Artículos

Imprimir

Géneros musicales interpretados por las Tunas y Estudiantinas según la prensa de la época (1900-1958)

Valoración del Usuario:  / 1
MaloBueno 

 

Félix O. Martín Sárraga. Investigación personal, 2014-2017.


Actualizado el 13-02-17 con el repertirio de una serenata

de la Tuna Palentina Blanco y Negro en 1907 (126)

Preámbulo

Conocemos por la prensa y pocas publicaciones más el repertorio de las Estudiantinas durante el siglo XIX, abordaremos ahora lo que se hemos hallado publicado sobre las piezas musicales interpretadas durante el siglo XX antes de la aparición de los vinilos grabados por Tunas (1958), todo ello sin pretensión de ser exhaustivos sino únicamente la de plasmar en este artículo lo hallado en prensa y fuentes impresas.

1900-1910

Ya sobre el año de 1900 Gimeno Arlanzón [1] refiere que José Orós (director de la Estudiantina Pignatelli) ofrecía conciertos con su Quinteto en el Café París de Zaragoza "con programa de Borrell, Arrieta, Rossini, Joaquín Valverde y Ramón Estellés, Balart, José Serrano, Wagner - Fantasía de Tannhäuser -, Berger y Chapí - Fantasía La Bruja-, a lo largo de varios conciertos", confirmándose la continuidad de la apetencia por ejecutar piezas de música “clásica” evidenciada en el siglo pasado. Orós como compositor fue autor de 'Mi alma' (mazurka de salón para piano), 'Leonor' (gavota para piano), 'Introducción' (pasodoble) y 'Vals', según la citada investigadora, mostrando estos géneros musicales muestra de las apetencias musicales del principio de este siglo.

El día de Reyes de 1900 la Estudiantina Excéntrico Musical visitó la redacción del periódico 'El Imparcial' y ejecutó “las piezas más escogidas de su repertorio de 'pasacalles' y 'bailables'”. Señalaba dicho artículo [2] que “la Excéntrico Musical será una de las comparsas más numerosas que recorrerán las calles de Madrid en los Carnavales y de las más aplaudidas pues su arsenal artístico, a la vez que considerable, es competente". Pocos días después también visitó la sede de dicho periódico la Estudiantina Madrid Cómico, que igualmente interpretó “escogidas piezas” aunque no trascendieron cuales [3]. Estos breves de prensa dan una idea de la costumbre que mostraban las Estudiantinas de antaño en visitar las redacciones de los periódicos para promocionarse antes de las fechas del Carnaval. Para comprender la calidad musical de estas Estudiantinas no Académicas basta señalar que la Estudiantina Madrid Cómico  obtuvo el Tercer Premio en la categoría de “Comparsas y Estudiantinas” del Carnaval de Madrid de dicho año [4] tras la Estudiantina Valenciana y La Ribereña de Aranjuez, dando estas dos últimas sendas serenatas en la redacción de 'El Liberal' el día 27 de enero [5].

Resulta de interés el programa [86] interpretado en el teatro de Palencia el 6 de agosto de 1900 por la Estudiantina Clásica Española, integrada por alumnos de diferentes Facultades y Centros de la Universidad Central de Madrid:

Primera parte

Madrid (pasacalle), de Borja-Araujo. 

Recuerdos de Andalucía (bolero clásico), de Ocón.

Argentina, de Serrano y Tul.

Gigantes y Cabezudos (jota), de Caballero.

Segunda parte

Caricaturas instantáneas (políticos, siluetas cómicas, etc) por el estudiante de la Academia de San Fernando, Sr. José Tello. 

María Jesús (polka), de Jiménez. 

Jotas populares, cantadas por el estudiante Sr. Antonio Tello.

 Tercera parte 

Viva la gracia (pasacalle torero), de Juarránz.

Aires populares españoles: Malagueñas, Estribillos de Aragón y Valencia, Tientos y Seguidillas gitanas.

 Cuarta parte

Gallia-Hispania (pasacalle), de González.

Baccio, terceto por los estudiantes Sres. Soria, Tello y Gorriz.

Fígaro (mazurka).

¡Olé ya! (potpourri de aires nacionales), de Soria.

En 1901 se publicó que la Estudiantina de Medicina de la Universidad de Granada interpretó fragmentos de ópera (la Boheme, Caballería rusticana y otras), así como que compositores de prestigio (Bretón, Vila y Orense) e integrantes de la Estudiantina Manzano Dafos componían canciones 'ad hoc' para la Estudiantina de Medicina de la Universidad de Granada [6]. El mismo año [106], la Estudiantina de la Cruz Roja salió a postular en Santa Cruz de Tenerife para allegar fondos para el cuerpo de bomberos de dicha institución benéfica. Bajo la dirección de José Pozuelo tocaron, entre otras piezas, el 'coro de los repatriados' de la zarzuela Gigantes y cabezudos (en el que se lució el tenor Pedro del Toro), las 'seguidillas de el país' y "una preciosa jota con la siguiente letra alusiva:

No todos somos bomberos,

somos rojos de afición

y la Cruz Roja llevamos

clavada en el corazón

......

Viva la alegría,

vivan los bomberos

con hachas y picos

y bombas de incendio"

El 10 de febrero de 1902 la Tuna Vallisoletana desfiló en Gijón desde la calle Carrión, donde le esperaba numeroso gentío, hasta la fonda en que se habrían de hospedar tocando el paso doble 'Viva Asturias' [93]. Ya en septiembre del mismo año la Estudiantina Pignatelli, integrada por 16 músicos que tocaban guitarras, bandurrias y «guitarrico», bajo la dirección del maestro Tremps dio una serenata frente las Casas Consistoriales de Barcelona ejecutando 'La alegría de la huerta' (pasodoble), melodía sobre motivos de 'Las Campanas de Carrión' y jotas aragonesas [7] .

En la plaza de Toros de Tenerife se anunció para el 14 de junio de 1903 un espectáculo que, "organizado por la compañía del Sr. Baró, anunciaba literalmente la participación en penúltimo lugar de la "Estudiantina Española", cuarteto musical, tocará preciosas jotas" [107]; posteriormente supimos que con ese nombre no se anunciaba a agrupación alguna relacionada con aquella que se hizo famosa en el Carnaval de París de 1878 sino a un grupo en el que participaba "la célebre guitarrista Pepita, de 12 años de edad" [108]. 

El 22 de marzo de 1904 se anunciaba, en la programación del Salón Eslava de Jerez de la Frontera [91], que la Estudiantina Fígaro Jerezano interpretaría las siguientes piezas:

La rifa del beso, pasacalles.

Los dinamos, vals.

Estefanía, gavota.

Pasacalles de la opereta 'Cin-ko-ka'.

Indiana, marcha.

Málaga, mazurca.

Iquito, pasacacalles.

Fro-frou, vals.

Jota de la zarzuela 'La alegría de la Huerta'.

Manolo, pasacalles.

Vals de la opereta 'Cin-ko-ka'.

Pavana, de Eduardo Lucena.

La Giralda, pasacalles.

Aparece un dato breve en un artículo de 1906 que señala que la Tuna Académica Portuguesa (en referencia a la Tuna Académica de Lisboa) durante su visita a Madrid, actuó junto a la Tuna Madrileña (de la Universidad Central) en una velada celebrada en el Teatro Central donde cantó fados y hubo de repetir varias piezas [96]. Del mismo año hay constancia documental que señala que la Estudiantina Valenciana acudió con su bandera a un banquete republicano celebrado en la Casa del Pueblo de Barcelona y allí, tras dar vivas a la Unión Republicana, tocó 'La Marsellesa' [109].

El programa impreso de comunicación de una serenata a dar el 7 de febrero de 1907 a la Srta. Pilar Nieto [126] informa igualmentea la destinataria el repertorio que piensan obsequiarle, a saber:

Blanco y Negro, pasacalle de A. Hontiyuelo

Sombrillas y abanicos, pasacalle de M. Gil

El Nervión (motivos vascongados), pasacalle de F. Otema

El día de Palencia, pasodoble de M. Gil

El Cantábrico (motivos montañeses), pasacalle de F. Otema

El Diario Palentino, pasodoble de M. G. Fernández

Tunos y Tunas, tanda de valses de N (no aporta más datos que esta inicial)

Batemberg, mazurka de Fernan-Gil

La guayaba, habanera de M. Gil

El husar de la guardia, gavota de A. Vives

La lira, jota de L. A. Cayón.

Unos años más tarde en la población cubana de Sagua la Grande, y con motivo de la inauguración del Casino Español y el nuevo templo y Colegio levantados por los jesuitas, hallamos lo que es - hasta el momento de escribir estas líneas - la primera referencia a una Estudiantina de centro académico preuniversitario pues el 17 de enero de 1909 la Estudiantina del Colegio de Nuestra Señora de Monserrat de Cienfuegos ejecutó el zortzico 'No te olvido', así como la 'Marcha Real', el 'Himno Cubano' entre otras piezas [101].

En febrero de 1909, se publicaba que la Estudiantina «Príncipe Alfonso», “formada por unos 90 estudiantes” ejecutó el vals titulado 'El náufrago' [8]. El mismo periódico señaló que la Estudiantina «Real Filarmónica de Córdoba» (enreferencia a la que luego se denominó Estudiantina del Real Centro Filarmónico de Córdoba Eduardo Lucena), integrada por 96 profesores y dirigida por el maestro, D. José Molina, “interpretó de manera magistral un brillante potpourrí de 'aires nacionales'. Fue entusiastamente aplaudida por una originalísima 'jota', música y letra de Molina, que interpretó con gran acierto”. Señaló la misma fuente que este año la Estudiantina «Príncipe Alfonso» obtuvo el Segundo Premio de Estudiantinas, que el Tercer Premio quedó desierto y que a la cordobesa se le concedió un Premio Extraordinario, todo ello tras la vencedora, la Tuna Escolar Madrileña Universitaria. Sobre las piezas entonces interpretadas el diario ABC [9] reflejó que “la Estudiantina «Príncipe Alfonso» tocó el vals 'El náufrago' y la Estudiantina Real Filarmónica de Córdoba ejecutó un potpurrí llamado 'Fin de fiesta' y la jota 'A Córdoba' (del maestro Molina), cantada por el orfeón que forma parte de la misma Estudiantina”, datos también recogidos por otra fuente [116] que aportó el dato de que estuvo compuesta por 90 individuos. También del mismo mes y año se tiene información que, en Santa Cruz de Tenerife, la Estudiantina del Salón Frégoli tenía en su repertorio musical el coro de 'Bohemios' [110,111], la 'Canción del vagabundo' de "Alma de Dios y algunas jotas" [111].

