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La investigación sobre la Tuna, ¿actividad condenada a desarrollarse por autores solitarios?

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Félix O. Martín Sárraga y Adriana Meluk Orozco


La posibilidad de desvelar datos no conocidos hasta el momento es una actividad apasionante pero, como en cualquier área del saber, no es debidamente valorada ni los investigadores perciben que su trabajo sea compensado proporcionalmente. Es curioso que, siendo la tuna una actividad desarrollada en colectivo y querer desentrañar sus orígenes y/o organizar su pasado en un continuo temporal coherente y documentado, resulte complejo llevar a cabo esta tarea en equipo.

Afirmamos esto porque son muy pocos los libros y monografías publicados por más de un autor, publicaciones en equipo que redundaría en significativos beneficios para los autores. Surge la inquietud especialmente porque es un área del conocimiento en la que, hasta el presente, no se ha cuantificado el número de autores por libro o monografía, como tampoco se ha hallado publicación que determine las motivaciones que pudieron  generar sus trabajos.

Sánchez Ron, catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad Autónoma de Madrid desde 1994 y premio Julián Marías 2016 a la carrera científica (1), aporta el punto de partida al señalar que “Las cualidades que debe tener un buen investigador son: curiosidad. Constancia, imaginación, claridad de ideas y, sobre todo, amor a su profesión”. Rivas Tobar (2) nos ayuda a centrar este artículo cuando apunta que la principal motivación es el reconocimiento externo cuando dice:

«Vivimos en un mundo feroz, donde ganar competencias se ha vuelto sinónimo de éxito” y, dentro de la polisemia de la palabra “competencia” desarrolla la que la relaciona con “estar capacitado o ser diestro en algo”, significado que afirma sea “probablemente el más usado».

Recientemente Martínez Rivas afirmó que la precariedad en el reconocimiento juega un papel fundamental (3) al comentar que “el investigador se encierra las 24 horas del día en un tema que no le importa a nadie...” y añadir que “ante la ausencia de reconocimiento externo, el interés de los compañeros puede ser una motivación para seguir trabajando y profundizando en la investigación”, pero cuando se investiga en soledad no se tiene siquiera este estímulo.

Estado actual: Libros y monografías publicadas

Las reflexiones de Martínez Rivas no se han trasladado a la Tuna. Para ello hemos tomado todos los libros y monografías publicados tanto en forma impresa como digital y que han tratado temas relacionados con las Tunas, Estudiantinas y parcelas afines de la vida escolar de antaño. Para tener una muestra homogénea y evitar distorsionar los resultados no se han incluido los artículos publicados en revistas (impresas ni digitales) porque suelen ser publicados en solitario, como tampoco las tesis (doctorales o de maestría) porque, aunque muy escasas, todas son de autor único. Tampoco se contemplan las publlicaciones de 2019 por no haber finalizado el año.

Los datos obtenidos en este ámbito del conocimiento muestran que, y aunque haya ejemplos de investigaciones históricas compartidas por dos (4), tres (5) y cuatro o más autores (6), lo más habitual es que las investigaciones se desarrollen individualmente (7) como se puede apreciar en la Tabla y Gráficas siguientes.

2019 Libros por autores EyP

Leyenda: E = en español; P = en portugués

Produccion de libros en español por años

Leyenda: El eje vertical señala el número de publicaciones. El color indica el número de autores.

Produccion de libros en portugues por añosLeyenda: El eje vertical señala el número de publicaciones. El color indica el número de autores.

Tendencia de la produccion por idioma y añoLeyenda: Azul = en español; naranja = en portugués; eje vertical = número de publicaciones.

Nota: No se han contabilizado las 5 publicaciones facilitadas por Jean-Pierre Silva (10) en la que se desconoce sus autores y, por consiguiente, cuantos fueron.

¿A qué se debe esta tendencia de investigar en solitario?

Cuando intentamos analizar el motivo por el cual se investiga en solitario hemos de tener presente que no resulta fácil que varios investigadores coincidan en su interés por un mismo tema, así como que -además- tengan facilidad para coordinarse y trabajar en equipo. Por otra parte, no se puede obviar que el objeto de una investigación responde a una curiosidad importante de la persona que está dispuesta desplazarse al lugar donde se hallan las fuentes no digitalizadas y a dedicar cientos de horas buceando en cientos de diferentes fuentes de información.

