo reconocían públicamente al no acudir a recibir la 'sopa boba'” de los conventos como aquellos) (3). De estas cuadrillas hubo una que se intituló 'vigornia' (5) (hemos hallado escrita esta palabra tanto con "v" como con "b").

Refiere Pérez Penedo al comentar la ilustración de Gustave Doré (1832-1883) titulada "La tuna viajando con los arrieros" que la imagen "muestra las condiciones en que viajaban los estudiantes" y añade que "aunque las condiciones del viaje no eran tan crudas para todos, el traje talar no era precisamente cómodo" (16). Sin embargo llama poderosamente la atención que las personas de dicho grabado a las que podríamos identificar como posibles sopistas viajan cabalgando y planteando ello una incongruencia (4) porque, si eran 'pobres de solemnidad', ¿cómo es que disponían de recursos para sufragarse tal medio de locomoción?  

                                                 manteista Cabrera       manteista galante

Manteistas: Estudiante Cabrera (izquierda). Manteísta en patio andaluz (derecha) (A)

Una Real provision de 16 de Febrero de 1773 de Carlos III (17) mandó, entre otras cosas, que «desde el principio del curso todos usasen precisamente en invierno paño de las Fábricas del Reyno hasta de segunda suerte y de color honesto; y en el verano pudiesen usar, si quisieren, de telas de seda lisas de las que se fabrican en el Reyno y no de otras algunas»... «que ninguno llevase cofia ó redecilla quando fuese de hábitos, como tampoco ningun género de peynado»: Dictaba también «que los Doctores, Maestros y Licenciados de la Universidad ó incorporados en ella fuesen los únicos que pudiesen usar vestidos de seda libremente en todos tiempos del año....» y «que ningun profesor usase de camisolas con encaxes ó bordados y que únicamente se les permitían las vueltas lisas quando no fuesen de hábitos». 

Bajo la regencia de María Cristina la Real Órden de 3 de octubre de 1835 suprimió el fuero académico, desapareciendo la condición privilegiada disfrutada hasta entonces que eximía a los universitarios de la justicia ordinaria y su sometimiento al juicio del Rector (4) y prohibiendo a los estudiantes (excepto a los que estuviesen ordenados) el uso del uniforme escolar (formado por tricornio, manteo y sotana) por no estar «en armonía con las costumbres del siglo» (5). La vigencia del Fuero Académico desapareció legalmente por completo en 1837 (5). 

Carnaval de 1879 detalle del grabado

Detalle de un grabado alusivo al carnaval madrileño de 1879 (B)

Igualmente fue la regenta María Cristina quién permitió la libre asociación, gracias a lo cual se crearon asociaciones de músicos y artistas, con lo que, a finales de aquella década, nació en el carnaval madrileño una nueva especie del género de comparsa que se caracteriza por que (6):

  • Sus miembros visten al uso de los antiguos estudiantes, quizás como protesta a la prohibición de la vestimenta que los caracterizó hasta 1835 y, a su vez, reivindicación de la misma.
  • Interpretaban aires nacionales (algunos tradicionalmente ligados a los estudiantes como la jota estudiantina) con una orquesta compuesta principalmente por instrumentos de plectro y panderetas u otros instrumentos diversos.
  • Postulaban (pedían monedas) a los viandantes que se cruzan en su paso, generalmente para allegar fondos destinados a alguna causa benéfica. 

«Este modelo se populariza tremendamente y en la década de 1840-1850 se les denomina habitualmente 'estudiantina' (hasta entonces este término definía a la generalidad de los estudiantes). Tal es el éxito de estas comparsas de estudiantes que la especie se sustrae de uno de sus elementos esenciales, la vestimenta, pasando a conocerse como 'estudiantina' a toda comparsa postulante que interprete música, siempre que no pueda incluirse en otros tipos de comparsa de definición obvia, como las 'comparsas de ciegos' o las 'de impedidos'» (6), esté o no integrada por escolares.

Abundan entonces las estudiantinas que visten manteo y tricornio, pero también las que visten con traje de zuavos (cuerpo argelino del ejército francés) o con camisa garibaldina (roja), de hecho, estos atuendos se ponen de moda en las décadas de 1850 y 1870, decayendo en la de 1880, momento en el que las estudiantinas, especialmente las compuestas por verdaderos estudiantes, comienzan a recuperar el manteo y tricornio como seña de identidad (6,7) y empiezan a denominarse Tuna (4).  