También en febrero de esta año hay constancia [116] de que la «La Tuna Escolar Universitaria», "con los estandartes de las facultades de Derecho y Ciencias" junto a la Tuna de la Escuela Nacional de Música y Declamación "tocaron ante el jurado un «poutpourri» de aires militares muy bien interpretado y el vals «Amorós», que bailaron los estudiantes señores Almendro y Sánchez de Tena".

Al año siguiente, durante la visita a su centro académico del obispo de Vitoria, la Estudiantina del Colegio de Tudela "tocó con brillantez un hermoso aire español" [102]. Esta misma Estudiantina interpretó la 'Marcha Real' a la salida del templo de los niños que el 8 de diciembre de 1910 tomaron su primera comunión [103]. Vemos pues en 1909 y 1910 ya evidencias de la existencia y repertorio de Estudiantinas Colegiales (preuniversitarias) tanto en Cuba [101] como en la Península [102,103]. 

1911-1920

El 23 de febrero de 1911 se anunciaba que la Tuna Escolar Salmantina, compuesta por 38 alumnos de las Facultades de Derecho, Medicina, Filosofía y Letras y Ciencias, ofrecería dos “grandes conciertos a las 7 y a las 10 el sábado” en el Teatro Parisiana de Vitoria, teniendo los siguientes programas [10]:

Primer concierto

Programa

Primera parte

1º 'Himno escolar', escrito expresamente para los estudiantes de Salamanca por el ilustre compositor salmantino Felipe Espino.

2º 'Rapsodia de aires portugueses', de W. Pinto.

3º 'A la torre de Montgri' (sardana), de A. Coma.

4º 'Caridad' (pasodoble) de Eloy Andrés.

Segunda parte

El graciosísimo entremés de los aplaudidos autores hermanos Quintero El ojillo derecho representado por los alumnos de la Facultad de Medicina señores Quesada, Izquierdo e Itumagagoitia.

Tercera parte

1º 'Serenito' (pasodoble torero).

2º 'Fantasía de La balada de la luz', de A. Vives.

3º 'Rapsodia austriaca', de R. Villa.

4º 'La Dolores' (jota) del eminente músico salmantino Tomás Bretón.

Segundo concierto

A las diez en punto.

Programa

Primera parte

1º 'El desfile del regimiento' (marcha), de Juan Bernardi.

2º 'Recuerdo granadino' (capricho flamenco para guitarra ejecutado por los alumnos de la Facultad de Medicina señores Mañes, García y Domínguez acompañados por el autor), de Eloy Andrés.

3º 'Fantasía de la Balada de la luz', de A. Vives.

4º 'Serenito' (pasodoble torero).

Segunda parte

1º 'Himno escolar', escrito expresamente para los estudiantes de Salamanca por el ilustre compositor salmantino Felipe Espino.

2º 'Aires andaluces', de Luna.

3º 'Panaderos', para guitarra, por el director de la «Tuna» don Eloy Andrés y el alumno de la Facultad de Medicina don Ciriaco Mañes.

4º 'La Dolores' (jota), del eminente músico salmantino Tomás Bretón.

Sobre los Conciertos del Teatro Parisiana 'La Correspondencia Militar' publicó dos días después [11]:

“Conciertos en «Parisiana.

El sábado por la tarde tuvo lugar en el Teatro de Parisiana el primer concierto de la «Tuna Escolar Salmantina». Esta fiesta estaba anunciada para las siete de la  tarde y mucho antes de esa hora la elegante sala del teatro se veía totalmente invadida por numeroso público ávido de escuchar a los simpáticos tunos….. allí se encontraba el todo Vitoria, lo más distinguido y ‘sic’ de la buena sociedad vitoriana.

El programa de la «Tuna Escolar» le publicamos nosotros el jueves último y por él verían nuestros lectores los atractivos que ofrecía la velada.

Al presentarse en el palco escénico la estudiantina de Salamanca fue acogida con una entusiasta y calurosa ovación. Los tunos vistiendo el traje típico del estudiante, con grandes lazadas de los colores de la Facultad a la que pertenecen, puestos en pié, correspondían a las muestras de cariño y de desbordante entusiasmo del público, sonriendo amables a las bellas vitorianas que con tanto afecto los recibían. Se perdió el eco de los aplausos en la sala y se hizo un silencio majestuoso.

Los tunos, llenando materialmente todo el escenario, se sentaron en sillas de madera y se dejaron sentir los primeros acordes del Himno escolar, escrito expresamente para los estudiantes de Salamanca por el ilustre compositor salmantino don Felipe Espino. La ejecución de este número fue admirable. No cabe más perfección. Los tunos son unos músicos de cuerpo entero y llevan un director que es un artistazo. Los aplausos sonaron  estruendosos en la sala. Y los tunos, otra vez en pié, saludaban a los demás sonrientes, a la vez que el porta inclinaba en señal de respeto la gloriosa bandera de la Universidad salmantina. Por unos momentos el auditorio no cesó de batir palmas.

Siguió a este número la Rapsodia de aires portugueses de W. Pinto. Los fados portugueses están impregnados de dulce poesía. Los tunos, fronterizos a la nueva república, han hecho de este número su especialidad musical y no hay que decir pusieron todos su alma en la ejecución, que fue magistral; más aún, sublime.

[….]

A la torre de Montgri y Caridad, sardana de A. Coma y pasodoble de Eloy Andrés, respectivamente, fueron los últimos de la primera parte del programa, no desmereciendo en nada de los anteriores.

Al bajar el telón, para dar un momento de reposo a los escolares, en la sala no se oían sino elogios a los tunos, que además de estudiantes son unos músicos inspirados y de una ejecución admirable. Los escolares salieron del escenario y se desparramaron por la sala fraternizando con ellos y ellas, y entablando charlas amenas y chispeantes. Las señoritas comenzaron a arrojar confetti y serpentinas, y los tunos correspondieron, entablándose una batalla a papelazos de colores vistosísimos que quedaban flotando como polvillo de mil matices distintos en la atmósfera.

‘El ojito derecho’, gracioso entremés de los hermanos Quintero constituía la segunda parte de la velada. Fue representado por los alumnos de la Facultad de Medicina, señores Quesada, Izquierdo e Iturragagaoitia. La interpretación, como mejor no cabe. Profesionales de la escena andan por esos tablados de Dos sin poseer las dotes artísticas de estos escolares que nos hicieron desternillar de risa con el diálogo chispeante de los Quintero en esta obra. En diferentes ocasiones fueron interrumpidos por los aplausos ruidosos de la concurrencia, y al final la ovación fue formidable.

En la tercera parte oímos a los tunos de Salamanca: ‘Serenata’, pasodoble torero; Fantasía de ‘La balada de la luz’, ‘Rapsodia austriaca’ y la jota de ‘La Dolores’ del eminente músico salmantino Tomás Bretón. En todos ellos, que gustaron extraordinariamente, escucharon muchas aclamaciones y aplausos los escolares, pero muy especialmente al terminar ‘La balada de la luz’, que tuvieron que repetir. Terminó el festival del que guardaremos gratísimo, imperecedero recuerdo a las nueve y cuarto de la noche.

La tuna escolar, precedida de la bandera, salió de Parisiana y por las calles del General Álava, Estación y Postas se dirigió al Hotel Pallares donde se hospeda, seguido de una turba de muchachos y numeroso público que no cesaba de aplaudirles. Los balcones de las casas se veían invadidos por señoras y señoritas que presenciaban el desfile de la estudiantina.

[….]

…la bellísima, encantadora y elegante señorita Lolita Irurzun, presidenta de la estudiantina..”

[….]

Por la noche a las diez se repitió el concierto con un lleno también rebosante….”

Ese 27 de febrero la prensa también difundió que la Tuna Académica de la Universidad de Coímbra, durante su visita a Ciudad Rodrigo, ejecutó el Himno académico en el ayuntamiento [12,13]. En noviembre del mismo año se publicaba que la Tuna Escolar Alegría, que contaba entre sus integrantes con el concertista de piano Sr. Boggiero, se proponía “llevar la alegría de nuestra música popular a algunas capitales del extranjero” [14]. Finalizaba el año con la 'Fiesta de los pobres' en el teatro 'Grand Opera House' a favor de los pobres de Manila en la que, dentro de las actividades del Tricentenario de la Universidad de Santo Tomás de Manila , realizó su primera representación la Estudiantina de dicha Universidad, creada exprofeso para los festejos del tercer centenario. De su actuación se escribió:

La velada comenzó con 'La Graciosa' de Offembach interpretada por la Estudiantina de Sto. Tomás dirigida por el Dr. Ramón López, quien ha demostrado ser, no sólo un gran músico, sino un buen maestro, pues los chicos seleccionados por él para formar la estudiantina han dado pruebas de ser unos chicos aprovechados y dignos del hombre que los había elegido....[...]... 'Une fete au Triannon' de Popy fué majistralmente interpretado por la estudiantina arriba mencionada, también bajo la dirección del Dr. López....[...]... Lolita Reyes Gálvez cantó con su maestría de siempre la cavatina "una voce poco fa" de 'II Barbieri de Siviglia' de Rossini, arrancando del auditorio calurosos aplausos, y la estudiantina ya mencionada interpretó con una delicadeza exquisita el 'Intermezzo de la Cavallería Rusticana' de Mascagni, también dirigida por el Dr. López[15] .

Esta misma publicación, citando a Cablenews American, publicó el siguiente programa de la velada ofrecida al vicegobernador Gilbert el 8 de diciembre:

"I. Overtura, de Offenbach.