Centrándonos en el ámbito de los aspectos históricos relacionados con la Tuna, las posibles motivaciones podrían ser:

  • Intereses económicos: Parece una motivación muy débil debido a las relativas pocas ventas de los libros publicados, muchos de los cuales se regalan impresos y una buena parte se ofrece gratis para descargar desde internet.
  • Intereses personales: Los intereses o intenciones no confesadas (ansiedades personales, conflictos narcisistas, variabilidad de posicionamientos personales, miedo a críticas, etc.) influyen al elegir o no trabajar en equipo, suponiendo una potencial motivación importante.
  • Utilidad: La ponderación de esta posible causa motivacional viene dada por las citas (especialmente las internacionales) que reciben los autores y parece ser una motivación moderada debido a la muy específica parcela del conocimiento que supone nuestra área de investigación y los escasísimos investigadores que se dedican a ella.
  • Reconocimiento: Los escasísimos lugares de encuentro para compartir con rigor el fruto de las investigaciones y que en algunos la participación sea invitacional (con la consiguiente posibilidad de un sesgo derivado de la ideología o intereses de sus organizadores) hacen pensar que supone una motivación débil.
  • Retroalimentación: Es inmediata en la investigación individual e imprescindible para llegar a conclusiones de un trabajo en equipo. Los trabajos publicados por autores múltiples requieren espacios de encuentro, surgiendo la posibilidad de que cada autor pueda tener su propia opinión/percepción sobre una o varias áreas de la realidad estudiada y dificulte llegar a conclusiones consensuadas y asumibles por todos. Esta eventualidad evidencia que cuando un autor manifiesta su opinión asume el riesgo de ser cuestionado por quienes no coincidan con ella, incluso si se plantea con rigor metodológico, complicando las deseadas conclusiones unánimes en los trabajos con más de un autor. Por todo ello entendemos que supone una motivación débil.
  • Satisfacción personal / legado: Creemos que, con diferencia, es la motivación principal. Parte asumiendo el reto de buscar respuestas a la curiosidad del investigador que, de hallarse, amplían el conocimiento sobre el área que la generara. La satisfacción personal y el legado parecen ser las motivaciones más fuertes en autores que, posiblemente agradecidos a lo que en su día les aportó pasar por la Tuna, sienten el compromiso de devolverle algo a las generaciones futuras. Al analizar la satisfacción personal como posible motivación del investigador nos apoyamos en la “teoría del establecimiento de metas u objetivos” de Edwin Locke, psicólogo norteamericano que reconoce un papel motivacional central a las intenciones de las personas a realizar una tarea y trata de explicar sus efectos en el rendimiento (8). Parafraseando a dicho autor, la satisfacción personal del autor en nuestro ámbito podría ser “un estado emocional positivo y placentero resultante de la percepción subjetiva de las experiencias investigadoras del sujeto”. Su teoría sostiene que la intención de alcanzar una meta (por ejemplo: conocer determinados hechos del pasado) es una fuente básica de la motivación, guía nuestros actos y nos impulsa a optimizar el rendimiento. Destaca la capacidad para centrar la atención y la acción en la tarea, la movilización de energía y esfuerzo, el aumento de la persistencia como refuerzo para la elaboración de estrategias a la vez que determina que, para que las metas fijadas sean útiles, han de ser específicas, difíciles y desafiantes, pero viables (9). Todo esto aplica perfectamente al investigador que centra sus esfuerzos en conocer el pasado de la Tuna y supone una explicación a la tendencia al trabajo en solitario pues no parece posible que, en un trabajo en grupo, todos dediquen una misma atención, acción en la tarea, ni  energía o esfuerzo.

Finalmente, si un grupo de investigadores coincide en una o varias de estas motivaciones se pueden presentar comportamientos de exclusión de autores, incluso justificados ante terceros con explicaciones técnicas plausibles (9), incidiendo ello en una causa más de la disminución del número de obras colectivas a partir de ese momento.

No es nuestra intención analizar el número de las publicaciones y tendencia según el idioma en el que fueron publicadas, sólo aportamos las gráficas por resultarnos tan interesantes como enriquecedoras ya que sugieren que la tendencia a publicar en solitario es casi exclusiva de los autores hispanoparlantes (en Portugal aparece en 2018).

Estas reflexiones sólo pretenden ser un ejercicio mental para intentar explicar la tendencia histórica en publicar en solitario los libros y monografías relacionados con el pasado de la Tuna y no supone una postura contraria al trabajo en equipo, que siempre resulta tan enriquecedor como complejo, sino la búsqueda de explicaciones a la realidad observada.

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AGRADECIMIENTO: Exceptuando QVID TVNAE?, que ya conocíamos por disponer de un ejemplar, todos los datos de las publicaciones portuguesas proceden de la amable colaboración de Jean-Pierre Silva.