Es en 1878 cuando nace el traje completo de Estudiantina al adoptarse el popularizado por la “Estudiantina Española” que viajó a París durante el Carnaval de 1878 gracias a que fue inmortalizada en numerosos grabados de la prensa ilustrada (21,6,4). Aquél traje diseñado y confeccionado ex profeso por Lorenzo Paris, sastre de la sastrería del Teatro Real de Madrid (20), sirvió de modelo al resto de estudiantinas que se formaron a partir de entonces y estaba compuesto por:

  • jubón de terciopelo negro, abotonado y sin faroles, con golilla y puños rizados;
  • lazo en la manga (generalmente la izquierda), su color identificaba la Facultad de procedencia como las actuales becas: amarillo para Medicina, rojo para Derecho, verde para Veterinaria...);
  • cinturón negro;
  • calzón de terciopelo de igual color hasta las rodillas;
  • medias de seda negras;
  • zapatos con hebilla de plata o escarapela en el empeine;
  • guantes gris perla;
  • manteo (cruzado por delante, en el que prácticamente se envolvían, pasando uno de los extremos que caía suelto por bajo de la axila y lanzándolo, mediado el hombro contrario, dejándolo caer por la espalda; es el precursor de la capa actual); y
  • tricornio quebrado con una cuchara de marfil (los postulantes llevaban gorra adornada con una pluma y capa corta). 

Según Juan Comba se trataba de un desdichado patrón sin sentido histórico que mezclaba prendas de diversas épocas embellecidas por su confección esmerada recurriendo a ricos materiales (8).

Hay datos que acreditan que en el último cuarto del siglo XIX aparecen las Estudiantinas Infantiles, Estudiantinas FemeninasEstudiantinas de Centros Preuniversitarios, surgiendo las Estudiantinas Universitarias Mixtas en el primer tercio del siglo XX y siendo bastante frecuente entonces la presencia de niños en las Estudiantinas Universitarias. Llevaban además los instrumentos adornados con lazos de los colores nacionales y antifaces con los que cubrían su rostro como complemento carnavalesco. 

Hay constancia de que a mediados del siglo XIX las primeras Estudiantinas integradas por escolares utilizaron un lazo en el hombro de la manga izquierda del color asignado a la Facultad en la que realizaba sus estudios. Según Darias Príncipe, “la adjudicación de colores como distintivo para los distintos estudios universitarios es tan antigua como la misma universidad”. Es cuestión de contemplar algunas pinturas de los siglos XV al XVII con escenas de la vida académica para observar esta clasificación cromática (11). Esos colores tradicionales fueron recogidos en la normativa legal del siglo XIX y, en el primero de los Decretos de 1850, se especificaba que “los colores de las Facultades serán: Teología, blanco; Jurisprudencia, rojo; Medicina, amarillo; Farmacia, violado; Ciencias, verde; Letras, azul.” En 1859 se modificó el color de ciencias que pasó a ser azul turquí (11).

Ya en el siglo XX hay constancia de artículos de prensa (18) que hablan de una Orquesta Escolar Universitaria (hemos de señalar que, como inicialmente sólo se tocaban canciones instrumentales, a modo de una Orquesta de Pulso y Púa, esta denominación de 'orquesta' no fue inusual, añadiéndose la denominación de 'escolar' para enfatizar que estaba integrada por estudiantes) de la que se indica que "figuran en esta agrupación musical 4 señoritas, dos de ellas procedentes de la Facultad de Filosofía y Letras y las otras dos del Conservatorio. Dos de ellas tañen arpa y las otras dos violín. Los instrumentos son propiedad de cada uno de los músicos. Estos vestirán el clásico traje de los estudiantes españoles del siglo XVII; la única modificación que se introduzca en este indumento, será la necesaria para adaptarlo a las señoritas que tomen parte de la Tuna, las cuales usarán faldas de terciopelo negro", modificación que actualmente conservan muchas Tunas y Estudiantinas Femeninas de Chile.