II. Centenario, de Reyes.

III. Intermezzo de La Cavalleria Rusticana, de Mascagni.

IV. Pasacalle Alma Andaluza, de Gómez.

V. Minuetto de Marte.

VI. Vals, de Golldeñ.

V. Jota, Pilarica, con baile por las niñas Titina Otero é Isabelita López.

VIII. Himno Nacional Americano.”

El Domingo de Carnaval de 1911 la Estudiantina del Colegio de Gijón (todo indica que se refiere a la Tuna Escolar Jovellanos) debutó con "un wals primorosamente ejecutado" que recibió "nutridísimos aplausos" [104].

Antes del Carnaval de 1912 se publicaba [16] sobre el concierto dado por la Tuna Escolar de la Universidad de Salamanca que “ejecutó un bonito pasodoble de Eloy Andrés titulado Amor que pasa y dedicado al presidente de la Tuna. Después oímos una bonita rapsodia de aires portugueses. Ambas obras  fueron aplaudidas pero cuando el público hizo una entusiasta ovación a la Tuna fue al terminar la fantasía de The Gheisa, que se vió obligada a repetir. Eloy Andrés la dirigió con extremada maestría y los tunos la bordaron primorosamente. ….[…]…. otro pasacalle de Eloy Andrés, también muy bonito e inspirado como todos los suyos, que mereció grandes palmas. ….[…]…. Luego la Tuna mostró su esfuerzo decisivo tocando perfectísimamente la primera fantasía de la grandiosa ópera Aida, en la cual el aventajado alumno de la Facultad de Medicina don Enrique Periáñez, gran artista que de raza de artistas viene, hizo una verdadera filigrana que le valió una estruendosa ovación en unión a sus compañeros. También Aida se repitió, y luego oímos Carnaralina, jota del maestro Espino, muy bonita y que gustó mucho siendo aplaudida. La ovación final  fue grande y la Tuna volvió a tocar, ejecutando el pasacalle y la serenata de una zarzuela. Baste decir que sonó otra ovación y que cayó el telón cuando en las localidades altas se daban por los estudiantes fuertes vivas a la Tuna”.

Asencio González [114] detectó que en el Carnaval de Córdoba de 1912 se interpretaron las siguientes composiciones:

  • "Málaga, Exposición" (pasodoble), barcarola de "El grumete" y la jota de "La riojanita" por la Estudiantina del Centro Filarmónico Egabrense (de Cabra).
  • Sardana de la ópera "Garín", "Gran jota" (de Alvisu) y la "Alborada gallega" (de Veiga), por la Estudiantina del Centro Filarmónico de Pueblonuevo.
  • "Cobeña" (pasodoble), las obras de orfeón de "Fiesta de los marineros" y "La chinita" (habanera), por la Estudiantina de Montoro.

Aunque no especificara títulos, sí aporta géneros musicales y buena información de la actitud de las estudiantinas de entonces el siguiente extracto publicado por El Siglo Futuro en 1912: “las que más sobresalen en compostura y urbanidad, las que más honestamente deleitan con sus músicas y cantares: el pasacalle garboso, la jota bizarra, la estrofa delicadamente galante ó cultísimamente apicarada, siempre regocija y nunca ofensa á la buena crianza” [17].

La Estudiantina del 'Real Centro Filarmónico de Córdoba, en su gira por el norte de España, publicó en su crónica del concierto dado en el Teatro Fortuny de Reus que “interpretaron con ajuste y afinación los números del programa viéndose obligados a repetir varios números, entre ellos La maquinista, parte de Pot-pourri de aires andaluces” [18]. La información hallada hace pensar que esta visita a Reus sobre el 21 de febrero se debió a un viaje puntual porque sabemos que al día 15 de dicho mes arribó a Barcelona con la intención de ofrecer varios conciertos y permanecía allí aún el día 26. A esta visita a la Ciudad Condal sabemos que viajaron unos 80 integrantes con su presidente, Sr. Pineda, y su director musical, Sr. José Molinas. Disponía de coro y orquesta de violines, violoncelos, flautas, oboes, clarinetes, guitarras y bandurrias que ofrecieron dos conciertos en el Palau de la Música Catalana y uno en el Palacio de Bellas Artes ofreciendo piezas de Suppé, Delibes, Adam, Rücker, Ponchielli, Bretón, Clavé, Vives, Lucena y otros [122].

Palau de la Musica y Palaciuo de Bellas Artes Barcelona

Izqda: Palau de la Música Catalana (Barcelona). Drcha.: Palacio de Bellas Artes (Barcelona) [122]

En enero de 1913 la Tuna Escolar de Salamanca ofreció un concierto en el Teatro Liceo de dicha ciudad con el siguiente programa[19] :

“Primera parte

Gallito (pasodoble), de Luque.

Rapsodia de aires andaluces, de Lucena.

The Gheisa (gran fantasía), de S. Jones.

Segunda parte

La aplaudida sociedad El Teatro, en honor a la Tuna, pondrá en escena el aplaudido juguete cómico de Eusebio Sierra titulado ‘Los incansables’. Desempeñado por la señorita Pequeño y Flores y los señores Iturriagagoitia y Escanilla.

Tercera parte

Canciones españolas, de Valverde

Aires españoles, de Granados.

Scene de Ballet, de Bleriot (para violín por la niña Elvirita Losada, discípula del director de la Tuna Eloy Andrés).

El trus de los Tenorios, de Serrano.

Serenata veneciana.

Jota española.”

En febrero, antes de embarcar en Barcelona rumbo a La Habana, la Tuna Escolar Jovellanos visitó la Casa Consistorial y obsequió al alcalde, Sr. Sostres, con un pequeño concierto “ejecutando con gran precisión un potpurrí de aires asturianos y otro de aires españoles que les valieron muchos aplausos. Muy aplaudido fue también el gaitero, que tocó admirablemente una danza popular de Asturias” [20]. A finales de este mes, concretamente el 28 de febrero de 1913 y con motivo de la inauguración de la nueva talla de San José en su centro académico, la Estudiantina del Colegio de Tudela interpretó la "Serenata de Pizzicate" [105].

Ya en 1914 surgen noticias [21] que señalan que la Tuna Escolar de Salamanca ofreció un concierto en el que interpretaron el pasodoble Pepete, “ejecutado con admirable maestría por todas las partes de la Tuna”. Los señores  Ruano, Tapia, Prieto y Cortés interpretaron el precioso vals titulado Recuerdo de Biarritz’. Terminó la primera parte con la serenata de Gallastegui En la reja […] el pasodoble Guerrero, donde volvieron a lucir sus dotes musicales los individuos de la Tuna. En la ejecución de Serenata veneciana y en la fantasía montañesa titulada Peñas arriba fue donde los tunos pusieron todo su empeño para demostrar al público el mérito de la estudiantina. Con gran sentimiento artístico interpretaron estos dos admirables números que valieron repetidas ovaciones, como también la jota final….”

También de febrero de este año son los datos referentes al concierto dado por la Tuna compostelana en el Teatro Bretón de Salamanca publicándose [22]:

A las seis y media dio comienzo la función de los escolares de la Universidad de Santiago. Al levantarse el telón estalló en todo el teatro una extruendosa salva de aplausos en medio de los incesantes vivas a los compostelanos. Estos en pié esperaron que se terminaran las ovaciones haciendo uso de la palabra, para la presentación de la Tuna, el presidente de la misma, don Isidoro Millán.

[…]

Después ejecutó la rondalla de la Tuna, con maestría digna de admiración, el pasodoble titulado Don Pío y Minuetto, obras de A. Soto la primera y de Haydn la segunda, que fueron aplaudidísimas.

Por encontrarse enfermo el eminente barítono don Víctor Mercadillo, que no ha podido venir con los estudiantes, no se cantó el sargo del factotun de Aida.

Con gran naturalidad, propia de buenos actores, pusieron los estudiantes santiagueses en escena el precioso juguete cómico, original del inmortal actor don Vital Aza, cuyo título es ‘Perecito’. Tomaron parte en esta representación los señores Hervian, Etchevarría, López Iglesias, Martínez y Vazquez, quienes fueron constantemente aplaudidos por la buena interpretación que dieron a sus respectivos papeles.

Pero la nota más saliente del programa la dio sin duda el estudiante señor Salgado con su monólogo Oratoria fin de siglo, que fue un verdadero prodigio de artista y una maestría acabada. Escuchó prolongados aplausos teniendo que repetir nuevamente algunos de los tipos del monólogo.

Vuelve a ejecutar la Tuna primorosamente Sovenir y Serenata, de A. Soto, siendo escuchada con religioso silencio.

Por último, y como fin de programa, los tunos te despiden ejecutando Vals de panderas, Muñeira y ¡Viva la Tuna! (pasodoble), siendo delirantemente aplaudidos al finalizar.

El público puesto en pié tributó una ovación a los simpáticos tunos compostelanos, cambiando frenéticos vivas entre Santiago y Salamanca…...

Asencio González [113] señala que durante la mañana del 24 de febrero, en el Carnaval de Córdoba de 1914, en el Salón Capitular del Ayuntamiento se presentó el siguiente repertorio:

  •  “Pasacalle del 84” (de Lucena), “Canción a Villafranca”, jota “Los Pierrots” e himno “¡Viva Aragón” a cargo de la Estudiantina de Villafranca.
  • “Águila Real” (pasodoble), “Jota de la Estudiantina de Granada”, “La Pastorcilla” y una habanera por la Estudiantina de Pozoblanco.
  • "¡Viva Sevilla!" (pasodoble), "Los flecos del mantón" (canción), un "Minuetto" de Rossini y la jota de la zarzuela "Aires nacionales", interpretados por la Estudiantina del Centro Filarmónico Egabrense.

Ya en abril de 1914 surgen los siguientes contenidos del repertorio ofrecido en el Teatro Romea por la Estudiantina Femenina creada en Murcia para allegar fondos para la construcción del Sanatorio Antituberculoso de Sierra Espuña:

Aida, fantasía, Verdi.

Serenata francesa, Grieg.

Los cadetes de la Reína , septimino, Luna. Terminando con la preciosa Jota compuesta por Pérez Mateos para este fin y que será cantada por el coro" [23,24,25].

Otra fuente recogió las siguientes piezas y comentario:

Thader, un precioso pasodoble del que es autor Pérez Mateos y que fue un completo éxito.

La deliciosa Serenata francesa de Grieg.

Una preciosa fantasía de Aida que la estudiantina tocó de una manera incomparable.