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Fuentes:

      1. Sánchez Ron, JM. Las cualidades que debe tener un buen investigador son: curiosidad. Constancia, imaginación, claridad de ideas y, sobre todo, amor a su profesión. Fundación para el Conocimiento Madri+d. 27-02-2018. Visto el 14-07-19.
      2. Rivas Tovar, LA. Las nueve competencias de un investigador. Investigación administrativa, nº 108. Julio-diciembre, 2011. Escuela Superior de Comercio y Administración, Distrito Federal, México. Pags. 34-54.
      3. Martínez Rivas, R. La soledad del investigador. Universidad. El blog de Studia XXI. 20-02-2019. Visto el 14-07-2019.
      4. Martin Sárraga y Asencio González. Diccionario histórico de vocablos de Tunas y Estudiantinas, así como de escolares del Antiguo Régimen. 1ª edición. 2013; 2ª edición,  2014; 3ª edición 2017; Martín Sárraga y Ruppa, La Estudiantina Española Fígaro en los EE.UU. Crónica de sus giras americanas y estela según la prensa de la época, 2018.
      5. Morán Saus, García Lagos y Cano Gómez, Cancionero de estudiantes de la tuna. El cantar estudiantil de la Edad Media al siglo XX, 2003; Martínez del Río, Asencio González, Pérez Penedo y Gómez Blasi. Tradiciones en la Antigua Universidad. Estudiantes, matraquistas y tunos, 2004; Coelho, Silva, Sousa y Tavares. Qvid Tvnae? A Tuna estudiantil em Portugal, 2012.
      6. Luna Muñoz, La Estudiantina en Chile. De juglares, trovadores, tunos y estudiantinas, 1993; Andreu Ricart, Estudiantinas chilenas. Origen, desarrollo y vigencia (1884-1995), 1995; Ramírez Herrera, Ecos de capa y bandurria, 2002; Asencio González, Estudianterías de antaño y hogaño I y II, 2004; Yzquierdo Perrín, La Estudiantina, la Tuna y los tunos, 2004; Cortés Vázquez, La vida estudiantil en la Salamanca clásica, 2005; Barrientos García, La Tuna Guanajuatense, cuatro década de tradición (1963-2006), 2006; Asencio González, Estudianterías cordobesas. Compilación de la lírica escolar y de la historia de nuestras tunas y estudiantinas desde su origen al año 1986, 2007; Martínez del Río, Diccionario histórico de términos estudiantiles y universitarios, 2012; Asencio González, Estudiantinas del antiguo carnaval alicantino. Origen, contenido lírico y actividad benéfica (1860-1936), 2014; Martín Sárraga, Estudiantinas que postularon en o por Murcia. Epidemias y catástrofes por las que desarrollaron su actividad, 2014; Álvarez García, Orfeones, Tunas y Rondallas en Salamanca a comienzos del siglo XX, 2015; Martín Martínez, Estudiantinas y Rondallas de Asturias, 2015; Martín Sárraga, Mitos y evidencia histórica sobre las Tunas y Estudiantinas, 2016; Martín Sárraga, La Tuna para legos, 2016; Martín Sárraga, El traje de Tuna, 2016; Martín Sárraga, La Estudiantina Española Fígaro en Austria. Crónica de sus giras y estela según la prensa de la época, 2017; Martín Sárraga, La Estudiantina Española Fígaro en Inglaterra. Crónica de sus giras y estela según la prensa de la época, 2018; Martín Sárraga, 2018; Martín Sárraga, ¿Viajó a Australia la Estudiantina Española Veloz en 1888? Crónica del viaje según la prensa de la época, 2018.
      7. Pradas Gallardo, C. Teoría del establecimiento de metas u objetivos de Locke. Psicología Online. 28-05-2018. Visto el 14-07-2019.
      8. Locke, A y Latham, G. A theory of goal setting and task performance. Prentice-Hall. 19-12-1989.
      9. Ansede, M. Uno de los 25 científicos más citados de España es rechazado para ser catedrático. 30-07-2019. Visto el 14-07-2019.
      10. Instituna, muitas vidas.... um so sonho - 10 anos de história. Diario de Leira. 2003; Magna Tuna Cartola de Aveiro. M.T.C. (Livro-Disco). 2008; Tuna do Instituto Superior Técnico de Lisboa. Viajar sempre a cantar, 20 ano da TUIST. Forobiografia. TUIST, 2013; Tuna de Medicina de Coimbra. Fotobiografia 1994-2004, 10 anos a encantar. TMUC, 2016; Azeituna. 25 paus, a autobriografia não autorizada. Azeituna, 2017.

Publicación: 09/08/19          Actualización: 04/09/19