La Guerra Civil española (1936-1939) truncó la evolución de las Tunas, volviendo a constituirse tras ella. En la época de la dictadura del general Franco se dictó la Orden de 12 de noviembre de 1955 (número 195) cuyo artículo 7 dice «en el brazo izquierdo llevarán los tunos el lazo con los colores de la Facultad o Escuela Especial a la que pertenezcan, y sobre el nudo el emblema del SEU» (10) (Sindicato Español Universitario). Todo señala que, en este periodo de la dictadura, el resurgir de las Tunas y Estudiantinas fue primero dentro del marco universitario y posteriormente también fuera de este, incluyendo agrupaciones carentes de relación instituciones académicas (9,10).

La evolución de los estudios universitarios mediante el incremento de titulaciones, la creación de nuevas Facultades y de las Universidades Politécnicas determinaron la elección de nuevos colores distintivos que fueron apareciendo en los Decretos del 7 de julio de 1944 y en las Órdenes de 30 de noviembre de 1967, a los que habría que añadir otras normativas ulteriores, algunas muy específicas o emanadas de disposiciones adoptadas por los mismos centros docentes. En la actualidad, para Hernández Albaladejo (12), la clasificación cromática más generalizada sería:

Derecho, rojo.

Filosofía y Letras: Filosofía, Geografía e Historia, Filología y Ciencias de la Educación, azul celeste.

Ciencias: Física, Geología, Matemáticas, Química, Biología e Informática, azul turquí.

Medicina, amarillo oro.

Farmacia, morado.

Veterinaria, verde.

Ciencias Políticas, Sociología, Económicas y Empresariales, anaranjado.

Psicología, violeta.

Bellas Artes, blanco.

Ciencias de la Información, gris azulado.

Odontología, fucsia.

Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, verde claro.

Escuelas Técnicas Superiores de Arquitectura e Ingeniería, marrón.

Escuela Universitaria de Enfermería, gris medio.

tuno perfecto

Tuno perfecto (C)

En la historia más reciente continúa siendo muy difícil datar ciertos sucesos en cuanto a la vestimenta y costumbres de las Tunas se refiere. Según conversación personal mantenida a finales de noviembre de 2011 con Rafael Asencio González, la primera referencia que ha hallado de una Tuna que portó beca es una Tuna Universitaria de Madrid cuando, en la década de 1940, visitó Sevilla con dos tunos portando beca (posibles integrantes de la Tuna del Colegio Hispanoamericano Nuestra Señora de Guadalupe, dado que la imagen más antigua que hemos hallado de una Tuna con sus integrantes portando beca es la de la Tuna Hispanoamericana y en en dicha década), pero este dato debe tomarse, como todos, con la debida cautela pues en cualquier momento puede surgir un nuevo hallazgo investigador que pueda modificarlo. 

Tuna Hispanoamericana 1949

Primer viaje a Valladolid de la Tuna Hispanoamericana (circa 1949) (D)

Actualmente se tiene en España a la beca como signo distintivo del universitario (usado en actos protocolarios de licenciatura y especialidades universitarias) y del Tuno, siendo cada vez más frecuente que se le imponga al alumno que finaliza sus estudios preuniversitarios (13) y existiendo Tunas / Estudiantinas de centros docentes preuniversitarios que portan beca (14). También se puede ver la beca en los integrantes de coros, orfeones y orquestas de plectro que representen a una Universidad.   

__________

Imágenes:

A. Enrique Pérez Penedo. Imágenes de su ponencia "La Tuna: una tradición en constante evolución" presentada en el I Congreso Iberoamericano de Tunas. Centro Cultural Puertas de Castilla. Murcia, 13 de abril de 2012. Reproducidas con autorización expresa.

B. La Ilustración Española y Americana, nº 8. 1879.

C. Tuna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia. “Tuno perfecto”, en  http://www.murcia.com/tunamedicina/curriculum.asp. Reproducción autorizada.

D. Tuna Hispanoamericana del C.M.U. Ntra. Sra. de Guadalupe. Historia. En: http://tunahispanoamericana.tripod.com/ Visto el 21/07/13.

__________

Fuentes:

1. Manuel Casado Arboniés y Pedro Manuel Alonso Marañón. Alcalá de Henares y América: Un nexo universitario. En: Gutiérrez Escudero, Antonio, María Luisa Laviana Cuetos (coords.): Estudios sobre América: siglos XVI-XX; pags. 255-288. Sevilla,2005.