El septimino de Los cadetes de la Reina y, para número final,

la Jota aragonesa, de Pérez Mateos.

Cuanto se diga de la irreprochable interpretación que obtuvieron todos los números es poco. Hablen por nosotros los estruendosos aplausos del público que fueron merecida corona a la labor realizada” [26].

Del paso por Cuba de la Tuna Jovellanos de Gijón en 1913 sabemos que ofreció varios conciertos en Cuba. De ellos tenemos programas de mano originales del anunciado en Cabaiguán [123] (población del centro de la isla, el 17 de abril de 1913 en el Teatro Capirot tras ofrecer una audición en los salones de la Sociedad 'El Progreso' de dicha localidad. El programa anunciado para la función del teatro fue:

Tuna Jovellanos programa de mano del concierto en el Teatro Capirot de Cuba. 17-04-1913Primera Parte

Fraternidad, pasodoble de "B y Vega".

Viuda alegra, canción, de Hada-Viglia.

Potpurrí español.

Perjura, cantada por el director

León, marcha estudiantina de Moreno.

Segunda parte

Solo de guitarra, por el tuno Sr. Yañez.

Ohé Manima*, romanza de tenor acompañada por el director y un sexteto.

Bagatela gallega, romanza de tenor acompañada por el director y un sexteto.

Presentación del laureado gaitero de la Tuna Ceferino Fernández.

Tercera Parte

Gallito, paso doble flamenco, de López.

Vals de la sombra, de la ópera 'Los Apaches'.

El conde de Luxemburgo, fragmento, Lehar.

Viva Asturias, portpurrí, Maya.

Pasodoble final con panderas.

Se anunció que tras el concierto del Capirot la Tuna se trasladaría a la Colonia Española donde tocaría "escojidas piezas bailables" [124]. (*) Mal escrita, debiendo haber puesto "Ohé mamma sogno amore".

Pocos días después, el 26 de abril de 1913, ofreció la Tuna Jovellanos otro concierto, ahora en la Colonia Española Artemisa, que toma el nombre de la ciudad que es capital de la provincia homónima de Cuba. De este concierto se encargó la siguiente Comisión Organizadora: Donato Soto (presidente), Alejandro Tamargo (Vicepresidente), Vicente Dïaz (Tesorero), Manuel Alonso (Vicetesorero), Marcelino Gutiérrez (Secreytario) y M. Isidro Méndez (Vicesecretario). Realizado bajo el amparo de las Autoridades, Colonia Española y Sociedades locales, tuvo el siguiente programa [61]:

Tuna Jovellanos programa de mano del concierto en la Colonia Espanola Artemisa de Cuba. 26-04-1913Primera parte

Himno Nacional cubano.

Marcha Real española.

Jovellanos (marcha).

Aires regionales españoles.

¡Perjura! (canción mexicana), por el director Sr. Vega y acompañado por la Tuna.

Segunda parte

Gijón (pasodoble de Estudiantina), Lope.

Ohé mammá sogno amore.

Bagatela gallega, por el director Sr. Vega con acompañamiento de sextetoy piano.

Marcha Cecilia Sant Seares.

Tercera parte

Gallito (paso doble flamenco), Lope.

Viuda alegre (canción del Hada Viglia).

El conde de Luxemburgo.

¡Viva Asturias! (potpurrí).

Paso doble final.

En este entorno temporal aparece en Asturias una agrupación integrada sólo por señoritas, la Estudiantina Femina, de la que tenemos referencias desde 1915 que participó en la 'Fiesta de la Raza' organizada por el Centro Asturiano de La Habana [98] bajo la dirección de la Srta. Montané [99], y que en 1917 tenía en su repertorio lo que parece ser la primera pieza musical compuesta para una mujer de estudiantina: "La panderetera", de Martínez Abades [100].

 

 

 

Estudiantina Pignatelli 1917 Maestro Tremps acompana a Cecilio Navarro -  anverso y reverso

Disco de pizarra de 78 rpm grabado en 1917 por la Pignatelli con Cecilio Navarro: Jotas de Ronda y Jotas de Baile. Escucha como sonaban pulsando los enlaces [125]

1921-1930

Desde entonces no es sino hasta 1923 cuando volvemos a hallar datos en la prensa que nos señalen las características del repertorio de las Tunas, apareciendo del Día de los Enamorados de dicho año una noticia anunciando el concierto que ese día ofrecería la Tuna Compostelana en el  Teatro Linares Rivas de La Coruña, anunciándose que “en la primera parte tocará la tuna, previa presentación hecha por el presidente Sr. Baliño Ledo, tres números de su repertorio y en la segunda pondrá en escena el acto segundo de ‘La casa de la Troya’. A continuación un sexteto formado por miembros de la estudiantina tocará el Andante de la cassatuión, de Mozart, y el Momento musical, de Schubert…” [27].

A finales de febrero de 1924 La Estudiantina de la Cruz Roja de Cartagena ofreció un concierto en el Gobierno Militar del que ha trascendido las letras de la siguientes jotas cantadas por el tenor Federico Morales:

“Con el natural respeto

le venimos a cantar

por que el General Castells

es un bravo militar” [28].

La misma fuente señala que luego la estudiantina marchó al domicilio del Alcalde Excmo. Sr. D. Alfonso Torres, ante cuya puerta Federico Morales cantó esta Jota que el público premió con aplausos:

“Del Acalde que tenemos

Cartagena está orgullosa

y a proclamarlo ha venido

con sus cantos la Cruz Roja”.

En marzo de 1924 la Estudiantina de la Cruz Roja de Cartagena visitó el Penal, en cuyo patio ofreció a los reclusos todo su repertorio, así como unas jotas dedicadas a los reclusos compuestas por don Orencio Bernal que  la prensa reprodujo:

“En estos días de alegría

sentís más vuestro dolor,

por eso la estudiantina

os canta con vivo amor.

 

La Cruz Roja a los reclusos

aqui les viene a cantar

porque son sus preferidos

y no los puede olvidar.

 

Muy grande será el dolor

de veros sufrir condena

mas nunca os falta el consuelo

del pueblo de Cartagena” [30] 

También este mes la Estudiantina del Centro Filarmónico Eduardo Lucena visitó Prensa Española ofreciendo un concierto en la redacción de ABC[31]  en el que interpretaron, estudiantina y el orfeón conjuntamente, la Jota a Madrid, del fallecido maestro Molina, y Noches de Córdoba, obra de intensa emoción y poesía del maestro Martínez Rücker,  y la Gavota pissicatto, del maestro Leston; y la Estudiantina Madrileña, al finalizar el programa anunciado para el concierto ofrecido en Badajoz, “obsequió al público ejecutando el fox-trot de actualidad el Ku-Klus-Klam[32], posteriormente la misma estudiantina en su visita a la Universidad de Lisboa y la Escuela Politécnica tocó los himnos nacionales portugués y español[33]. Este detalle de interpretar los himnos nacionales también acaeció en la visita a Santiago de Compostela de de la Tuna Académica de Oporto[34] .

En la primera quincena de febrero de 1925 la Estudiantina de la Facultad de Medicina de Cádiz, según investigaciones de Asencio González [112], en la que quizás fuera la primera audición radiofónica en la historia española, interpretó: "Panduriño" (pasacalle), "La estudiantina se va", "La verbena de la Paloma", "Fandanguillo de Aracena", "La casa de la Troya" (del general Mariño), "seguidillas" y... atendiendo las peticiones telefónicas de los radioyentes, añadió la "Jota del tesoro".

De finales de febrero del mismo año es la referencia relativa al viaje a Madrid de la Estudiantina del Real Centro Filarmónico ‘Eduardo Lucena’ de Córdoba, que ofreció al completo un concierto, a modo de ensayo general, en el salón alto del café del Gran Capitán. Sus 18 violines, 7 bandurrias, 12 guitarras, 2 violonchelistas, flauta, clarinete y piano tocaron bajo la batuta del profesor don Luis Prados. Señala La Voz[29] que  “todas las obras fueron ejecutadas de una manera magistral, y al final de cada una de ellas tanto la orquesta como el coro, compuesto por más de setenta personas, oyeron estruendosas ovaciones. Se tocó casi todo el programa que ha de ejecutarse en Madrid. Lleva el Centro la mayoría de las obras de Eduardo Lucena, José Molina León, Cipriano Martínez Rückers y otros célebres músicos. El programa desarrollado en el ensayo general fue el siguiente:

Olé mi Córdoba , de Molina león;

Jota de la mariposa , de Eduardo Lucena;

Sinfonía , de Eduardo Lucena;

Gavota pizzicato , de Lattán;

Cruzando el lago  (barcarola), de Eduardo Lucena;

Danza de la Gioconda , de Ponchetili;

Fin de fiesta  (popurrit de aires andaluces), de Eduardo Lucena;

Fantasía de Copelia , de Leo de Lives;

Noches de Córdoba , de Martínez Rückers;

Jota a Madrid , de Molina León, y cuya letra ha sido compuesta por el inspirado poeta don Antonio Arévalo;

y los pasodobles números 2 y 4 del fundador del Centro Filarmónico

…..[…]….

Mereció los honores de la repetición la parte del allegreto de La Gioconda, durante el cual el señor Prados demostró sus profundos conocimientos, dirigiendo de una manera magistral la ejecución de esta hermosa composición musical. También gustó mucho el popurrit de Aires regionales y la Sinfonía, de Lucena”.

También en febrero la Estudiantina Universitaria de Coimbrabajo la dirección musical de don Fernando de Costa, visitó el Ayuntamiento de Cádiz, interpretó la “Marcha Real, el pasodoble Cadiz, Coimbra y el Himno Académico de la Universidad de Coimbra, que obtuvieron excelente interpretación, siendo aplaudidísimos los escolares lusitanos”[38] . En la primera jornada carnavalesca de los Carnavales de Córdoba de este año la Estudiantina del Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena “recorrió desde primeras horas de la mañana las principales calles de nuestra capital, efectuando con gran afinación alegres pasodobles"[39] . La misma fuente comenta que "cuando salió [la Estudiantina ] 'Fígaro Cordobés' penetró en el salón de la alcaldía la 'Sociedad Filarmónica Rubio', saludándose al cruzarse las banderas de ambas agrupaciones.….. Entraron tocando el pasodoble Calderón y aseguida ejecutaron con mucho acierto la Jota de mi tierra, obra de Romero. Después se cantó La esclava (habanera) y el Orfeón, de Albeniz. También fueron en igual forma que los anteriores, obsequiados con vinos y con un regalo en metálico".

