Siglo XIX
Crónica del viaje de la Estudiantina Española al Carnaval de París de 1878 según la prensa de la época

Félix O. Martín Sárraga
Todos cuantos han leído un poco sobre el origen del traje de Tuna que mayoritariamente usan los integrantes de tunas y estudiantinas conocen que deriva del que mandó a diseñar la Estudiantina Española para su viaje a París de 1878. He aquí la crónica de dicho periplo según la prensa de la época.
Las cuadrillas que 'corrían la tuna' ya habían desaparecido a mediados del siglo XIX

Félix O. Martín Sárraga
Antes de entrar en consideración de los diferentes aspectos más relevantes de estos grupos es preciso recordar que la palabra "tuna" aparece por primera vez en el Diccionario de Autoridades (1726-1737) definida, en su segunda acepción, como "andar vagando en vida holgazana, libre y vagamunda". Dicha fuente también recogió entonces "tunar" ("andar vagando en vida holgazana y libre de lugar en lugar") y "tunante" ("el que tuna o anda vagando") (1).
Durante el cambio del siglo XIX al XX fue enorme el seguimiento periodístico de los viajes de Tunas entre España y Portugal

Félix O. Martín Sárraga
Sabemos que es prácticamente imposible recoger todos los viajes a uno y otro lado de la frontera Hispano-Lusa pero los detectados hasta ahora evidencian que el periodo 1895 a 1905 presentó un incremento significativo del interés periodístico por recoger estos periplos estudiantiles.
Primera etapa del desarrollo de las tunas en Portugal

Eduardo Nuno Cadilhe Veiga Coelho
Actualmente, en Portugal las tunas son agrupaciones esencialmente urbanas e asociadas a establecimientos de enseñanza superior, tanto de ámbito universitario como politécnico. La creación de tunas a un ritmo exponencial que se ha verificado entre mediados de la década de 1980 y a lo largo de los años 90 (generalmente designado por “boom”). Es un fenómeno único, sea en el panorama cultural portugués, sea a nivel internacional: de 5 agrupaciones estudiantiles en 1984 para más de 200 en 1995.
Niños en las tunas y estudiantinas. La Mascota.

Rafael Asencio González
La presencia de niños acompañantes en las primeras Estudiantinas hispanas se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, haciéndose habitual tanto en agrupaciones universitarias como en las desprovistas de tal carácter (1).