2. Luis I. Gordillo Pérez, Revista Deusto nº 99, pags. 32 y 33 y disponible el 07/01/11 en http://archivodelapromociondel77.blogspot.com/

3. El Periodico para Todos, semanario ilustrado, nº 1; pag 6, 1876.

4. Félix O. Martín Sárraga. Mitos y realidad histórica sobre las Tunas y Estudiantinas. Conferencia impartida en la Universidad San Sebastián de Puerto Montt (Chile) el 8 de junio de 2013.

5. Rafael Asensio González, conversación personal en noviembre de 2011.

6. Rafael Asensio González. "Los Medicinantes". En: http://www.tunacordoba.es Consultado el 08/01/2011.

7. Rafael Asencio González, “Las Estudiantinas del Antiguo Carnaval Alicantino. Origen, contenido lírico y actividad benéfica (1860-1936)”. Original facilitado personalmente por el autor en 2011.

8. Juan Comba. “El carnaval y las estudiantinas: el traje de los estudiantes antaño y hogaño”, publicado en “La Correspondencia de España” el 15 de febrero de 1910.

9. Rafael Asensio González. Historia y orígenes de la Tuna. En: http://www.tunaempresariales.uji.es/ Consultado el 08/01/2011.

10. Rafael Asensio González. La Tuna en España durante la dictadura del General Franco: I. Especial atención a su regulación legal. Original facilitado personalmente por el autor en 2011.

11. Darías Príncipe, A., “Los colores en la indumentaria académica: pasado y futuro”, en II Encuentro de Responsables de Protocolo y Relaciones Institucionales de las Universidades Españolas, Logroño, 1999, pp. 64-66.

12. Elías Hernández Albaladejo. De Universitatis Splendore. Revista Electrónica de Estudios Filológicos. Vista el 13/11/11 en http://www.um.es

13. Félix O. Martín Sárraga. Acto de graduación de escolares del Instituto Nacional “Miguel de Cervantes”, de Murcia. 2004

14. Félix O. Martín Sárraga. Censo de Estudiantinas. Investigación personal. 2011.

15. Rafael Asencio González. Conversación publicada el 13/09/2007 en Tunos.com. Vista en http://www.tunos.com el día 29/01/12.

16. Enrique Pérez Penedo. Colegial con loba talar. Loba corta. En su ponencia "La Tuna: una tradición en constante evolución" presentada en el I Congreso Iberoamericano de Tunas. Centro Cultural Puertas de Castilla. Murcia, 13 de abril de 2012.

17. Carlos III. Real provisión de 16 de Febrero de 1773. En: Carlos IV. Novísima Recopilación de las Leyes de España. Tomo III, libro VI, titulo XIII, Ley XVI. Pags 194-195. 1805.

18. >La Gaceta Regional, portada. Salamanca, 7-11-1929.

19. La Ilustración Española y Americana, nº 8; pag 178, 1879.

20. Félix O. Martín Sárraga. Sociedad, Universidad y Tuna. Conferencia impartida en el I Congreso Iberoamericano de Tunas. Centro Cultural 'Puertas de Castilla'. Murcia, 13 de abril de 2012.

21. Félix O. Martín Sárraga. Crónica del viaje de la Estudiantina Española al Carnaval de París de 1878 según la prensa de la época. En: http://tunaemundi.com/ Publicada: 03/01/13; actualizada: 25/12/14

 __________

Bibliografía de apoyo: 

- Rodríguez Cruz, Águeda M.A. “El simbolismo de los colores académicos tradicionales y las leyendas de las antiguas cátedras salmantinas”, en Hernández Díaz, José María (coordinador): Cuestiones actuales de filosofía y pedagogía. Liber amicorum de Serafín M. Tabernero del Río. Salamanca, 2001, págs. 147-152.

- Rodríguez-San Pedro Bezares, Luis Enrique: “Vida estudiantil cotidiana en la Salamanca de la Edad Moderna”, Miscelánea Alfonso IX [Sección monográfica: Vida estudiantil en el Antiguo Régimen], 2001, págs. 69-96.

- Rodríguez-San Pedro Bezares, Luis Enrique. “La ‘nación de Vizcaya’ en las Universidades de Castilla ss. XVI-XVIII”, Revista de Historia Moderna. Anales de la Universidad de Alicante [Número monográfico sobre Enseñanza y Vida Académica en la España Moderna], 20, 2002, págs. 11-46.

 


Publicación: 18/10/12. Actualización: 21/01/2013.