De la misma fecha un artículo titulado "Visita de hoy de las estudiantinas al Ayuntamiento" se dice que acudieron al ayuntamiento "el 'Centro Filarmónico Eduardo Lucena' y, en medio de la mayor emoción, interpretó varias composiciones musicales: La barcarola, el Pasodoble 84, de Lucena, el Capricho andaluz, de Martínez Rücker, ¡Flores de Andalucía!, de Prados, y otros números más con el acierto que es sabido"[40] .

Mientras tanto en Cádiz la Estudiantina Gaditana visitó el ayuntamiento e interpretó La verbena de la Paloma, Fandanguillo de Almería “y otras varias composiciones, todas de deliciosa música española. El concierto gustó muchísimo y el público mostró su satisfacción con fuertes y sinceras ovaciones y muchos vivas a Cádiz, y a su alcalde, a la Tuna y a don Luis Mariño….” [41] .

El 24 de febrero de 1925 hay constancia documental [61] que señala que durante la visita al Ayuntamiento de Córdoba se interpretaron las siguientes piezas musicales:

Por la Estudiantina 'Fígaro Cordobés':

Paquita (pasodoble).

 Gaviota (jota aragonesa).

Fox-trot.

Alma aragonesa (jota).

Por la Estudiantina 'Filarmónica Rubio': 

Jota de mi tierra, de Romero.

La esclava (habanera).

Orfeón, de Albéniz.

En marzo de 1925 la Estudiantina Clásica Española visitó la redacción de La Libertad publicándose[42] no sólo que “los estudiantes ejecutaron algunos números de su repertorio, la mayor parte de música española” y “entre los números interpretados figuraron la Meditación de Thais, de Massenet, y la Reverie, de Schumann, que tocó el violín Manuel Manteca, uno de los mejores elementos de la «tuna» y de los que más aplaudimos” sino que el artículo aportó un dato significativo por lo poco frecuente: Dentro del gran conjunto de la «tuna» hay elementos de un gran valor musical, entre ellos la señorita Laura Bracho Lacal”, por lo que era una de las escasas Estudiantinas Mixtas de las que hemos hallado datos. De su visita a la Capitanía de la ciudad condal se sabe que interpretaron "La Bejarana", un potpurrí de aires españoles y la Marcha Real [115].

También de este mes hallamos no sólo el dato de que la Estudiantina Clásica Española era una Tuna Mixta, pues contaba con la señorita Laura Bracho Lacal entre sus integrantes, sino que entre las piezas interpretadas en la redacción del diario La Libertad [97] estuvieron la ‘Meditación de Thais’, de Massenet, y la ‘Reverie’, de Schumann. 

Sobre el repertorio que en 1925 tenía la Tuna Compostelana ha trascendido que dicho año tenía “ya ensayadas varias partituras de Albéniz y un pasodoble original del mismo”[35] , sin haber encontrado más detalles sobre las piezas específicas de que se trataba esta información, y para el concierto que tenían previsto ofrecer en el Teatro Linares Rivas de La Coruña habría de interpretar “obras de Pazzo, Worsley, Tschaykovsky, Wagner, Mozart, Beethoven, Bocherine y Schubert[36]”. De este concierto La Independencia publicó que entre los números interpretados por la Tuna estuvieron “Andante de la casatión, de Mozart y el Andantino, de Tchaikowsky, que valieron a los escolares muchos aplausos”[37].

Ya en 1926 El Noticiero Gaditano publicó[43] que la Tuna Estudiantil Gaditana de la Facultad de Medicina interpretó en la alcaldía de Cádiz:

Pasodoble de Agua, azucarillos y aguardiente, de Chueca.

Jota del tesoro , de Vives.

Selección de ‘Agua, azucarillos y aguardiente' , de Chueca.

El huérfano  (tango argentino).

Para el carnaval de este año Asencio González[44] refiere que la Estudiantina del Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena de Córdoba difundió una tarjeta (que forma parte de su colección privada) en la que está Salutación a Cádiz con música del maestro Molina León, presidente del  Real Centro Filarmónico. Dicha estudiantina ganó este año el Primer Premio del concurso de Estudiantinas celebrado en el Teatro Principal que, según Asencio González [95] consistió en "una figura de carnaval en la que aparecía una lira de oro, un cartel en el que se leía 'Primer premio de estudiantinas peninsulares' (del que pendían dos corbatas que habían sido regaladas a su bandera) y 5.000 pesetas". Dicho autor refiere que el repertorio interpretado estuvo formado por "las principales composiciones de Eduardo Lucena, Martínez Rücker y Molina León, y 'La Maquinista' de Clavé, la sardana de la ópera 'Garín', la jota de 'La Dolores'”, los bailables de 'Gioconda' y 'Coppelia'".

También durante el Carnaval de 1926, la también cordobesa Estudiantina Filarmónica Rubio, tenía en sus filas al niño Rafael González López, hijo de Ángel González Herrera (director de dicha Estudiantina) que en ocasiones también tomaba la batuta [87,88] y del que se recordaba especialmente el pasodoble Rafael González [87], posiblemente compuesto por su progenitor y dedicado a su vástago.   

Finalizando el año la Tuna Escolar Vallisoletana ofreció el siguiente programa en el Nuevo Teatro[45] :

Generalife  (pasodoble).

Las maravillosas  (fado).

Momento musical , de Schubert.

Danzas húngaras 4ª y 5ª, de Bramhs.

Czardas , de V. Monti para violín y piano, por los señores del Campo y Balerdi.

Adiós mi chaparrito (tango).

El caballo de Brolla  (pasodoble).

El último pase  (pasodoble), del director de la Tuna, Vitoriano Balerdi.

Antes del Carnaval de 1927 El Eco de Águeda publicó lo siguiente sobre el repertorio de la Tuna Escolar Salmantina:

“… El repertorio de los «tunos» es selectísimo y la interpretación que de él hacen los escolares, maravillosa. …[…]… Entre las numerosas obras que interpretan los estudiantes, nuestro comunicante ha escuchado las siguientes:

Las mujeres de Lacuesta , Guitarra mía, Márquez y Bravura (pasodobles);

La cocaína (tango);

Sentir baturro (jota);

En la Alhambra  (serenata), del llorado maestro Bretón;

El huésped del sevillano (lagarteranas).

Pero las obras cumbres que interpretan los «tunos» a las  mil maravillas y constituyen su éxito formidable, son el Momento musical, de Schubert; esa joya del arte lírico en que los corazones se sienten transportados a las regiones del ensueño por el efecto incomparable de la melodía que brota de sus sugestivos compases, dechado de inspiración y sentimentalismo.

En la Alhambra , la soberana  partitura de Bretón, tiene el quimérico encanto de hacer surgir, como una evocación en la mente del que la escucha, un Patio de los Leones donde danzan unas odaliscas de belleza seductora al compás de unos rasgueos de guitarras agarenas…..”[46] .

Del concierto dado por esta Tuna salmantina en el Gran Teatro de Cáceres el 18 de febrero de 1927 se publicó[47] que interpretaron las obras:

Márquez (pasodoble), de Regubla.

Momento musical, de Schubert.

Tango de la Cocaína, (tango), de Viladomat.

Las mujeres de Lacuesta (pasodoble), de Guerrero.

El huésped del sevillano (lagarteranas), de Guerrero.

En la Alhambra (serenata), de Bretón.

Sentir baturro (jota), de Azagra, cantada por don Luís R. Rincón.

Tres días después, inmerso entre los datos de las actividades de la Tuna por Cáceres, el diario Nuevo Día comentó el Momento musical de Schubert fue ovacionado, terminando la fiesta con el desfile de los Tunos por las calles, siempre rodeados de público[48] .

Siete días más tarde la Estudiantina del Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena visitó el Ayuntamiento de Cádiz, con su presidente don Antonio Arévalo, vicepresidentes Portillo y Ramírez, su contador Cruz y su secretario Castaneira a la cabeza y, en el salón de sesiones interpretó “de modo notable varias piezas del escogido repertorio que trae la formación” entre las que se hallaron “un precioso pasodoble, una bella jota, la jota de La Dolores, de irreprochable ejecución….”[49,89] . El diario La Voz de 28 de febrero, a la vez que aportaba más datos sobre las identidades de su Junta Directiva, señalaba que el secretario era el Sr. Castiñeira (posiblemente sea éste el verdadero apellido debido a que, por ser un medio periodístico cordobés [89], es previsible que estuviera más familiarizado con sus integrantes que el medio gaditano y reitera tal apellido en su artículo [90] del 1 de marzo siguiente).  Dos días después se hallaban en Jerez de la Frontera y ofrecieron un concierto en las bodegas Domecq del que la prensa [50] publicó que “merecieron los honores de repetición la jota de La Dolores, de Bretón, y Capricho español, de Rimsky Korsakow””, siendo felicitado su director, don José de Pablos Barbudo, por el arreglo que ha hecho del Capricho español y las Goyescas de Granados, terminando el concierto con la Marcha Real, “que el auditorio terminó en pié ahogando las últimas notas del Himno nacional con una estruendosa ovación”.

Al día siguiente, 3 de febrero,  la Tuna Escolar Salmantina visitaba Córdoba, donde ofreció conciertos en el Liceo Artístico y Literario de la calle Alfonso XIII y en el Círculo Mercantil. Del primero de ellos se publicó “interpretó varias obras de su extenso repertorio, las que fueron muy aplaudidas y celebradas. De todo el programa merece mención, por la irreprochable ejecución dada, el pasodoble de españolas y argentinas de Las mujeres de Lacuesta, el coro de lagarteranas de El huésped del Sevillano, el Momento musical de Schubert y una jota[51] .

