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Tampoco lo tuvieron las Tunas Universitarias durante la fracción del siglo XX anterior a la Guerra Civil española, siendo el caso más significativo el de la Tuna de la Universidad Central de Madrid que en 1924 tenía en sus filas a Asunción y Lola Campos, María Muñoz y Rosario Abanuza (2) y, aunque no sepamos sus nombres, existen datos y/o fotos que evidencian la presencia de mujeres entre sus integrantes en 1929 (3,4), 1933 (5), 1934 (6) y 1936 (7); otro caso significativo es el de la Tuna Escolar Coruñesa, que en 1932 contaba con Azucena Touriño (8,9,10) en sus filas.

Esta misma historia documentada es la que confirma que el único requisito para incorporarse a una Tuna Universitaria es el simple hecho de estar matriculado en una Casa de Estudios y que, es muy evidente, no hubo discriminación de género entonces, apareciendo ésta con la dictadura franquista

Ahora, inmersos en la vorágine de un siglo XXI en que se pierden valores y surgen radicalismos populares, hallamos un escenario internacional preocupante para la Tuna Universitaria:

a) En España, país donde nació esta costumbre estudiantil, gentes de todo tipo que se definen como "progresistas" en critican y menosprecian a la Tuna achacándola de vestigio caduco del franquismo, olvidando que la Tuna existe desde mucho antes de que Francisco Franco tuviera una mínima relevancia en la historia del país, así como que ellas fueron la única organización estudiantil (y hasta la más importante en algunos casos) que salió a la calle para paliar la situación de pobres, huérfanos, víctimas de epidemias y terremotos (por poner algunos ejemplos) convirtiéndose -en términos españoles actuales- en la más importante "ONG" de finales del siglo XIX y principios del XX.

b) En Hispanoamérica, donde la tuna universitaria afloró y perdura desde 1961, han surgido agrupaciones que se autodenominan tunas sin tener vínculo alguno con la Universidad, rallando el esperpento que implica hacer de ella un "modus vivendi" cuando la Tuna nació postulante, benéfica y altruista, también han surgido otras que se autodenominan "profesionales" y sin vínculo académico alguno.

Hemos censurado la pasividad de las Tunas Universitarias ante estas situaciones. En este entorno, da la impresión de que algo tampoco se está haciendo bien cuando, aunque sean cada veznos, volvemos a detectar condicionamientos de género para aceptar nuevos miembros en asociaciones de "tunos" a uno y otro lado del Atlántico. Nuestra intención no es la de desvelar sus identidades sino la de llamar a la reflexión.

Los universitarios son (somos) la élite de la sociedad de cada país y de ellos (nosotros) depende el progreso de sus respectivas comunidades. Precísamente por ser el grupo de personas con mayor formación ha de exigirse que no la limiten a un área específica del conocimiento (su carrera) y que adquieran cultura (que no es lo mismo que educación) para que les lleve a ser ciudadanos más completos y provechosos. Además de las aulas, leer y viajar son excelentes herramientas para ello y, precisamente porque vivimos en una "aldea global".... la misma que nos mostró la proliferación de Estudiantinas (orquestas de plectro) tras las dos giras de la Estudiantina Española Fïgaro por América, es preciso recordar que buena parte de aquellas estudiantinas decimonónicas, aunque no fueran universitarias, tenían mujeres en sus filas o estaban conformadas exclusivamente por ellas como la Estudiantina Limeña /1886) y la Estudiantina de Osorno (1903): Igualmente, al final del periodo de transición en el que pasaron las Estudiantinas conformadas por escolares a llamarse Tunas, las Tunas españolas anteriores al citado conflicto fratricida las incorporaron sin conflicto alguno y apareció lo que -hasta ahora- es la primera Tuna femenina del país.

¿Cómo es posible la segregación por razón de género en asociaciones relacionadas con la Tuna que, además, no tienen reparo en incorporar personas que no han ganado su beca en una una Tuna Universitaria? Preferimos achacarlo a la falta de lectura y/o falta de asimilar lo leído y actuar en consecuencia, más que a la posibilidad de que responda a prejuicios o a una retrógrada actitud machista aplicada a una costumbre estudiantil en la que, como ya hemos dicho, la mujer universitaria española está tomando POR DERECHO PROPIO un protagonismo progresivo, y la Hispanoamericana va por la misma senda.

trabajo en equipo 00

Desde nuestra asociación académica mostramos evidencia que demuestraa la incoherencia de tal segregación y la denunciamos. ¿Qué sucederá? Lo ideal sería que los integrantes de Tunas Universitarias de cualquier parte del mundo se animen a valorar la realidad de su país y, de considerarlo procedente, crear Asociaciones Nacionales de Tunos Universitarios como el medio más importante para evitar que nuestra tradición estudiantil sufra ingerencias externas que dañen su imagen y degeneren sus usos y costumbres..... pero eso es ajeno a nuestro cometido y depende exclusivamente de la importamcia que le den a esta reallidad.

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Fuentes:

  1. El Demócrata. (Madrid). 02-03-1884.
  2. La Libertad. (Madrid). 10-03-1925.
  3. La Gaceta Regional. (Salamanca). 07-11-1929.
  4. Crónica. 22-12-1929.
  5. Mundo Gráfico. (Madrid). 07-03-1933.
  6. La Libertad. (Madrid). 02-02-1934.
  7. Mundo Gráfico. 07-02-1936.
  8. ABC (Sevilla). 02-02-1932.
  9. Ondas, nº 345. (Madrid). 1932.
  10. Blanco y Negro (Madrid). 31-01-1932.

27/08/18