Ya en la primera quincena de febrero de 1928 la Tuna Escolar Murciana ofreció un concierto en el Teatro Bernal de El Palmar del que la prensa publicó que “ejecutaron hábilmente algunas piezas de su repertorio. Fueron estos los pasodobles Vivan los novios, La corrida de beneficencia y España cañí, y Viva Aragón (jota)....[...]... Granada, de Albéniz, y la 14 de Beethoven.....[52] .  Sobre estas últimas piezas otro diario [53] añadió: “el trío compuesto por el director de la Estudiantina Luis Esquer y los jóvenes Isidro y Salvador Zorita interpretando con bandurria, laúd y guitarra, respectivamente, varios trozos clásicos entre ellos Granada, de Albéniz y la XIV sinfonía de Beethoven”, de la que la  lógica hace pensar que tocarían un fragmento.

A mediados de este mes tuvo lugar la presentación de la Estudiantina Gaditana [de Medicina] mediante un concierto benéfico dado en el Gran Teatro Falla de Cádiz. El programa incluyó la comedia El conflicto de Mercedes de Pedro Muñoz Seca. La presentación de la Estudiantina corrió a cargo de Santiago Rodríguez Jiménez, que señaló que “la forman estudiantes que socorren a los pobres pequeñitos que se estremecen doloridos en la sala silenciosa de los hospitales y en la cabalgata de Reyes, piden limosna y la convierten en juguetes”. Tras ello la “interpretó con singular maestría el pasodoble Cádiz, La verbena de la Paloma (seguramente un fragmento de ella), Melodía gallega, Tercer momento musical, Jota parrandera y algunos zortzicos, no cesando el público de aplaudirles” [54] .

Dos meses después, a mediados de abril de 1928 la Estudiantina Universitaria de Oporto visitó Reus, “compuesta de más de 200 estudiantes y formada por un Orfeón y Tuna”, donde ofreció un concierto en el Teatro Bartrina, publicándose que el programa[55] constaría de:

1ª parte. Por la Tuna (instrumental):

Portuguesa, de  A. Keil.

Himno Académico, de Medeiros.

A tua serenata, de  M. Osorio.

Momento musical, de Schubert.

2ª parte. Por el Orfeón:

Hertel , de Massenet.

Vento de Autono , de Root.

Rapsodia transmontana , de P. Ribeiro.

Morena , de J. Arroio.

3ª parte. Por la Tuna (instrumental).

Alma portuguesa , de M. Osorio.

Mort d’Ase , de Grieg.

Flor primaveral , de M. Tino.

Académico , de M. Osorio.

No hallamos otra referencia hasta el 15 de enero de 1929 cuando la Estudiantina de la Escuela Normal de Maestros de Cádiz se presentó en velada teatral que puso en escena la comedia de los hermanos Álvarez Quintero «Puebla de las mujeres». La nueva Tuna Escolar, anunciada entonces como “la primera normalista que sale en España” pero que, obviamente habrían de referirse a Normalista integrada por varones porque en 1921 existió la Tuna Femenina de la Escuela Normal de La Laguna, que tuvo vigencia hasta 1929 según publicara Asencio González. Entre el repertorio anunciado hizo referencia a los pasodobles La entrada y Tuna Normalista, éste último estreno y original del director artístico D. Ángel Martín, Fiesta en el lugar, de Ricardo Dorado, y Moraima, de E. de los Monteros”[56] . Otro medio de prensa amplió las piezas musicales incluidas en el programa de aquella velada:

La entrada (pasodoble), de  L. Esquembre.

Moraima  (capricho característico), de G. Espinosa.

Fiesta en el lugar (jota), de Ricardo Dorado.

Fiero (java apache), de José Sito.

Tuna Normalista (pasodoble), de Ángel Martín.

La misma fuente[57] comentó que ofreció una serenata en el domicilio del notario don Mariano Torrecillas “para visitar a su bellísima hija Asunción, que es la madrina del mencionado conjunto instrumental” y, “bajo la hábil dirección de don Ángel Martín, ejecutó un programa escogidísimo de su repertorio, compuesto de los siguientes números:

Moraima (capricho característico)

La jota titulada Fiesta en un lugar.

Las castigadoras (fox-trot)

Fiero (java apache)

Mi casita (tango argentino)

Cádiz ,  y "varios números más de su extenso repertorio”.

A principios de febrero del mismo año la Tuna de la Facultad de Medicina de Cádiz viajó a Badajoz, en cuya Diputación Provincial “interpretó lo más selecto de su repertorio, entre otras cosas ejecutaron el pasacalle Raza agarena, Melodía gallega, Sevillanas y la Marcha militar de Schubert”[58] . A mediados del mismo mes la Estudiantina Normalista de Cádiz visitó el lunes de Carnaval el domicilio social de la «Casa de Galicia» donde ofreció un concierto que “empezó con el bonito pasodoble titulado Filarmónica gaditana, original del señor [Ángel] Martín y que los tunos saben ejecutar a la perfección. El mencionado pasodoble fue estrenado este año y es muy aplaudido siempre. A este número siguieron varios entre los que recordamos Moraima, muy bien interpretado, Fiesta en el lugar, jota aragonesa escuchada con gusto, Tuna Normalista, precioso pasacalle y otros muchos más que fueron aplaudidísimos por la concurrencia”[59].

Ya en diciembre, la Tuna Salmantina visitó Villanueva de la Serena y, en el teatro del pueblo, ofrecieron al pueblo una velada lírico-musical, como rezan los programas quedando, sobre todas las manifestaciones publicadas entonces, “los primores de la ejecución del III Momento musical de von Schubert”[60] .

En enero de 1930 la Estudiantina Gaditana, integrada por 32 escolares, visitó el Ayuntamiento de Cádiz “donde interpretó un magnífico concierto. La Tuna ejecutó con singular maestría las siguientes obras:

Tuna Gaditana, de Llompart.

Momento musical, de Schubert.

Ronda gitana, de Palau.

Melodía gallega, de C. Martínez.

Himno de la Tuna (pasodoble Panduriño), de Mariño.

. …[…]….

Poco después de las doce y media la Estudiantina, en correcta formación y al son de un alegre pasacalle, abandonó la Casa Capitular para dirigirse al Gobierno Civil de la provincia”.

En los días previos al Carnaval de 1930 aparecen datos referentes al viaje de la Tuna Compostelana a Vitoria, en cuya Casa Consistorial interpretaron “magistralmente una rapsodia gallega”[62] ; y como era costumbre en la época, las Tunas acudían a los ayuntamientos para presentarse antes del Carnaval, presentándose la Tuna Normalista de Cádiz en el Ayuntamiento de su ciudad, donde ofrecieron “un selecto concierto, siendo ovacionadísimos. El programa fue el siguiente: Marcha, Es tu besar, Capricho español y Tuna Normalista…..[…]… Al despedirse la estudiantina formó en el centro de la plaza de la República desfilando al compás de un pasodoble por delante de la Casa Consistorial, en cuyos balcones se encontraba el señor alcalde y señores concejales”[63].

Hallándose en Barcelona durante la primera quincena de febrero para acudir a eventos  de la Exposición Internacional relacionados con La Casa de la Troya en el Pueblo Español, la Tuna Compostelana tuvo el siguiente programa en su primer concierto [118]:

Primera parte.

I. "Sevilla" (pasodoble), Padilla; "Cantuxa" (final del primer acto), Bendot; "La leyenda del beso" (serenata), Soutullo y Vert.—

II. Solo de violin por un tuno; "Las czardas". Monti; "Foliada", Valverde.

III. Escenas estudinitiles de "La casa de la Troya".

Segunda parte.

I, Sección de la rondalla; "Os teus olios", Chané; "Pavana" y "Capricho", Albéniz; "Serenata" Chapí.

II. "Sardana", Reñé; "Follas novas", Brage; "Stachen", Schubert; "Amparito Roca", Texidor.

No ha de sorprendernos que en la función dada el 20 de febrero de 1930 en el madrileño Teatro de La Princesa, la Tuna Compostelana repitiera parte de la anterior selección de piezas al constar el programa [119,120] entonces de:

Primera parte:

'Sevilla', pasodoble.

'Cantusa', zarzuela (final del primer acto).

'La leyenda del beso' (intermedio). 

Interpretaron unas escenas de 'La Casa de la Troya'.

Segunda parte:

Canciones populares gallegas

Piezas de Mozart y Schubert.

Más adelantado el mes de febrero, el día 26 la Tuna Escolar Gaditana visitó la población de Olivenza donde, al bajar de los automóviles que los llevaron, “formaron, y al compás del pasacalles Panduriño y En Aragón soy nacido se dirigieron al Ayuntamiento donde fueron recibidos por el alcalde en funciones don Antonio Bartolomé Aragonés”. En el Ayuntamiento dieron un concierto, tocando “con gusto esmeradísimo y muy bien matizado Por una madre, pasodoble; La verbena de la Paloma, selección, y Vasco, selección"  [64] .

En agosto de 1930 volvemos a hallar contenidos de interés para esta investigación cuando la Tuna Escolar Médica de Valencia ofreció un concierto en el Teatro Príncipe de Vitoria que tuvo el siguiente programa:

Primera parte

Dibujos, una parte.

Cómica, dos partes.

Segunda parte

Concierto por la Tuna

1º- El anillo de hierro, de Marqués.

2º- Tanhausser (selección), de Wagner.

3º- Canto indio de la ópera Sadko, de Rimsky Korsakov.

4º Gran jota La Dolores, de Bretón.

5º- Rapsodia valenciana, de Penella[65] .

1931-1940

En los días previos al Carnaval de 1931 se publicó el “primer éxito, después de dos años” de la Estudiantina Normalista de Cádiz tras su presentación ante el Ayuntamiento de la capital y donde interpretaron “en primera nota la partitura Es tu beso; en la segunda Jerezana soy; en tercera Caprichos gitanos y en cuarta Aromas de Valencia[66] . También en estos días aparecen noticias sobre la  Estudiantina de los Exploradores de Melilla, agrupación infantil y mixta que, en su  visita a la Junta Municipal “interpretó la tuna el charlestón Al Uruguay, el coro de las espigadoras de La rosa del azafrán, el vals Las tres de la madrugada y una jota. La excelente interpretación de las piezas musicales y su afinación perfecta, conseguida por el director de la agrupación señor Torres, fueron premiadas con estruendosas salvas de aplausos que obligaron a los muchachos a bisar una de las piezas y a interpretar otras del repertorio”[67] .

El 14 de febrero de dicho año la Tuna Escolar de la Facultad de Medicina de Cádiz viajó, a bordo del vapor ‘Infanta Cristina’, a Santa Cruz de Tenerife para pasar allí las fiestas de Carnaval, anunciándose que a los pocos días daría un concierto en el Salón – Teatro de Icod con el siguiente el programa:

“Primera parte

A) Imposición de una corbata a la bandera por la señorita Teresa González.

B) Presentación de la Estudiantina por el culto orador don  Ramón Gil Roldán.

C) Concierto por la Tuna

Cádiz (pasodoble), de Font.

Sevillanas, de Meléndez.

Momento musical, de Schubert.

Guernikako arbola, de Martín Villar.

Serenata gallega, de Malats.

Segunda parte

De raza agarena (pasodoble), de Regordy.

Melodía gallega, de E. Martínez.

Rosa del azafrán, de J. Guerrero.

Jota del Tesoro, de Vives.

Verbena de la Paloma, de Bretón[68] [117].

Cuatro días después, el festival artístico realizado en el Teatro Guimerá en honor de la Estudiantina de la Facultad de Medicina de Cádiz y organizado por la Masa Coral Tinerfeña se celebrará esta noche un en el programa fue siguiente:

“Primera parte

1- Presentación de la Tuna Gaditana.

2- La Rondalla Royalty, dirigida por Ramiro Arnay, interpretará varios números.

3- Romanzas y Lieders, a cargo del barítono señor Lecuona.

4- Tangos, cantados por el estudiante Francisco Paz, de la Tuna Gaditana.

Segunda parte

1- La rondalla Fantasía Pierrot, que dirije José Pérez, interpretará varias obras.

2- Canciones por el tenor señor Arnay.

3- Couplets cómicos por Míster Whiky.

4- Concierto de violín por el estudiante Eduardo Bastardi, de la Tuna Gaditana.

5- Exhibición de bailes y cantos regionales.

6- Despedida de la Tuna Gaditana, con varias obras de su repertorio”[69] .

El 15 de enero de 1932 se publicó que “en una velada celebrada en el Gran Teatro Falla” donde se presentaron las madrinas de la Tuna Gaditana, la Estudiantina ejecutó bajo la dirección del “notabilísimo violinista don Eduardo Bastardi, el siguiente programa: Tuna Gaditana, pasodoble; Melodía gallega; La rosa del azafrán (El sembrador, Las espigadoras); El Sr. Joaquín, alborada; La sombra del Pilar, jota; Agua, azucarillos y aguardiente, selección”. Los aplausos se prolongaron “al final de cada pieza musical, obligándose a repetir los 'tunos' algunos números entre aclamaciones entusiastas y aplausos fervorosos"[70] .

En febrero de este año la Estudiantina de la Facultad de Medicina de Granada viajó a Alicante, publicándose que formaban “una orquestina muy agradable y bien acoplada” y que en un concierto uno de sus integrantes “cantó con gusto admirable y pleno sentimiento una ‘granadinas’, maravillosas de estilo y de color. Y luego el mismo estudiante, acompañado a la guitarra por otro de ellos, siguió cantando coplas y coplas, dominando muy bien el estilo y con voz agradable”[71] .

“Tras ciertos amagos, tímidos y esporádicos que hiciera en la década anterior”, la Tuna Universitaria de Murcia aparece en los Carnavales de 1932, publicando la Fundación Integra que “sus integrantes, unos treinta estudiantes, tocaban guitarra, bandurria, laúd, violín, flauta y por supuesto, pandereta e interpretaba aires populares pero también piezas como el Himno a Murcia compuesto diez años antes por Emilio Ramírez, obras de Falla, Schubert, Albéniz, Beethoven e incluso composiciones propias como las del tuno y estudiante José María López Mirete”[72] .

Himno a Murcia letra

Himno a Murcia [85]

En el Carnaval de Madrid de 1932 la Tuna de Valladolid desfiló en la categoría de “Murgas y comparsas” interpretando “con singular maestría, ante el Jurado, varias obras clásicas, siendo ovacionadísima”[73] .

Vuelven a pasar meses sin encontrar noticias y no es hasta el 24 de febrero de 1933 cuando hallamos referencia a que la Unión de Alumnos de Ciencias obsequió a la Tuna Universitaria Murciana con un vino de honor el día anterior con motivo de su salida para Madrid, interpretando la Estudiantina “un selectísimo programa de su extenso repertorio, entre las que se destacaron por su ejecución de Granada, de Albeniz, La letra de Manon, La danza del fuego y otras”[74] .

Algo más tarde, en mayo de 1933, la Tuna Universitaria Murciana visitó oficialmente al alcalde de Alicante en su gira postulante para allegar fondos para la Tienda – Asilo de Murcia. Los estudiantes salieron y entraron de la Casa Consistorial ejecutando el Himno Nacional y ofrecieron a la primera autoridad municipal un pequeño concierto que incluyó el Vals, de López Mirete, y La Parranda, de Alonso[75] .

Tuna de Medicina de Cadiz - programa de mano 1934El último día del año 1934 un programa de mano [92] anunció que la Tuna de la Facultad de Medicina de Cádiz interpretaría el siguiente repertorio en el Teatro Romea de Murcia:

Tuna Gaditana (pasodoble), de Llompar.

Serenata, de Schubert.

Momento musical, de Schubert.

La verbena de la paloma (selección), de Bretón.

Luego no es hasta junio de 1935 cuando, en un artículo referente al viaje de la Estudiantina Vitoriana por Burgos, Luís Reizabal escribió[76:

“Descendemos del coche [en Miranda], nos formamos, y el Pasodoble de la Tuna, obra de nuestro querido director Armando Alonso, se deja oír por las calles de la villa burgalesa. Las calles, hasta entonces casi desiertas, se pueblan de chiquillería y demás vecinos desocupados que aplauden a los ‘tunos’.…[…]…la bolsa se va llenando con alguna pelusilla de cobre. En los acordes del Celedón nos dirigimos al coche para emprender de nuevo nuestro viaje a Burgos.

En Burgos visitamos la Federación lo primero; tienen un buen local en la plaza del Huerto del Rey. Luego nos dirigimos al Hotel o a los Hoteles, mejor dicho, donde nos instalamos y en seguida salimos a la calle. Nos formamos rápidamente ante la Casa del Estudiante y en las calles pacíficas del solar del Cid se oyen los alegres pasodobles de la Estudiantina.

Después de algunas visitas de rigor nos dirigimos a las 10 a Radio Castilla. Allí, en su magnífico estudio, se interpreta el Pasodoble de la Tuna, el vals Amanecer, también de nuestro director, y la serenata de Schubert, por el director solo.…. .…[…]……volvimos al coche, despidiéndonos de Burgos con la Tamborrada y el Celedón”.

El mes siguiente se publicaba el programa que la Tuna Alavesa de la F.A.E.C. [Tuna Vitoriana] ejecutaría en Radio Vitoria[77] :

El paseo de la Tuna , pasodoble.

Banana , habanera.

Pienso en ti , mazurka.

Momento musical , de Schubert”.

En 1935, durante una visita a Ministro de la Gobernación, Eloy Vaquero, la Tuna Universitaria de Salamanca interpretó el Himno Nacional [94], entre otras piezas de su repertorio. Ya en 1936 se publica, en relación a la visita a Pamplona de la Tuna Vitoriana en Pamplona que, en serenata a Maribel Etayo, la madrina de la Tuna en dicha localidad, cantaron esta jota navarra:

 

“Eres rubia como el oro

más guapa que tú ninguna,

por eso te hemos nombrado

la madrina de la Tuna”[78] .

El día de los inocentes de 1935 la Tuna Escolar Madrileña visitó el Ayuntamiento de Valencia, interpretando allí la "Marcha turca" de Mozart y siendo ovacionadísimos [121]. 

El 17 de julio de este año comenzó en Melilla la Guerra Civil Española, que no terminaría hasta el 1 de abril de 1939 dejando al país arruinado y demográficamente diezmado, donde el hambre y la extrema necesidad eran la realidad cotidiana de una gran parte de la población[79] .

1941-1950

Tras el periodo bélico no es hasta marzo de 1943 que volvemos a encontrar contenidos en prensa relativos al repertorio de las Tunas, en este caso en referencia a la visita a  Zamora de la Estudiantina del SEU de Salamanca, que ofreciera conciertos en el Cine Barrueco y en «Educación y Descanso». La implicación de la política en las actividades de las Tunas fue entonces muy patente, siendo el “camarada José Ruíz, delegado provincial de la Tesorería y Administración del SEU del distrito y presidente de la Estudiantina” quién procediera entonces a la presentación de la tuna. Ejecutaron “varios pasacalles muy agradables” y rindieron “un sincero tributo de admiración al director artístico de la Estudiantina, camarada Ángel Ortíz Valverde, violinista primero de la orquesta sinfónica de Salamanca que lució sus magníficas facultades de ejecutante interpretando la Jota de La Dolores acompañado por dos guitarras, y solo la Serenata, de Schubert, mostrando en ambas su innegable valía y siendo premiada su interpretación con aplausos prolongadísimos y entusiásticos. …… en la segunda parte el camarada Carlos Cristo interpretó completamente solo unos “originales dúos de armónica y guitarra que arrancaron carcajadas y ovaciones”[80] .

Pasan los años y el 13 de junio de 1939 llega el fin del periodo de racionamiento de alimentos[81] , evidencia de la precariedad nacional que muy posiblemente condicional ara escasez de noticias relativas a las piezas musicales interpretadas por las Tunas.

1951-1958

Así sólo hallamos un breve de prensa de 1955 en que se comunicaba que la Estudiantina Española de Tánger interpretó himno nacional en homenaje al cónsul general de España de dicha ciudad[82] .

Transcurre el tiempo y no es hasta el año que marca el fin del periodo analizado cuando, el 21 de marzo de 1960 se publica, en relación al “Gran Certamen musical” que se habría de celebrar en Madrid durante los últimos días del mes, que “hay una sección especial dedicada a las piezas para las tunas universitarias. Nueve han sido las piezas seleccionadas que se han recibido de toda España. Cada conjunto musical que intervenga en este certamen interpretará una de las piezas que se eligieron entre muchas; ahora veremos quién obtendrá los mejores premios. Los títulos seleccionados son La niña bonita, Despierta Carolina, Bandurrias en la noche, ¡Viva la Tuna!, Rabalero, No duermas niña dorada, Estudiantina, Ronda de estrellas y En la noche serena”. Se anunciaba entonces la participación de “dos tunas de Madrid – una de ellas la Hispanoamericana – y una de Valladolid, Murcia, Córdoba, Zaragoza, Salamanca y Granada”[83] .

La Tuna Hispanoamericana del Colegio Mayor Nuestra Señora de Guadalupe de Madrid, desde su fundación en 1947 y hasta más allá del límite temporal de nuestra investigación, estuvo dando rondas por las calles de la capital, unas 25 al año según Álvarez Álvarez[84] , quien reconocía la existencia de dos tipos: “las que llamábamos románticas y las de subir. A las primeras se llegaba desfilando, se pasaba varias veces ante la ventana o balcón de la chica a la que se dedicaba la ronda y luego se formaba en semicírculo con la bandera delante y en medio. Cantábamos 3 ó 4 canciones y la homenajeada nos hacía llegar, generalmente por medio de una cuerda, alguna botella que solía ser de coñac, unos paquetes de tabaco u otros obsequios que los panderetas recogían entre grandes muestras de gratitud y alegría. La tuna se despedía volviendo a hacer el paseíllo entre los aplausos de los vecinos que presenciaban la ronda desde los balcones próximos y de los peatones que habían rodeado a la tuna.

Tras dos o tres rondas de este tipo, repetíamos el ceremonial en otra ronda que llamábamos de subir, denominación que no implicaba ausencia de romanticismo, si no que quería decir que tras las canciones, la chica, que previamente había convencido a sus padres, invitaba a que la tuna entrara en la casa donde éramos obsequiados con comida y bebida. Muchas veces, la rondada había congregado a varias amigas y se organizaba un baile. Para ello, en el mejor de los casos, se contaba con un tocadiscos eléctrico y discos de pizarra o vinilo. En ocasiones, no se disponía de este tipo de música y entonces un grupo de tunos tocaba pasodobles, valses, boleros, sambas y otras músicas ligeras para que los restantes compañeros pudieran bailar. En estas rondas era importante no descuidar la atención al ama de casa y alabar sus grandes condiciones de anfitriona, en la mayoría de los casos, sin faltar a la verdad”.

Resumen

En el periodo del siglo XX previo a la grabación de discos por las Tunas y Estudiantinas hemos hallado aires nacionales (sardana, jota, bolero clásico, fandanguillo, sevillanas, granadinas, malagueñas, tientos y seguidillas gitanas, pasodobles, coplas), aires hispanoamericanos (habaneras bolero, tango argentino, samba, fox-trot, charlestón), aires europeos (vals, fado, mazurca, java apache), música culta (fragmentos de zarzuelas y música clásica), himnos (de estudiantinas y nacionales), marchas militares y música de moda (tanto clásica como popular). 

__________

Fuentes:

[1] Begoña Gimeno Arlanzón. Las publicaciones periódicas musicales zaragozanas en la España de la Restauración (1883-1924): un estudio de la sociedad, cultura y actualidad artística locales. Tesis doctoral. Universidad de Zaragoza. Febrero, 2010.

[2] El Imparcial. 06-01-1900.

[3] El Imparcial. 18-01-1900.

[4] La Época. 26-02-1900.

[5]  La Alhambra. 15-03-1901.

[7] La Vanguardia. 29-09-1902.

[8] El Imparcial. 23-02-1909.

[9] ABC. 23-02-1909.

[10] Heraldo Alavés. 23-02-1911.

[11] La Correspondencia Militar. 27-02-1911.

[12] La Correspondencia de España. 25-02-1911.

[13] La Iberia. 25-02-1911.

[14] La Correspondencia de España. 21-11-1911.

[15] El Tricentenario de la Universidad de Sto. Tomás de Manila (1611-1911). Relación de las fiestas, actos y certámenes celebrados en esta ciudad de Manila durante los días 16, 17, 18, 19 y 20 de diciembre de 1911. Manila. Tipografía del Colegio de Santo Tomás. 1912.

[16] El Adelanto. 05-02-1912.

[17] El Siglo Futuro, 19-02-1912.

[18] Diario de Reus. 21-02-1912.

[19] El Adelanto. 24-01-1913.

[20] La Ilustración Artística. 03-02-1913.

[21] El Salmantino. 09-02-1914.

[22] El Salmantino. 21-02-1914.

[23] El Tiempo, diario independiente. 06-04-14.

[24] El Tiempo, diario independiente. 07-04-14.

[25] El Liberal de Murcia. 08-04-14.

[26] El Tiempo, diario independiente. 12-04-14.

[27] El Orzán. 14-02-1923.

[28] El Porvenir. 27-02-1924.

[29] La Voz. 29-02-1924

[30] El Porvenir. 03-03-1924.

[31] ABC. 04-03-1924.

[32] Correo de la Mañana. 08-03-1924.

[33] ABC. 12-03-1924.

[34] El Orzán. 01-05-1924

[35] El Orzán. 06-02-1925.

[36] El Orzán. 07-02-1925.

[37] La Independencia. 14-02-1925.

[38] >El Noticiero Gaditano. 19-02-1925.

[39] La Voz. 24-02-1925.

[40] La Voz. 24-02-1925.

[41] El Noticiero Gaditano. 28-02-1925.

[42] La Libertad. 10-03-1925.

[43] El Noticiero Gaditano. 04-02-1926.

[44] Rafael Asencio González. Aporte personal a TVNAE MVNDI el 08-09-12.

[45] Heraldo Alavés. 17-12-1926.

[46] El Eco de Águeda. 06-02-1927.

[47] Nuevo Día. 19-02-1927.

[48] Nuevo Día. 21-02-1927.

[49] El Noticiero Gaditano. 25-02-1927.

[52] El Tiempo de Murcia. 12-02-1928.

[55] Las Circunstancias, diario republicano gubernamental. 15-04-1928.

[60] Correo Extremeño. 26-12-1929.

[61] La Voz, diario gráfico de información. 24-02-1925. 

[83] Hoja Oficial del Lunes. 21-03-1960.

[84] Álvarez Álvarez, F. La Tuna Hispanoamericana, pionera en viajar a América. Ponencia al I Congreso Iberoamericano de Tunas. Centro Cultural Puertas de Castilla, Murcia. 12 de abril de 2012.

[85] Himno a Murcia (letra). Ayuntamiento de Murcia. En: http://www.murcia.es/es/c/document_library/get_file?uuid=13b3ada1-314d-4ae2-b21d-8f9ea09ff004&groupId=11263 Vista el 19-03-14.  

[86] El Día de Palencia. 06-08-1900. 

[87] La Voz, diario gráfico de informaciones. 22-02-1926.

[88] La Voz, diario gráfico de informaciones. 24-02-1925

[89] La Voz, diario gráfico de informaciones. 28-02-1927

[90] La Voz, diario gráfico de informaciones. 01-03-1927.

[91] El Guadalete, periódico político y literario. 17-03-1904. 

[92] Rafael Asencio González. Colección privada. 2014.

[93] La Correspondencia de España. 10-02-1902.

[94] La Voz, diario gráfico de informaciones. 05-03-1935.

[95] Asensio González, R. Investigación personal. Compartida en TVNAE MVNDI el 22/02/15.

[96] Actualidades. 1906 [lamentablemente la fuente, recorte de revista procedente de una subasta, no permitió determinar el día exacto de su publicación].

[97] La Libertad. 10-03-1925.

[98] Asturias, revista gráfica semanal. 15-10-1916.

[99] Asturias, revista gráfica semanal. 07-05-1916.

[100] Asturias, revista gráfica semanal. 29-04-1917.

[101] Páginas Escolares, revista mensual. Marzo de 1909.

[102] Páginas Escolares, revista mensual. Diciembre de 1910.

[103] Páginas Escolares, revista mensual. Febrero de 1911.

[104] Páginas Escolares, revista mensual. Julio de 1911.

[105] Páginas Escolares, revista mensual. Abril de 1913.

[106] Diario de Tenerife. 11-02.1901.

[107] La Opinión (Santa Cruz de Tenerife). 13-06-1903.

[108] Diario de Tenerife. 01-07-1903.

[109] El Progreso (Santa Cruz de Tenerife). 09-03-1906.

[110] La Opinión (Santa Cruz de Tenerife). 20-02-1909.

[111] La Opinión (Santa Cruz de Tenerife). 22-02-1909.

[112] Asencio González, R. ¿Fue la de la Estudiantina Médica Gaditana de 1925 la primera audición emitida en España por la radio? Publicado en www.tunaemundi.com el 03/09/14.

[113] Asencio González, R.  Segundo concurso de Carnaval celebrado en Córdoba (1914). Investigación personal publicada en TVNAE MVNDI el 17/02/15.

[114] Asencio González, R. El concurso de estudiantinas del Carnaval de Córdoba de 1912. Investigación personal publicada en TVNAE MVNDI el 17/02/15.

[115] La Vanguardia. 26-03-1925.

[116] La Vanguardia. 23-02-1925.

[117] La Gaceta de Tenerife (Santa Cruz de Tenerife). 14-02-1931.

[118] La Nación. 13-02-1930.

[119] La Época (Madrid). 21-02-1930.

[120] El Sol (Madrid). 21-02-1930-

[121] La Voz (Madrid). 28-12.1935.

[122] La Ilustración Artística. 26-02-1912.

[123] Programa de mano comprado en subasta. Concierto en el Teatro Capirot. Cabaiguán (Cuba). 17-04-1913.

[124] Programa de mano comprado en subasta. Concierto en la Colonia Española Artemisa. Artemisa (Cuba). 26-04-1913.

[125] Martín Sárraga, FO. Colección personal. Estudiantina Pignatelli con Cecilio Navarro. Disco de pizarra de 78 rpm. Odeon, 1917. Colección persobnal comprado en subasta.

[126] Martín Sárraga, FO. Comunicación de serenata de la Tuna Palentina Blanco y Negro de 1907. Colección personal comprada en subasta.


Publicación: 19/03/14    Última actualización: 13/02/17